Comunicados de Prensa
No.023/2003
México, D.F. a 24 de junio de 2003
ILUSO PENSAR QUE EL SOLO ENUNCIADO DE LA LEY GARANTIZA LA PRESERVACIÓN DE LAS INSTITUCIONES: AGUIRRE ANGUIANO
Rinden protesta 45 nuevos jueces de Distrito
En sesión solemne conjunta de los plenos de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y del Consejo
de la Judicatura Federal (CJF) rindieron hoy protesta 45
nuevos jueces de Distrito, quienes aprobaron el Segundo
Concurso de Oposición Libre.
En representación de este Alto Tribunal, el Ministro
Sergio Aguirre Anguiano hizo un llamado a los nuevos
jueces a la cordura, a la modestia y al reconocimiento de
que, en muchas ocasiones, “hemos de pedir perdón al
individuo y a la sociedad por los errores cometidos, por los
males causados”.
Puntualizó que el ser juez “impone el deber de la
humildad, del reconocimiento de que iniciarán una labor
grandiosa que los hará conscientes de su fragilidad, de su
condición de artesanos del Derecho, para iniciar una labor
nueva que a todos debe infundir un temor reverencial ante la
inevitable posibilidad de hacer de la función un arte insano”. El ministro Aguirre Anguiano refirió que el ejercicio del
Derecho exige una actividad diaria, de ardua interpretación,
“porque sería iluso pensar que el solo enunciado de la ley
garantiza la preservación de las instituciones, el
mantenimiento del orden público y la administración de la
justicia”.
Por ello advirtió que “la indebida adecuación de la ley,
puede ocasionar que la justicia sea mal servida, y si a eso se
suma que hay imperfección de los jueces, entonces el poder
de la ley está en vilo, de manera que los malvados pueden
medrar y los inocentes quedar indefensos”.
Agregó que la redención que pueden alcanzar los
juzgadores frente a la zozobra de sus propias limitaciones,
se encuentra en el esfuerzo cotidiano por cultivar los valores,
los principios y las actitudes que harán de su quehacer una
actividad seria y responsable.
HACER A UN LADO VIEJAS RESISTENCIAS, LLAMA LA
CONSEJERA LUNA RAMOS A JUZGADORES
Por su parte, la consejera de la Judicatura Federal,
Margarita Beatriz Luna Ramos, pidió a los nuevos juzgadores
aplicar la ley sin distingo y realizar sus funciones con
pulcritud. Advirtió que el juez que aplica la ley de manera
monótona y ciegamente puede cometer las mayores
atrocidades; “su actuación puede convertirse en cuerda para
ahorcar solemne y públicamente a la justicia”.
Por tal motivo, los exhortó a tener conciencia plena en la
emisión de sus fallos, pues les recordó que el justiciable ha
puesto en sus manos su destino. “Decidirán respecto a sus
más preciados bienes: su vida, su libertad, su patrimonio”. En su discurso, la consejera Luna Ramos también pidió
a los jueces realizar su trabajo haciendo a un lado viejas
resistencias como la adulación, el servilismo y el doblez de
quien pretenda incidir en su ánimo, así como de aquéllos que
mediante la dádiva, la amenaza, la intimidación o el tráfico de
influencias pretendan obtener ventaja en la resolución.
Reconoció que la única defensa que tendrán los
juzgadores para hacer frente a estas situaciones será la
pulcritud de su actuación, que se plasmará en procesos
equitativos y apegados a Derecho.
Luna Ramos recordó que el respeto no se gana
infundiendo temor y conduciéndose de manera despótica.
“El juez logrará el respeto y admiración de su equipo, a
través de su actuación y conocimientos, no infundiendo
temor y despotismo”, dijo.
En su mensaje, destacó que el sentimiento de orgullo y
de pertenencia al Poder Judicial de la Federación debe verse
reflejado en el desempeño honesto, efectivo y eficaz de la
función jurisdiccional, nunca en la soberbia y arbitrariedad.
“El pueblo de México espera que quien personifica al
juzgador, aglutine tanto deberes profesionales, legales y
sociales como virtudes relacionadas con los valores más
sublimes inherentes a la función: justicia, ética y sabiduría”,
concluyó.
En sesión solemne conjunta de los plenos de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y del Consejo
de la Judicatura Federal (CJF) rindieron hoy protesta 45
nuevos jueces de Distrito, quienes aprobaron el Segundo
Concurso de Oposición Libre.
En representación de este Alto Tribunal, el Ministro
Sergio Aguirre Anguiano hizo un llamado a los nuevos
jueces a la cordura, a la modestia y al reconocimiento de
que, en muchas ocasiones, “hemos de pedir perdón al
individuo y a la sociedad por los errores cometidos, por los
males causados”.
Puntualizó que el ser juez “impone el deber de la
humildad, del reconocimiento de que iniciarán una labor
grandiosa que los hará conscientes de su fragilidad, de su
condición de artesanos del Derecho, para iniciar una labor
nueva que a todos debe infundir un temor reverencial ante la
inevitable posibilidad de hacer de la función un arte insano”. El ministro Aguirre Anguiano refirió que el ejercicio del
Derecho exige una actividad diaria, de ardua interpretación,
“porque sería iluso pensar que el solo enunciado de la ley
garantiza la preservación de las instituciones, el
mantenimiento del orden público y la administración de la
justicia”.
Por ello advirtió que “la indebida adecuación de la ley,
puede ocasionar que la justicia sea mal servida, y si a eso se
suma que hay imperfección de los jueces, entonces el poder
de la ley está en vilo, de manera que los malvados pueden
medrar y los inocentes quedar indefensos”.
Agregó que la redención que pueden alcanzar los
juzgadores frente a la zozobra de sus propias limitaciones,
se encuentra en el esfuerzo cotidiano por cultivar los valores,
los principios y las actitudes que harán de su quehacer una
actividad seria y responsable.
HACER A UN LADO VIEJAS RESISTENCIAS, LLAMA LA
CONSEJERA LUNA RAMOS A JUZGADORES
Por su parte, la consejera de la Judicatura Federal,
Margarita Beatriz Luna Ramos, pidió a los nuevos juzgadores
aplicar la ley sin distingo y realizar sus funciones con
pulcritud. Advirtió que el juez que aplica la ley de manera
monótona y ciegamente puede cometer las mayores
atrocidades; “su actuación puede convertirse en cuerda para
ahorcar solemne y públicamente a la justicia”.
Por tal motivo, los exhortó a tener conciencia plena en la
emisión de sus fallos, pues les recordó que el justiciable ha
puesto en sus manos su destino. “Decidirán respecto a sus
más preciados bienes: su vida, su libertad, su patrimonio”. En su discurso, la consejera Luna Ramos también pidió
a los jueces realizar su trabajo haciendo a un lado viejas
resistencias como la adulación, el servilismo y el doblez de
quien pretenda incidir en su ánimo, así como de aquéllos que
mediante la dádiva, la amenaza, la intimidación o el tráfico de
influencias pretendan obtener ventaja en la resolución.
Reconoció que la única defensa que tendrán los
juzgadores para hacer frente a estas situaciones será la
pulcritud de su actuación, que se plasmará en procesos
equitativos y apegados a Derecho.
Luna Ramos recordó que el respeto no se gana
infundiendo temor y conduciéndose de manera despótica.
“El juez logrará el respeto y admiración de su equipo, a
través de su actuación y conocimientos, no infundiendo
temor y despotismo”, dijo.
En su mensaje, destacó que el sentimiento de orgullo y
de pertenencia al Poder Judicial de la Federación debe verse
reflejado en el desempeño honesto, efectivo y eficaz de la
función jurisdiccional, nunca en la soberbia y arbitrariedad.
“El pueblo de México espera que quien personifica al
juzgador, aglutine tanto deberes profesionales, legales y
sociales como virtudes relacionadas con los valores más
sublimes inherentes a la función: justicia, ética y sabiduría”,
concluyó.