Suprema Corte de Justicia

Comunicados de Prensa

No.049/2004

México, D.F. a 30 de noviembre de 2004

NO A LA JUSTICIA POR PROPIA MANO: MINISTRO AGUIRRE ANGUIANO.



* En sesión conjunta de los plenos de la SCJN y del CJF se dio la bienvenida al consejero Luis María Aguilar Morales

El ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) Sergio Salvador Aguirre Anguiano afirmó que hoy más que nunca es necesario acudir al derecho como lo impone nuestra Constitución, y no a la justicia por propia mano para dirimir y suavizar las diferencias, porque el derecho debe entenderse como el imperativo de que el orden de imponga al caos, la paz a la violencia y la veracidad a la falacia y a la corrupción.

Durante la ceremonia en la que se dio la bienvenida al consejero de la Judicatura Federal Luis María Aguilar Morales, el ministro señaló que el derecho y las instituciones deben ser el asidero que nos libre de la anarquía que amenaza y nos propicie un país menos salvaje y más humano, menos desgarrado y más feliz, bajo la condición de que en los hombres que dirigen sus destinos exista la obligación de justicia, de benevolencia hacia el otro, de sano deseo de dignidad y de clara conciencia de honorabilidad.

El ministro Aguirre Anguiano manifestó la urgente necesidad de replantear el pensamiento, el lenguaje y la vida del hombre dentro de la sociedad, en la que el semejante no sea visto ya como un enemigo, sino como alguien que se debe aceptar con sus diferencias.

Sin embargo, puntualizó que los postulados del derecho que pueden redimirnos de la barbarie no se materializan por generación espontánea; de ahí que las instituciones, en este caso la del derecho, se vuelven vivas en función de la acción desplegada por el hombre.

Ante los plenos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Consejo de la Judicatura Federal, dijo que se debe superar el estéril circulo vicioso de creer que los hombres no pueden cambiar si antes no cambian las estructuras, y las estructuras no pueden cambiar si antes no cambian los hombres que las establecen y las mantienen, porque hombres e instituciones se influyen mutuamente y entre ellos opera una incesante interacción.



El ministro manifestó su confianza en el derecho y en sus instituciones, porque a una de ellas, el Consejo de la Judicatura llega, por méritos propios, un reconocido jurista de honorabilidad probada, como Luis María Aguilar Morales.

Se refirió al nuevo consejero como un capaz administrador de bienes materiales y humanos, lo que redundará para que los individuos de la carrera judicial, a través de sus juicios, conjuren la violencia y colaboren con la paz.

Estas cualidades, agregó, se vuelven oro molido dentro de una institución como el Consejo de la Judicatura Federal, cuya labor es allanar el camino y procurar los elementos administrativos suficientes para acompañar al ejercicio de la obra jurisdiccional, cuya vocación fundamental es alcanzar la justicia por todos reclamada, que redunde en paz y bienestar para todos los mexicanos.

Aguirre Anguiano refirió que el reclamo mayor que se hace al Poder Judicial Federal es que la legalidad que dispensa sea el eficaz acceso a una justicia completa que garantice sin reticencia la armonía entre los hombres, como salvoconducto hacia el progreso, porque el binomio justicia y paz constituye el fundamento del bienestar del hombre.

En representación del Consejo de la Judicatura Federal, Miguel A. Quirós Pérez señaló que existen retos para esta órgano que precisan ser superados, como el hacer más con menos; la viabilidad de solventar las crecientes cargas de trabajo en los órganos jurisdiccionales en un entorno de insuficiencia presupuestal, así como la continuidad de la descentralización del CJF, entre otros.

No obstante, dijo, trabajando en el rumbo de la innovación se ha tenido un extraordinario crecimiento y una substancial mejora. Pero hizo hincapié en que hay que ser críticos y tener claro que en toda reforma del Estado de corte democrático, es una prioridad contar con jueces capaces, honestos y confiables, así como con procedimientos ágiles para solucionar las controversias.



Al asumir como nuevo consejero de la Judicatura, Luis María Aguilar Morales aseveró que este órgano debe ser inflexible y firme en el cumplimiento de la ley, tanto en su propia actuación como a la hora de evaluar y sancionar a los juzgadores; pero igualmente debe ser un permanente buscador de la verdad que le permita lograr el equilibrio que sólo una resolución justa consigue, restaurando el orden y propiciando la paz.

Los juzgadores, aseveró, no podemos darnos el lujo de que la sociedad nos pierda el respeto y de quedar sin autoridad moral para ser los árbitros de los conflictos; “no podemos permitirlo, no por nuestra personas, sino por la desaparición fáctica del elemento más importante para la paz de la nación: la justicia”.

Aguilar Morales sentenció que si los ciudadanos no creen en sus jueces, no sólo las decisiones serán ilusorias, las sentencias nacerán muertas y la paz social existirá únicamente en los deseos de los hombres de buena voluntad, sino que nadie acudirá a los tribunales a dirimir sus diferencias.


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