Suprema Corte de Justicia

Comunicados de Prensa

No.069/2007

México, D.F. a 24 de abril de 2007

SPOT DEL PAN SOBRE ABORTO DISTORSIONA GRAVEMENTE LA IMAGEN PÚBLICA DE LOS JUZGADORES: SCJN

• Así lo expresó en el homenaje al magistrado Enrique Arizpe Narro, quien se retiró del PJF con 47 años de servicio.

• El ministro Valls Hernández dijo que la fuerza del PJF radica en su autoridad moral.

• La consejera Elvia Díaz de León D´Hers destacó la trayectoria del magistrado coahuilense.

El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ministro Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, afirmó que en todo estado de derecho la sociedad exige el cumplimiento de las leyes vigentes y, principalmente, el respeto a los derechos humanos, y advirtió que los jueces tienen un papel fundamental en ambas tareas.

Esa función social, dijo, obliga a encaminar nuestros esfuerzos a fortalecer al Poder Judicial de la Federación (PJF), en general al sistema de impartición de justicia, lo que implica perfeccionar los mecanismos de selección y preparación de juzgadores, así como fomentar su constante capacitación y vigilar su proceder.

En sesión solemne de los Plenos de la SCJN y del Consejo de la Judicatura Federal en la que se rindió homenaje al magistrado Enrique Arizpe Narro por su retiro al cumplir 75 años de edad, Ortiz Mayagoitia expresó la necesidad de velar por la vigencia de los instrumentos que garantizan la autonomía e independencia de los juzgadores, y exaltar su profesionalismo, como en el caso del magistrado Arizpe Narro, que se retira con 47 años de labor en el PJF.

En el salón de Plenos de la SCJN, el PJF rindió homenaje a Arizpe Narro, autor, entre otras obras, de La Primera Sentencia de Amparo.

Durante la sesión solemne fungieron como oradores el ministro de la SCJN, Sergio Valls Hernández, y la consejera de la Judicatura Federal, Elvia Díaz de León D´Hers.

El ministro Valls Hernández expresó que la fuerza del PJF emana de su autoridad moral para hacer cumplir la voluntad de la Constitución y de la ley.

Pero esa autoridad moral del PJF, precisó el ministro, no se otorga por decreto, pues se cultiva en el ejercicio de la función jurisdiccional que cada juez despliega día con día.

“De ahí la enorme importancia que guarda la integridad de los jueces en su vida pública y privada, tanto para la salud de la República como para procurar, a través de su labor, el orden y la paz social en que los ciudadanos deseamos vivir”, dijo.

A su vez, la consejera repasó la vida y obra del oriundo de Piedras Negras, Coahuila, donde nació el 25 de abril de 1932. Recordó que estudió derecho en la entonces Escuela de Leyes de Coahuila, institución en la que obtuvo el título de abogado en 1956, con la tesis El pago con letras de cambio.

Destacó su paso por el Poder Judicial local y su ingreso al PJF en 1959, en el que desempeñó los cargos de juez de Distrito y magistrado de Circuito.

Díaz de León D´Hers expuso que como presidente del Tribunal Colegiado del Noveno Circuito, con sede en San Luis Potosí, encabezó la proeza de abatir el rezago de expedientes que había en esa instancia, lo que le valió el reconocimiento de sus superiores.

En su mensaje de despedida, el magistrado Arizpe Narro planteó que en la nueva etapa de su vida sólo aspira a que se le recuerde como un juzgador que puso de su parte todo el esfuerzo, sin más límite que su capacidad física e intelectual, para que la justicia fuese pronta, completa, expedita e imparcial, como exige el artículo 17 constitucional.

Habló de la necesidad de que se concrete la reforma a la Ley de Amparo, cuya aprobación, dijo, resulta inaplazable. Se requiere modificar, expresó, el principio de relatividad de la sentencia de amparo, a fin de que una ley declarada inconstitucional no vuelva a aplicarse a ninguna persona, y se suprima así la existencia de ciudadanos de primera y de segunda.

Añadió que, además, se debe establecer ya la facultad del tercero perjudicado en el juicio de amparo directo, de adherirse a la demanda, lo cual disminuiría el número de amparo en contra de una misma sentencia, lo que tornaría más pronta la justicia.

El magistrado Arizpe Narro, a lo largo de su carrera, recibió reconocimientos por 25, 30, 35 y 45 años de servicio en el PJF; en 1987 fue galardonado con la distinción al mérito judicial José María Iglesias, y en 1999 con la máxima presea a la que puede aspirar un juzgador federal, la medalla Ignacio L. Vallarta.


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