Comunicados de Prensa
No.059/2006
México, D.F. a 26 de septiembre de 2006
OBRA DE CIUDADANOS, NO DEL AZAR, ESTADO MEXICANO DE INSTITUCIONES: MINISTRO AZUELA
• Al poner en marcha el IX Congreso Nacional de Doctores en Derecho, subrayó el Estado democrático de la nación.
• Durante su discurso exaltó el patrimonio libertario del país, y afirmó que éste es un valor insustituible.
El ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Mariano Azuela Güitrón, enfatizó que el país ha cambiado hasta convertirse en un Estado de instituciones, no por azar del destino o circunstancia fortuita, sino por el esfuerzo reiterado de sus ciudadanos.
Al poner en marcha los trabajos del IX Congreso Nacional de Doctores en Derecho, destacó el régimen de Estado democrático que se vive en México, así como su patrimonio libertario, al que calificó como un valor insustituible.
Sin embargo, consideró que el también llamado Estado de los derechos humanos está apenas en un proceso de consolidación, y dijo que la promoción y respeto de éstos es condición fundamental para la convivencia armónica de una sociedad civilizada.
Afirmó que en México es deber de quienes representan y gobiernan las instituciones, especialmente los Poderes de la Unión, preservar ese patrimonio libertario mediante el ejercicio constante y puntual de las facultades que a cada uno le otorga la Constitución.
“Estamos presenciando los inicios de la vida y régimen de un Estado democrático en el cual las libertades públicas tienen un valor insustituible”, subrayó el ministro Azuela.
Dijo que el Estado democrático de derecho en México tiene ahora una posición que nunca antes había tenido, y cuya finalidad y fuente de legitimidad es la protección de los derechos fundamentales y sociales.
Derechos, expresó, que pudieran ser transgredidos por personas y, sobre todo, por los demás poderes cuyos actos deben estar sometidos a la esfera del orden jurídico delimitado por la Constitución.
Recordó que los derechos se han convertido en una escala de valoración de la legitimidad de los poderes públicos, a grado tal que allí radica la posibilidad de reconocer a una sociedad como Estado de derecho.
Consideró que en el mundo globalizado, marcado por la interdependencia económica, los embates de los especuladores financieros, y la actuación de la delincuencia organizada, entre otros fenómenos, se pueden atisbar Estados grandes y obesos ante los problemas internos, y chicos ante los problemas internacionales.
En esa perspectiva, advirtió, los derechos fundamentales no parecen haber emprendido todavía una marcha triunfal, “ni podemos afirmar que tengan una vigencia en todos los rincones de la tierra por el sólo hecho de ser incluidos en los ordenamientos legales”.
Ante los integrantes de la Asociación Nacional de Doctores en Derecho, encabezados por su presidente Elías Huerta Pisas, el ministro Azuela Güitrón destacó el rol que desempeñan en la sociedad.
“El compromiso social de los doctores en derecho es enorme, ya que sus investigaciones y opiniones se vuelven fuentes del conocimiento universal y particular, abstracto y a la vez específico y concreto. Observadores profundos de las transformaciones y avatares que se producen en el seno de la sociedad”, dijo.
Recordó que la tarea organizada de los doctores en derecho ha contribuido, entre otras cosas, a la consolidación de la ciencia jurídica, la difusión e investigación de las diversas materias y disciplinas jurídicas.
Durante la inauguración, el presidente de la asociación entregó al ministro Azuela un reconocimiento por su papel como presidente de los Plenos de la SCJN y del Consejo de la Judicatura Federal, así como por su contribución a la independencia y transparencia del Poder Judicial de la Federación.
• Durante su discurso exaltó el patrimonio libertario del país, y afirmó que éste es un valor insustituible.
El ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Mariano Azuela Güitrón, enfatizó que el país ha cambiado hasta convertirse en un Estado de instituciones, no por azar del destino o circunstancia fortuita, sino por el esfuerzo reiterado de sus ciudadanos.
Al poner en marcha los trabajos del IX Congreso Nacional de Doctores en Derecho, destacó el régimen de Estado democrático que se vive en México, así como su patrimonio libertario, al que calificó como un valor insustituible.
Sin embargo, consideró que el también llamado Estado de los derechos humanos está apenas en un proceso de consolidación, y dijo que la promoción y respeto de éstos es condición fundamental para la convivencia armónica de una sociedad civilizada.
Afirmó que en México es deber de quienes representan y gobiernan las instituciones, especialmente los Poderes de la Unión, preservar ese patrimonio libertario mediante el ejercicio constante y puntual de las facultades que a cada uno le otorga la Constitución.
“Estamos presenciando los inicios de la vida y régimen de un Estado democrático en el cual las libertades públicas tienen un valor insustituible”, subrayó el ministro Azuela.
Dijo que el Estado democrático de derecho en México tiene ahora una posición que nunca antes había tenido, y cuya finalidad y fuente de legitimidad es la protección de los derechos fundamentales y sociales.
Derechos, expresó, que pudieran ser transgredidos por personas y, sobre todo, por los demás poderes cuyos actos deben estar sometidos a la esfera del orden jurídico delimitado por la Constitución.
Recordó que los derechos se han convertido en una escala de valoración de la legitimidad de los poderes públicos, a grado tal que allí radica la posibilidad de reconocer a una sociedad como Estado de derecho.
Consideró que en el mundo globalizado, marcado por la interdependencia económica, los embates de los especuladores financieros, y la actuación de la delincuencia organizada, entre otros fenómenos, se pueden atisbar Estados grandes y obesos ante los problemas internos, y chicos ante los problemas internacionales.
En esa perspectiva, advirtió, los derechos fundamentales no parecen haber emprendido todavía una marcha triunfal, “ni podemos afirmar que tengan una vigencia en todos los rincones de la tierra por el sólo hecho de ser incluidos en los ordenamientos legales”.
Ante los integrantes de la Asociación Nacional de Doctores en Derecho, encabezados por su presidente Elías Huerta Pisas, el ministro Azuela Güitrón destacó el rol que desempeñan en la sociedad.
“El compromiso social de los doctores en derecho es enorme, ya que sus investigaciones y opiniones se vuelven fuentes del conocimiento universal y particular, abstracto y a la vez específico y concreto. Observadores profundos de las transformaciones y avatares que se producen en el seno de la sociedad”, dijo.
Recordó que la tarea organizada de los doctores en derecho ha contribuido, entre otras cosas, a la consolidación de la ciencia jurídica, la difusión e investigación de las diversas materias y disciplinas jurídicas.
Durante la inauguración, el presidente de la asociación entregó al ministro Azuela un reconocimiento por su papel como presidente de los Plenos de la SCJN y del Consejo de la Judicatura Federal, así como por su contribución a la independencia y transparencia del Poder Judicial de la Federación.