Comunicados de Prensa
No.063/2006
México, D.F. a 27 de septiembre de 2006
DEBE EL ESTADO ABSTENERSE DE INVADIR PRIVACIDAD DE CIUDADANOS: MINISTRO GUDIÑO PELAYO
• El ministro participó en el segundo día de trabajos del Primer Seminario Internacional de Acceso a la Información Judicial y Nuevas Tecnologías
Los Estados deben establecer mecanismos para tutelar los derechos de la personalidad frente a las injerencias externas, ya sean de autoridades o particulares, aseguró el ministro José de Jesús Gudiño Pelayo, quien señaló que en nuestro sistema jurídico la protección de datos personales acontece como consecuencia de permitir el acceso a la información pública bajo resguardo del Estado.
“El Estado debe establecer las garantías idóneas que cumplan con ese fin, además de abstenerse de invadir la privacidad de los ciudadanos, salvo cuando sea estrictamente necesaria y autorizada por una autoridad competente de manera fundada y motivada,” indicó.
Al participar en el segundo día de trabajos del Primer Seminario Internacional de Acceso a la Información Judicial y Nuevas Tecnologías, el ministro Gudiño Pelayo precisó que el fenómeno informático ha permitido la aparición de una nueva forma de poder: el poder informático, que no le ha sido indiferente al derecho, en la medida que es un instrumento que socialmente otorga beneficios y contiene peligros que podrían surgir con el registro de datos con información concerniente a una persona física, identificada o identificable.
“Nuestra convivencia, dentro de una sociedad global, el desarrollo de las tecnologías de la información, junto con ellas la irrupción de los medios de comunicación en la vida social, han ampliado la acción del potencial humano, pero también han permitido el uso indebido de la información personal y provocar con ello reacciones nada deseables en la medida en que lo íntimo se torna público”, dijo.
Asimismo, advirtió que con el Internet, que facilita el acceso a diversa información, libertad de expresión, recopilación de registro y flujo de ella, como el comercio electrónico, se propician invasiones a la privacidad e intimidad y la comisión de delitos electrónicos, que hacen necesaria una regulación que determine las garantías de protección y las responsabilidades, en la medida que existen empresas que comercian con los datos personales y facilitan su flujo.
“Se debe reflexionar si es conveniente establecer desde la Constitución algunas reglas mínimas sobre los derechos de la personalidad o la protección de datos personales,” manifestó.
El ministro Gudiño Pelayo sostuvo que los tribunales constitucionales necesitan mayor flexibilidad para reinterpretar los valores y principios de la Constitución, así como establecer criterios sobre bases de igualdad y evitar, ante la ausencia de reglas mínimas en la Constitución, legislaciones locales unas menos protectoras que otras.
Los Estados deben establecer mecanismos para tutelar los derechos de la personalidad frente a las injerencias externas, ya sean de autoridades o particulares, aseguró el ministro José de Jesús Gudiño Pelayo, quien señaló que en nuestro sistema jurídico la protección de datos personales acontece como consecuencia de permitir el acceso a la información pública bajo resguardo del Estado.
“El Estado debe establecer las garantías idóneas que cumplan con ese fin, además de abstenerse de invadir la privacidad de los ciudadanos, salvo cuando sea estrictamente necesaria y autorizada por una autoridad competente de manera fundada y motivada,” indicó.
Al participar en el segundo día de trabajos del Primer Seminario Internacional de Acceso a la Información Judicial y Nuevas Tecnologías, el ministro Gudiño Pelayo precisó que el fenómeno informático ha permitido la aparición de una nueva forma de poder: el poder informático, que no le ha sido indiferente al derecho, en la medida que es un instrumento que socialmente otorga beneficios y contiene peligros que podrían surgir con el registro de datos con información concerniente a una persona física, identificada o identificable.
“Nuestra convivencia, dentro de una sociedad global, el desarrollo de las tecnologías de la información, junto con ellas la irrupción de los medios de comunicación en la vida social, han ampliado la acción del potencial humano, pero también han permitido el uso indebido de la información personal y provocar con ello reacciones nada deseables en la medida en que lo íntimo se torna público”, dijo.
Asimismo, advirtió que con el Internet, que facilita el acceso a diversa información, libertad de expresión, recopilación de registro y flujo de ella, como el comercio electrónico, se propician invasiones a la privacidad e intimidad y la comisión de delitos electrónicos, que hacen necesaria una regulación que determine las garantías de protección y las responsabilidades, en la medida que existen empresas que comercian con los datos personales y facilitan su flujo.
“Se debe reflexionar si es conveniente establecer desde la Constitución algunas reglas mínimas sobre los derechos de la personalidad o la protección de datos personales,” manifestó.
El ministro Gudiño Pelayo sostuvo que los tribunales constitucionales necesitan mayor flexibilidad para reinterpretar los valores y principios de la Constitución, así como establecer criterios sobre bases de igualdad y evitar, ante la ausencia de reglas mínimas en la Constitución, legislaciones locales unas menos protectoras que otras.