Comunicados de Prensa
No.095/2007
México, D.F. a 23 de mayo de 2007
PUGNA MINISTRA SÁNCHEZ CORDERO POR TRANSFORMACIONES EN EL DERECHO QUE INCIDAN EN LA VIDA DE PERSONAS
• Participó en la inauguración de mesas redondas en la Facultad de Derecho de la UNAM.
• Los cambios en el derecho, explicó la ministra, deben incidir de manera benéfica, favorecedora y humanitaria.
El derecho requiere de transformaciones que incidan en la vida de las personas de una manera benéfica, favorecedora y humanitaria, afirmó la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Olga Sánchez Cordero, quien planteó que las normas jurídicas “ya no pueden ser ni expresión de intereses de parte ni formulación de concepciones universales e inmutables que alguien pueda imponer y los demás debamos acatar”.
Al participar en la inauguración de las mesas redondas El derecho y el ejercicio profesional, sostuvo que en el ámbito del derecho, la ética como realidad o retórica; la justicia o la legalidad en la aplicación del derecho; la verdad histórica o legal, así como la lealtad en el proceso, son auténticos retos, que presuponen necesariamente una transición social.
En la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México, precisó que los procesos de transición social son, en principio, transiciones éticas en el seno de la sociedad.
“Por tanto, para que esas transiciones se den, hace falta acumular un fuerte capital ético, un capital conjunto de los ciudadanos, una ética ciudadana”, precisó ante alumnos académicos y funcionarios de la facultad, durante su conferencia Convicción social: condición necesaria para un recto ejercicio profesional.
Sánchez Cordero enfatizó que el capital ético que se requiere para la transición social debe transmitirse mediante la educación y las universidades, para que después se incorpore a las instituciones políticas, se plasme en las empresas y en el conjunto de la vida económica.
“Que se encarne en los medios, en la vida pública y en todos esos ámbitos que componen una sociedad democrática que ya debemos terminar por construir”, expresó.
Y planteó, además, la importancia de la convicción social que deben poseer quienes hacen del estudio de las leyes su profesión.
Quienes se dedican a alguna de las profesiones jurídicas, dijo, su comportamiento debe trascender el ámbito de lo individual para centrarse en lo comunitario, pues cualquier profesión implica al menos dos características esenciales para de desempeño: por una parte, conocimiento y dominio de carácter técnico, pero sobre todo, dedicación vocacional.
También recomendó a los futuros abogados ejercer la profesión fortaleciendo el sentido de comunidad; ése que en la actualidad, dijo la ministra, está mermado por diversas causas, entre éstas, el aislamiento que provoca la situación social.
“Debemos subsanar esa falta de sentido comunitario, pues la escasa reflexión en torno a estos temas es un síntoma inequívoco de que nos estamos preocupando muy poco en algo que es fundamental: señalar específicamente como es deseable que se comporte un abogado”, culminó.
• Los cambios en el derecho, explicó la ministra, deben incidir de manera benéfica, favorecedora y humanitaria.
El derecho requiere de transformaciones que incidan en la vida de las personas de una manera benéfica, favorecedora y humanitaria, afirmó la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Olga Sánchez Cordero, quien planteó que las normas jurídicas “ya no pueden ser ni expresión de intereses de parte ni formulación de concepciones universales e inmutables que alguien pueda imponer y los demás debamos acatar”.
Al participar en la inauguración de las mesas redondas El derecho y el ejercicio profesional, sostuvo que en el ámbito del derecho, la ética como realidad o retórica; la justicia o la legalidad en la aplicación del derecho; la verdad histórica o legal, así como la lealtad en el proceso, son auténticos retos, que presuponen necesariamente una transición social.
En la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México, precisó que los procesos de transición social son, en principio, transiciones éticas en el seno de la sociedad.
“Por tanto, para que esas transiciones se den, hace falta acumular un fuerte capital ético, un capital conjunto de los ciudadanos, una ética ciudadana”, precisó ante alumnos académicos y funcionarios de la facultad, durante su conferencia Convicción social: condición necesaria para un recto ejercicio profesional.
Sánchez Cordero enfatizó que el capital ético que se requiere para la transición social debe transmitirse mediante la educación y las universidades, para que después se incorpore a las instituciones políticas, se plasme en las empresas y en el conjunto de la vida económica.
“Que se encarne en los medios, en la vida pública y en todos esos ámbitos que componen una sociedad democrática que ya debemos terminar por construir”, expresó.
Y planteó, además, la importancia de la convicción social que deben poseer quienes hacen del estudio de las leyes su profesión.
Quienes se dedican a alguna de las profesiones jurídicas, dijo, su comportamiento debe trascender el ámbito de lo individual para centrarse en lo comunitario, pues cualquier profesión implica al menos dos características esenciales para de desempeño: por una parte, conocimiento y dominio de carácter técnico, pero sobre todo, dedicación vocacional.
También recomendó a los futuros abogados ejercer la profesión fortaleciendo el sentido de comunidad; ése que en la actualidad, dijo la ministra, está mermado por diversas causas, entre éstas, el aislamiento que provoca la situación social.
“Debemos subsanar esa falta de sentido comunitario, pues la escasa reflexión en torno a estos temas es un síntoma inequívoco de que nos estamos preocupando muy poco en algo que es fundamental: señalar específicamente como es deseable que se comporte un abogado”, culminó.