Suprema Corte de Justicia

Comunicados de Prensa

No.055/2004

México, D.F. a 15 de diciembre de 2004

NO SE PUEDE VIVIR AL AMPARO DE LA IMPUNIDADY LA VIOLENCIA: MINISTRA SÁNCHEZ CORDERO



• Recibió el reconocimiento a la Mujer del Año.

• En su mensaje destacó la importancia del Poder Judicial para solucionar conflictos.

Por su compromiso en la promoción del estado de derecho, la ministra Olga Sánchez Cordero de García Villegas recibió hoy el reconocimiento a la Mujer del Año, en un acto en el que destacó la importancia de respetar a las instituciones, en sus diversas acepciones, y en concreto la legalidad.

Dijo que no se puede seguir viviendo al amparo de la impunidad y la violencia, rompiendo las reglas a cada momento. "No podemos seguir transgrediendo desde lo más elemental las normas de convivencia. No podemos mantener más este estado de cosas que nos lleva todos los días a mirar que, desde lo más cercano, desde nuestras más próximas realidades, no estamos construyendo para el presente y mucho menos para el futuro", expresó

Destacó, además, la importancia que tiene el Poder Judicial como un auténtico poder político que impone la racionalidad en la solución de todo tipo de conflictos. De ahí la importancia que tiene el hacer de la democracia una democracia racional, cargada de argumentos, honesta, una democracia centrada en la verdad, agregó.





Ante representantes de los diversos sectores de la sociedad y de la señora Marta Sahagún de Fox, la ministra Sánchez Cordero resaltó el papel que juega el Poder Judicial para efectos de una mejor gobernabilidad

Esto, dijo, se traduce en consolidar su fortaleza y con ella fortalecer el Estado constitucional y democrático de derecho, garantizando los derechos humanos, dirimiendo los conflictos que son sometidos a su jurisdicción, poniendo límites y acotando los actos de autoridad.

En el acto efectuado en el auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología e Historia de Chapultepec, la ministra manifestó que en México hay muchas mujeres que por su labor y compromiso, por la importancia de su actividad, por su labor e influencia social, serían dignas merecedoras de la distinción que hoy recibe.

Retomó conceptos de su discurso en el L aniversario del voto femenino: "Que se oiga fuerte y que se escuche lejos: hombres y mujeres de México vivimos una situación crítica. Sin embargo, las mujeres tenemos por delante el reto inmenso de aportar nuestra vocación natural de lo personalvivo, para custodiar, proteger, conservar, nutrir, álimentar, favorecer y ayudar al crecimiento del estado de derecho"

Agradeció el reconocimiento al Patronato la Mujer del Año por esa distinción que, insistió, se debe a su pasión por el derecho y el respeto por las instituciones.

Dijo que el honor de incorporarse al grupo de mujeres que han sido distinguidas por el reconocimiento a la Mujer del Año no es como mérito propio, sino por las instituciones a las que se debe, y en este sentido dijo que se ha forjado a través de su familia, y de sus estudios en el Colegio Francés



través de su familia, y de sus estudios en el Colegio Francés y la Universidad Nacional Autónoma de México, ésta última a la que le debe la educación en el derecho, lo que le ha permitido vivir al amparo de las leyes, que es el único camino para tener paz social, estabilidad y convivencia que permite la vida.

Asimismo, la ministra Olga Sánchez Cordero expresó que con la institución del notariado mexicano está también en deuda por muchos motivos; y abundó que si a alguna institución le debe el estar hoy recibiendo la distinción, es al Poder Judicial, en los ámbitos local y federal, en los cuales ha tenido la oportunidad de encontrarse cara a cara con el justiciable, con el rostro de múltiples facetas que acude a los tribunales en busca de resarcimiento, en busca de recuperar algo que ha perdido o que siente que puede perder.

"Pero todo este recorrido institucional no es un sinsentido ni una simple mención para el agradecimiento. Las mujeres de México, particularmente las de esta época, tenemos el enorme reto y la responsabilidad de participar en todos los ámbitos que surcan nuestras vidas sin perder nuestra esencia, nuestra feminidad", señaló.

Y reiteró que si en esta ocasión todas las mujeres del Patronato han vuelto su mirada hacia su persona y la han juzgado digna de este merecimiento ha sido, según lo dicho, por su participación social en la construcción de un anhelo enorme: el estado de derecho.

La ministra Olga Sánchez Cordero refrendó su compromiso frente a todas estas instituciones cuyo mérito es, precisamente, proteger a la democracia, y resaltó que la aportación más importante que las mujeres pueden hacer a las instituciones es el valor justicia, entendido como empatía.



México ha experimentado distintos cambios en los aspectos fundamentales que conforman el concepto estado de derecho de muy diversas maneras, añadió al referir que, en mucho, se deben a la evolución que ha conocido la justicia mexicana, a través de los asuntos sujetos al control constitucional.

Además, manifestó que en México existen diferencias abismales; que es doloroso ver que hay niñas y niños que tienen que trabajar y comenzar a vivir precozmente para ganarse la vida.

Es triste saber que hay mujeres que sufren el miedo, la soledad o el abandono. Mujeres que mueren en parto, asesinadas, violentadas, vejadas. Mujeres que soportan la violencia psicológica y física en su propio hogar, dijo la ministra, quien lamentó que todo ello suceda, entre tantas otras razones, porque no se ha podido hacer realidad ese sueño llamado cultura de la legalidad.

Y sin embargo, indicó, que engrandecedor, que gratificante, en cambio, resulta ver que haya mujeres de roca, que salen de madrugada a pescar, a tejer, a teclear en una computadora, a coser, a entregar pedidos en una cafetería. En fin, que haya mujeres dispuestas a construir con su esfuerzo cotidiano mejores individuos, mejores seres humanos.

"Somos las mujeres quienes, con nuestro esfuerzo diario, tenemos en nuestra esencia la oportunidad de brindar estas virtudes del valor, la verdad y la justicia a las instituciones en que nos encontramos. Estas instituciones deben ser nuestro asidero, deben ser el campo fértil en el que podamos hacer florecer el estado de derecho que no es una palabra utópica, sino nuestra necesidad más urgente",



concluyó la ministra Olga Sánchez Cordero de García Villegas.


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