Comunicados de Prensa
No.010/2004
México, D.F. a 2 de marzo de 2004
POSIBLE, MEDIANTE FLEXIBILIDAD CONSTRUCTIVA, SOLUCIONAR PROBLEMAS QUE PARECEN INSUPERABLES: AZUELA
En sesión solemne de los plenos de la SCJN y del CJF se dio la bienvenida a la ministra Margarita Beatriz Luna Ramos y a los consejeros Elvia Rosa Díaz de León D’Hers y Constancio Carrasco Daza
En sesión solemne conjunta, los plenos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) dieron la bienvenida a Margarita Beatriz Luna Ramos como ministra de este Alto Tribunal, y a los magistrados Elvia Rosa Díaz de León D’Hers y Constancio Carrasco Daza, como consejeros de la Judicatura Federal.
El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Mariano Azuela Güitrón, entregó a Luna Ramos la toga, el birrete y la credencial de ministra, en tanto que a los consejeros Díaz de León D’Hers y Carrasco Daza proporcionó distintivos, credenciales y constancias de recepción.
El ministro Azuela Güitrón expresó un reconocimiento a quienes en su momento y de acuerdo a sus atribuciones contribuyeron a que la SCJN y el CJF estén debidamente integrados, lo que demuestra que es posible, mediante racionalidad, consensos oportunos y flexibilidad constructiva, solucionar problemas que parecen insuperables.
Las expresiones de estos atributos políticos y el resultado obtenido, dijo, constituyen un compromiso para el Poder Judicial de la Federación de responder con plenitud a las expectativas que tienen los mexicanos.
A nivel internacional, mencionó, se espera que los tribunales de la Federación ofrezcan a propios y extraños justicia y seguridad jurídica dentro del marco previsto en la Constitución.
Recordó el proceso en el cual el Senado de la República rechazó la terna por no haber alcanzado alguno de los integrantes la votación especial requerida; fenómeno perfectamente comprensible, explicó, en un cuerpo plural en el que ninguna de las fracciones parlamentarias, por sí sola, puede alcanzar los votos necesarios para decidir.
El presidente de la SCJN y del CJF refirió que en la conformación de la nueva terna, el presidente de la República incorporó a quien en la anterior obtuvo la más alta votación, dando testimonio tangible de la actitud constructiva que se necesitaba.
En tal virtud, al darse el nombramiento a favor de la magistrada Luna Ramos, que se desempeñaba como consejera de la Judicatura Federal, el Pleno de la Suprema Corte designó democráticamente a una persona que en un proceso anterior había llegado como finalista y que recayó en la magistrada Elvia Rosa Díaz de León D’Hers.
El ministro José Ramón Cossío Díaz, al dar la bienvenida a la ministra Luna Ramos, puntualizó que la Suprema Corte es factor de estabilidad y de cambio en el proceso en el que está inserto el país.
“Hoy como nunca, los diversos actores políticos y sociales acuden a la SCJN en busca de soluciones a los conflictos derivados de las distintas visiones del mundo; hoy como nunca antes, las decisiones tomadas por el Alto Tribunal son determinantes de la forma como se está configurando nuestro presente y futuro como comunidad nacional”, manifestó.
En su oportunidad, la ministra Margarita Beatriz Luna Ramos, quien quedará adscrita a la Segunda Sala de la SCJN, aseguró que asume el cargo con la claridad que ha tenido a lo largo de su carrera judicial, por cuanto a sus compromisos y lealtades, “pues éstos son única y exclusivamente con mi nación”.
Expresó que el máximo tribunal del país ha sido permanente testigo y en algunos casos, actor principal del desarrollo y evolución de nuestra historia constitucional, así como la transformación de nuestras instituciones.
“Constituye el fiel de la balanza en la solución de los muchos y variados conflictos sometidos a su jurisdicción; es garante de la preservación de condiciones para una convivencia social, pacífica y armónica y salvaguarda de los derechos fundamentales de la persona”, indicó.
En su discurso de bienvenida a los nuevos consejeros de la Judicatura Federal, Adolfo O. Aragón Mendía aseguró que con la designación de Díaz de León D’Hers y Carrasco Daza -que han hecho una importante carrera judicial- el Senado de la República ha depositado su confianza en los integrantes del Poder Judicial de la Federación.
Si a esto le agregamos un ejemplar desempeño, se genera la convicción, dijo el consejero de la Judicatura Federal, de que la experiencia de los nuevos consejeros servirá para enriquecer la carrera judicial, así como la vigilancia y la disciplina, lo que redundará necesariamente en un mejoramiento de la administración de justicia.
A su vez, la consejera Elvia Rosa Díaz de León D’Hers aseguró que en el México actual, la naturaleza y la complejidad de los asuntos reclama de los impartidores de justicia, un mayor y mejor conocimiento de las materias y las normas que la regulan.
Por ello, enfatizó, en esta etapa de consolidación del CJF “debemos avocarnos a que la especialización y actualización continua en orden a las reformas legales que se van generando, sea premisa indispensable en el nombramiento y ratificación de los juzgadores federales”.
Debe ponerse especial énfasis en los circuitos que conocen de conflictos referentes al narcotráfico, al lavado de dinero, a la delincuencia organizada, a los delitos financieros, bursátiles y fiscales, porque requiere de los juzgadores una formación particular, abundó.
En tanto, el consejero Constancio Carrasco Daza afirmó que estamos ante una nueva forma de participación ciudadana: la de la sociedad que juzga a sus juzgadores. “En el fallo de ese escrutinio, a la administración de justicia se califica como de meridiana calidad y de poca credibilidad, cuando en abono de la magistratura, debemos decir que el juez no es el único y principal responsable de esta percepción”, agregó.
Hizo hincapié en que el Consejo de la Judicatura Federal debe centrar sus esfuerzos en el avance y consolidación de la carrera judicial; buscar el equilibrio entre la capacidad de despacho y los ingresos de asuntos que se multiplican y, sobre todo, velar porque las condiciones de independencia e imparcialidad en el desempeño de la función jurisdiccional, persistan y se consoliden.
En sesión solemne conjunta, los plenos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) dieron la bienvenida a Margarita Beatriz Luna Ramos como ministra de este Alto Tribunal, y a los magistrados Elvia Rosa Díaz de León D’Hers y Constancio Carrasco Daza, como consejeros de la Judicatura Federal.
El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Mariano Azuela Güitrón, entregó a Luna Ramos la toga, el birrete y la credencial de ministra, en tanto que a los consejeros Díaz de León D’Hers y Carrasco Daza proporcionó distintivos, credenciales y constancias de recepción.
El ministro Azuela Güitrón expresó un reconocimiento a quienes en su momento y de acuerdo a sus atribuciones contribuyeron a que la SCJN y el CJF estén debidamente integrados, lo que demuestra que es posible, mediante racionalidad, consensos oportunos y flexibilidad constructiva, solucionar problemas que parecen insuperables.
Las expresiones de estos atributos políticos y el resultado obtenido, dijo, constituyen un compromiso para el Poder Judicial de la Federación de responder con plenitud a las expectativas que tienen los mexicanos.
A nivel internacional, mencionó, se espera que los tribunales de la Federación ofrezcan a propios y extraños justicia y seguridad jurídica dentro del marco previsto en la Constitución.
Recordó el proceso en el cual el Senado de la República rechazó la terna por no haber alcanzado alguno de los integrantes la votación especial requerida; fenómeno perfectamente comprensible, explicó, en un cuerpo plural en el que ninguna de las fracciones parlamentarias, por sí sola, puede alcanzar los votos necesarios para decidir.
El presidente de la SCJN y del CJF refirió que en la conformación de la nueva terna, el presidente de la República incorporó a quien en la anterior obtuvo la más alta votación, dando testimonio tangible de la actitud constructiva que se necesitaba.
En tal virtud, al darse el nombramiento a favor de la magistrada Luna Ramos, que se desempeñaba como consejera de la Judicatura Federal, el Pleno de la Suprema Corte designó democráticamente a una persona que en un proceso anterior había llegado como finalista y que recayó en la magistrada Elvia Rosa Díaz de León D’Hers.
El ministro José Ramón Cossío Díaz, al dar la bienvenida a la ministra Luna Ramos, puntualizó que la Suprema Corte es factor de estabilidad y de cambio en el proceso en el que está inserto el país.
“Hoy como nunca, los diversos actores políticos y sociales acuden a la SCJN en busca de soluciones a los conflictos derivados de las distintas visiones del mundo; hoy como nunca antes, las decisiones tomadas por el Alto Tribunal son determinantes de la forma como se está configurando nuestro presente y futuro como comunidad nacional”, manifestó.
En su oportunidad, la ministra Margarita Beatriz Luna Ramos, quien quedará adscrita a la Segunda Sala de la SCJN, aseguró que asume el cargo con la claridad que ha tenido a lo largo de su carrera judicial, por cuanto a sus compromisos y lealtades, “pues éstos son única y exclusivamente con mi nación”.
Expresó que el máximo tribunal del país ha sido permanente testigo y en algunos casos, actor principal del desarrollo y evolución de nuestra historia constitucional, así como la transformación de nuestras instituciones.
“Constituye el fiel de la balanza en la solución de los muchos y variados conflictos sometidos a su jurisdicción; es garante de la preservación de condiciones para una convivencia social, pacífica y armónica y salvaguarda de los derechos fundamentales de la persona”, indicó.
En su discurso de bienvenida a los nuevos consejeros de la Judicatura Federal, Adolfo O. Aragón Mendía aseguró que con la designación de Díaz de León D’Hers y Carrasco Daza -que han hecho una importante carrera judicial- el Senado de la República ha depositado su confianza en los integrantes del Poder Judicial de la Federación.
Si a esto le agregamos un ejemplar desempeño, se genera la convicción, dijo el consejero de la Judicatura Federal, de que la experiencia de los nuevos consejeros servirá para enriquecer la carrera judicial, así como la vigilancia y la disciplina, lo que redundará necesariamente en un mejoramiento de la administración de justicia.
A su vez, la consejera Elvia Rosa Díaz de León D’Hers aseguró que en el México actual, la naturaleza y la complejidad de los asuntos reclama de los impartidores de justicia, un mayor y mejor conocimiento de las materias y las normas que la regulan.
Por ello, enfatizó, en esta etapa de consolidación del CJF “debemos avocarnos a que la especialización y actualización continua en orden a las reformas legales que se van generando, sea premisa indispensable en el nombramiento y ratificación de los juzgadores federales”.
Debe ponerse especial énfasis en los circuitos que conocen de conflictos referentes al narcotráfico, al lavado de dinero, a la delincuencia organizada, a los delitos financieros, bursátiles y fiscales, porque requiere de los juzgadores una formación particular, abundó.
En tanto, el consejero Constancio Carrasco Daza afirmó que estamos ante una nueva forma de participación ciudadana: la de la sociedad que juzga a sus juzgadores. “En el fallo de ese escrutinio, a la administración de justicia se califica como de meridiana calidad y de poca credibilidad, cuando en abono de la magistratura, debemos decir que el juez no es el único y principal responsable de esta percepción”, agregó.
Hizo hincapié en que el Consejo de la Judicatura Federal debe centrar sus esfuerzos en el avance y consolidación de la carrera judicial; buscar el equilibrio entre la capacidad de despacho y los ingresos de asuntos que se multiplican y, sobre todo, velar porque las condiciones de independencia e imparcialidad en el desempeño de la función jurisdiccional, persistan y se consoliden.