Comunicados de Prensa
No.034/2006
México, D.F. a 5 de junio de 2006
FIRMA SCJN CONVENIO DE COLABORACIÓN EN MATERIA DE DERECHOS HUMANOS CON LA ONU
• La formación de los jueces en derechos humanos es una vía fundamental para lograr cambios importantes en el plano jurídico: Amerigo Incalcaterra
• El juicio de amparo debe servir para la protección de los derechos reconocidos en los tratados internacionales: Azuela Güitrón
• Se realizarán cursos de capacitación, conferencias y edición de material para la difusión de los derechos humanos
En su continua labor de respeto a las garantías universales de los seres humanos, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) signó un convenio de colaboración con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en el que se profundiza en el conocimiento del derecho y la difusión de la cultura jurídica en materia de protección y defensa de los derechos humanos.
“El Poder Judicial cumple un importante papel en el cometido de lograr que los derechos humanos tengan, en todo tiempo, una protección efectiva y una eficaz garantía; por ello es necesario que los miembros de la judicatura nacional estén familiarizados con la normativa internacional, ya que toda interpretación democrática de la ley del Estado debe hacerse a la luz de los principios y prescripciones de carácter universal”, aseguró Amerigo Incalcaterra, representante de la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH).
Señaló que con la suscripción de México al sistema internacional de protección de los derechos humanos, éste se ha obligado a cumplir de buena fe sus disposiciones y a no invocar las normas de su derecho interno como justificación para incumplirlas.
La protección de los derechos humanos, dijo, exige no sólo que las personas se comporten fraternalmente unas con otras, sino que los Estados asuman, con solicitud, eficiencia e imparcialidad, su misión de prevenir, investigar y sancionar las conductas violatorias de esos bienes jurídicos primarios.
Amerigo Incalcaterra precisó que la formación de los jueces en derechos humanos es una vía fundamental para lograr cambios importantes no sólo en el plano de lo jurídico, sino en la cultura y en los instrumentos de convivencia propios de una sociedad democrática.
“El tema de los derechos humanos debe insertarse de manera transversal en todo el quehacer judicial, buscando su institucionalización y dejando capacidades instaladas que puedan ponerse al servicio de todos los jueces del país”, agregó.
Por su parte, el representante del Poder Judicial de la Federación, ministro Mariano Azuela Güitrón, hizo ver que desde la Constitución de 1857 existe un reconocimiento de los derechos del hombre, matices que en la Constitución de 1917 se enriquecieron con la integración de los derechos sociales.
Indicó que esta preocupación por las garantías individuales se vio reflejada recientemente en la Comisión para la formulación de una nueva Ley de Amparo, la cual propuso una adición en la que se destaca que no solamente debía servir el juicio de amparo como protección a los derechos reconocidos en el orden constitucional, sino que se añadieron los derechos reconocidos en tratados internacionales.
En dicho convenio, el Alto Tribunal y la OACNUDH se comprometen a realizar, conjuntamente, congresos, seminarios, coloquios, simposios y conferencias sobre la materia, además de la edición de material para la promoción y difusión de los derechos humanos.
De igual forma se realizarán cursos de capacitación y formación para los funcionarios de ambas instituciones y se brindará asesoría a la Suprema Corte en los proyectos de sentencias que tengan relación con materiales atinentes a los compromisos internacionales de México, relativos a los derechos humanos.
Durante la firma del convenio estuvieron presentes, como testigos, Thierry Lemaresquier, coordinador residente del Sistema de Naciones Unidas en México; Yoriko Yasukawa, representante en México del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, y los ministros Olga Sánchez Cordero y Juan Silva Meza, integrantes del Comité de Relaciones Públicas Nacionales e Internacionales de este Alto Tribunal.
• El juicio de amparo debe servir para la protección de los derechos reconocidos en los tratados internacionales: Azuela Güitrón
• Se realizarán cursos de capacitación, conferencias y edición de material para la difusión de los derechos humanos
En su continua labor de respeto a las garantías universales de los seres humanos, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) signó un convenio de colaboración con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en el que se profundiza en el conocimiento del derecho y la difusión de la cultura jurídica en materia de protección y defensa de los derechos humanos.
“El Poder Judicial cumple un importante papel en el cometido de lograr que los derechos humanos tengan, en todo tiempo, una protección efectiva y una eficaz garantía; por ello es necesario que los miembros de la judicatura nacional estén familiarizados con la normativa internacional, ya que toda interpretación democrática de la ley del Estado debe hacerse a la luz de los principios y prescripciones de carácter universal”, aseguró Amerigo Incalcaterra, representante de la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH).
Señaló que con la suscripción de México al sistema internacional de protección de los derechos humanos, éste se ha obligado a cumplir de buena fe sus disposiciones y a no invocar las normas de su derecho interno como justificación para incumplirlas.
La protección de los derechos humanos, dijo, exige no sólo que las personas se comporten fraternalmente unas con otras, sino que los Estados asuman, con solicitud, eficiencia e imparcialidad, su misión de prevenir, investigar y sancionar las conductas violatorias de esos bienes jurídicos primarios.
Amerigo Incalcaterra precisó que la formación de los jueces en derechos humanos es una vía fundamental para lograr cambios importantes no sólo en el plano de lo jurídico, sino en la cultura y en los instrumentos de convivencia propios de una sociedad democrática.
“El tema de los derechos humanos debe insertarse de manera transversal en todo el quehacer judicial, buscando su institucionalización y dejando capacidades instaladas que puedan ponerse al servicio de todos los jueces del país”, agregó.
Por su parte, el representante del Poder Judicial de la Federación, ministro Mariano Azuela Güitrón, hizo ver que desde la Constitución de 1857 existe un reconocimiento de los derechos del hombre, matices que en la Constitución de 1917 se enriquecieron con la integración de los derechos sociales.
Indicó que esta preocupación por las garantías individuales se vio reflejada recientemente en la Comisión para la formulación de una nueva Ley de Amparo, la cual propuso una adición en la que se destaca que no solamente debía servir el juicio de amparo como protección a los derechos reconocidos en el orden constitucional, sino que se añadieron los derechos reconocidos en tratados internacionales.
En dicho convenio, el Alto Tribunal y la OACNUDH se comprometen a realizar, conjuntamente, congresos, seminarios, coloquios, simposios y conferencias sobre la materia, además de la edición de material para la promoción y difusión de los derechos humanos.
De igual forma se realizarán cursos de capacitación y formación para los funcionarios de ambas instituciones y se brindará asesoría a la Suprema Corte en los proyectos de sentencias que tengan relación con materiales atinentes a los compromisos internacionales de México, relativos a los derechos humanos.
Durante la firma del convenio estuvieron presentes, como testigos, Thierry Lemaresquier, coordinador residente del Sistema de Naciones Unidas en México; Yoriko Yasukawa, representante en México del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, y los ministros Olga Sánchez Cordero y Juan Silva Meza, integrantes del Comité de Relaciones Públicas Nacionales e Internacionales de este Alto Tribunal.