Comunicados de Prensa
No.078/2006
México, D.F. a 15 de noviembre de 2006
CONVOCA AZUELA GÜITRÓN A UN ACUERDO NACIONAL PARA LA REFORMA JUDICIAL
• Durante el II Encuentro Nacional de Órganos Impartidores de Justicia, el representante del PJF entregó al presidente electo Felipe Calderón Hinojosa el Libro Blanco de la Reforma Judicial.
• Planteó que el México del siglo XXI requiere un nuevo impulso en materia de impartición de justicia.
Ante el presidente electo Felipe Calderón Hinojosa, el ministro Mariano Azuela Güitrón, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), convocó a poner en marcha el Acuerdo Nacional para la Reforma Judicial, al subrayar que en este siglo XXI el país requiere un nuevo impulso en materia de impartición de justicia.
En el marco del II Encuentro Nacional de Órganos Impartidores de Justicia, planteó que mediante ese acuerdo los ejecutivos estatales y federal, legisladores y juzgadores, deberán integrar un esfuerzo conjunto que redunde en una impartición de justicia accesible, independiente y eficiente, que dé seguridad, certeza y protección a los ciudadanos.
Aseveró que es importante lograr un buen sistema de impartición de justicia, ya que éste impacta en el crecimiento económico, la inversión, el empleo, la seguridad y la equidad.
“La convivencia armónica, en suma, contribuye en forma sustancial a la consolidación del Estado de derecho”, expresó.
El representante del Poder Judicial de la Federación dijo que los juzgadores del país tienen la meta común, que libran desde sus respectivas trincheras, de proporcionar a los mexicanos una justicia cabal, pronta e imparcial, que inspire la confianza y certeza indispensables para apuntalar e impulsar el crecimiento económico y la seguridad que demandan los mexicanos.
Aseguró que la SCJN se sabe, como tribunal constitucional, pieza clave del sistema de impartición de justicia, pero enfatizó que ésta es plenamente consciente de ser sólo una parte de tal entramado.
“El lugar estratégico que en él ocupa le permite apreciar que una reforma judicial requiere para su consolidación y avance de la coordinación y articulación de políticas, programas y acciones que toquen los distintos órganos y actores que participan en la función estatal de impartir justicia”, indicó.
Expuso que la Corte asume la responsabilidad de Estado que le corresponde, junto con los demás órganos jurisdiccionales del país, de impartir justicia en forma imparcial, pronta y completa.
Y agregó: “Entiende que este es su mandato, pero no puede hacerlo de manera aislada. Por ello propone lograrlo mediante un esfuerzo integral en el que participen cabalmente los distintos miembros del sistema nacional de impartición de justicia”.
Expresó que en este esfuerzo la Corte y los juzgadores del país no sólo pretenden actuar como intermediarios entre la sociedad y los órganos del Estado facultados para intervenir en el proceso legislativo.
Lo que deseamos, puntualizó, es adoptar políticas, programas y acciones que impulsen la reforma judicial que se encuentra en curso, y ese es el principal motivo del II Encuentro Nacional de Órganos Impartidores de Justicia.
El ministro Azuela comentó que dada la diversidad de actores y la complejidad del entramado institucional, resulta importante determinar qué órganos deben asumir la responsabilidad de decidir, conducir, ejecutar y evaluar los programas y acciones que plantea una reforma judicial.
“Esta diversidad reclama no sólo de un esfuerzo conjunto, sino un verdadero acuerdo nacional”, consideró Azuela Güitrón.
Durante la inauguración del encuentro, el ministro presidente de la SCJN, a nombre de los impartidores de justicia de todo el país, entregó al presidente electo Felipe Calderón el Libro Blanco de la Reforma Judicial.
Azuela Güitrón recordó que el Libro Blanco de la Reforma Judicial es producto del esfuerzo conjunto de los impartidores de justicia de todo el país y de la sociedad, realizado en el marco de la Consulta Nacional para una Reforma Integral y Coherente del Estado Mexicano.
En el Libro Blanco de la Reforma Judicial se aporta, informó, una ruta para que los distintos actores puedan traducir en planes, programas y reformas legislativas la ampliación del acceso a la justicia.
El ministro Azuela mencionó que algunas de las propuestas planteadas durante la consulta, aquellas que no requieren reformas legislativas, ya están puestas en marcha, y citó el caso de las relativas a una mejor comunicación y transparencia.
A planteamientos recogidos en la consulta, dijo, se debe la transmisión en vivo por televisión de las deliberaciones del Pleno de la SCJN y el hecho de que las transcripciones de se puedan consultar por Internet el mismo día.
“Hemos aprendido mucho de la consulta. El siempre valioso diagnóstico ciudadano se volvió pieza fundamental y punto de partida, sobre todo dada la escasez de trabajos empíricos y sistemáticos sobre la impartición de justicia en nuestro país”, reconoció.
Indicó que el diagnóstico ciudadano, en términos generales, es crudo, pues revela que los avances que se suponían logrados durante los últimos 11 años, todavía no han sido percibidos por una sociedad que se manifiesta insatisfecha por el estado actual de la impartición de justicia.
• Planteó que el México del siglo XXI requiere un nuevo impulso en materia de impartición de justicia.
Ante el presidente electo Felipe Calderón Hinojosa, el ministro Mariano Azuela Güitrón, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), convocó a poner en marcha el Acuerdo Nacional para la Reforma Judicial, al subrayar que en este siglo XXI el país requiere un nuevo impulso en materia de impartición de justicia.
En el marco del II Encuentro Nacional de Órganos Impartidores de Justicia, planteó que mediante ese acuerdo los ejecutivos estatales y federal, legisladores y juzgadores, deberán integrar un esfuerzo conjunto que redunde en una impartición de justicia accesible, independiente y eficiente, que dé seguridad, certeza y protección a los ciudadanos.
Aseveró que es importante lograr un buen sistema de impartición de justicia, ya que éste impacta en el crecimiento económico, la inversión, el empleo, la seguridad y la equidad.
“La convivencia armónica, en suma, contribuye en forma sustancial a la consolidación del Estado de derecho”, expresó.
El representante del Poder Judicial de la Federación dijo que los juzgadores del país tienen la meta común, que libran desde sus respectivas trincheras, de proporcionar a los mexicanos una justicia cabal, pronta e imparcial, que inspire la confianza y certeza indispensables para apuntalar e impulsar el crecimiento económico y la seguridad que demandan los mexicanos.
Aseguró que la SCJN se sabe, como tribunal constitucional, pieza clave del sistema de impartición de justicia, pero enfatizó que ésta es plenamente consciente de ser sólo una parte de tal entramado.
“El lugar estratégico que en él ocupa le permite apreciar que una reforma judicial requiere para su consolidación y avance de la coordinación y articulación de políticas, programas y acciones que toquen los distintos órganos y actores que participan en la función estatal de impartir justicia”, indicó.
Expuso que la Corte asume la responsabilidad de Estado que le corresponde, junto con los demás órganos jurisdiccionales del país, de impartir justicia en forma imparcial, pronta y completa.
Y agregó: “Entiende que este es su mandato, pero no puede hacerlo de manera aislada. Por ello propone lograrlo mediante un esfuerzo integral en el que participen cabalmente los distintos miembros del sistema nacional de impartición de justicia”.
Expresó que en este esfuerzo la Corte y los juzgadores del país no sólo pretenden actuar como intermediarios entre la sociedad y los órganos del Estado facultados para intervenir en el proceso legislativo.
Lo que deseamos, puntualizó, es adoptar políticas, programas y acciones que impulsen la reforma judicial que se encuentra en curso, y ese es el principal motivo del II Encuentro Nacional de Órganos Impartidores de Justicia.
El ministro Azuela comentó que dada la diversidad de actores y la complejidad del entramado institucional, resulta importante determinar qué órganos deben asumir la responsabilidad de decidir, conducir, ejecutar y evaluar los programas y acciones que plantea una reforma judicial.
“Esta diversidad reclama no sólo de un esfuerzo conjunto, sino un verdadero acuerdo nacional”, consideró Azuela Güitrón.
Durante la inauguración del encuentro, el ministro presidente de la SCJN, a nombre de los impartidores de justicia de todo el país, entregó al presidente electo Felipe Calderón el Libro Blanco de la Reforma Judicial.
Azuela Güitrón recordó que el Libro Blanco de la Reforma Judicial es producto del esfuerzo conjunto de los impartidores de justicia de todo el país y de la sociedad, realizado en el marco de la Consulta Nacional para una Reforma Integral y Coherente del Estado Mexicano.
En el Libro Blanco de la Reforma Judicial se aporta, informó, una ruta para que los distintos actores puedan traducir en planes, programas y reformas legislativas la ampliación del acceso a la justicia.
El ministro Azuela mencionó que algunas de las propuestas planteadas durante la consulta, aquellas que no requieren reformas legislativas, ya están puestas en marcha, y citó el caso de las relativas a una mejor comunicación y transparencia.
A planteamientos recogidos en la consulta, dijo, se debe la transmisión en vivo por televisión de las deliberaciones del Pleno de la SCJN y el hecho de que las transcripciones de se puedan consultar por Internet el mismo día.
“Hemos aprendido mucho de la consulta. El siempre valioso diagnóstico ciudadano se volvió pieza fundamental y punto de partida, sobre todo dada la escasez de trabajos empíricos y sistemáticos sobre la impartición de justicia en nuestro país”, reconoció.
Indicó que el diagnóstico ciudadano, en términos generales, es crudo, pues revela que los avances que se suponían logrados durante los últimos 11 años, todavía no han sido percibidos por una sociedad que se manifiesta insatisfecha por el estado actual de la impartición de justicia.