Comunicados de Prensa
No.047/2002
México, D.F. a 21 de junio de 2002
SIEMPRE ES PREFERIBLE UNA PRENSA LIBRE QUE UNA PRENSA CÓMODA Y SOMETIDA: GÓNGORA
* El presidente de la SCJN participó en la Cumbre Hemisférica Sobre Justicia y Libertad de Prensa en las Américas, en Washington D.C.
Al manifestar su respeto absoluto a la labor desempeñada por los medios de comunicación, el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Genaro David Góngora Pimentel, aseveró que la alta responsabilidad social que tienen de informar puede cumplirse a cabalidad, exclusivamente, en un amplio marco de libertad.
“Siempre es preferible una prensa libre que en ocasiones cometa excesos --que finalmente habrán de juzgar los ciudadanos-- que una prensa cómoda y sometida, porque en nuestro caso, el avance democrático ha sido acompasado por medios de comunicación que han sabido entender su responsabilidad histórica”, puntualizó.
Al participar en la Cumbre Hemisférica Sobre Justicia y Libertad de Prensa en las Américas, en Washington, D.C., organizada por la Sociedad Interamericana de Prensa, el ministro Góngora Pimentel valoró la importante función social que los periodistas juegan en los regímenes democráticos y su aportación al control de los excesos del poder del Estado.
Sin embargo, dijo, "no podemos pedirle a la prensa que se convierta en ese factor de control de los excesos del poder público y luego, cuando cumple con su función, acusarla de entorpecer la marcha de un país".
Por ello, Góngora Pimentel se manifestó convencido de que la crítica por parte de la prensa seria, aunque resulte incómoda, debe aceptarse como manifestación de ese escrutinio público.
En el Poder Judicial Federal, indicó, no concebimos una “buena” relación con los medios como sinónimo de ausencia de crítica o de la publicación sólo de las cosas que se hacen bien.
En tal virtud, rechazó que la crítica por parte de los medios sea un signo que vulnere la independencia de los órganos jurisdiccionales. Por el contrario, subrayó, la mejor manera de refrendar dicha independencia es en la interacción con la sociedad.
El ministro resaltó que así como la sociedad espera un desempeño ejemplar, ético y profesional por parte de sus jueces, también lo espera de sus periodistas.
En este sentido, hizo hincapié en que los medios de comunicación y los órganos judiciales comparten responsabilidades importantes; tanto, que su credibilidad y viabilidad dependen de la forma ética, responsable, independiente y transparente de conducirse frente a los ciudadanos.
Antes, el ministro Góngora Pimentel hizo un breve recuento sobre las sentencias emitidas por los jueces federales mexicanos a favor de la libertad de expresión, desde 1835 hasta nuestros días.
Resaltó que uno de los más importantes criterios respecto del derecho de los ciudadanos a recibir información por parte de la autoridad fue emitido por la Suprema Corte en 1996, con motivo de una investigación que realizara en torno al asesinato de un grupo de campesinos en un poblado del estado de Guerrero.
Se estableció que el derecho a la información es básico para el mejoramiento de una conciencia ciudadana, lo cual es esencial para el progreso de nuestra sociedad.
De ahí, señaló, que el proporcionar una información incompleta, manipulada o condicionada a intereses de grupos o personas por parte de la autoridad, para la Suprema Corte constituye una violación grave a las garantías individuales.
“Somos un Poder del Estado y servimos a los ciudadanos. Somos gobierno en lo general y servidores públicos en lo particular y, por tanto, estamos sujetos al escrutinio público, porque así lo han decidido los ciudadanos a través de nuestro marco constitucional”, aseveró.
Al manifestar su respeto absoluto a la labor desempeñada por los medios de comunicación, el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Genaro David Góngora Pimentel, aseveró que la alta responsabilidad social que tienen de informar puede cumplirse a cabalidad, exclusivamente, en un amplio marco de libertad.
“Siempre es preferible una prensa libre que en ocasiones cometa excesos --que finalmente habrán de juzgar los ciudadanos-- que una prensa cómoda y sometida, porque en nuestro caso, el avance democrático ha sido acompasado por medios de comunicación que han sabido entender su responsabilidad histórica”, puntualizó.
Al participar en la Cumbre Hemisférica Sobre Justicia y Libertad de Prensa en las Américas, en Washington, D.C., organizada por la Sociedad Interamericana de Prensa, el ministro Góngora Pimentel valoró la importante función social que los periodistas juegan en los regímenes democráticos y su aportación al control de los excesos del poder del Estado.
Sin embargo, dijo, "no podemos pedirle a la prensa que se convierta en ese factor de control de los excesos del poder público y luego, cuando cumple con su función, acusarla de entorpecer la marcha de un país".
Por ello, Góngora Pimentel se manifestó convencido de que la crítica por parte de la prensa seria, aunque resulte incómoda, debe aceptarse como manifestación de ese escrutinio público.
En el Poder Judicial Federal, indicó, no concebimos una “buena” relación con los medios como sinónimo de ausencia de crítica o de la publicación sólo de las cosas que se hacen bien.
En tal virtud, rechazó que la crítica por parte de los medios sea un signo que vulnere la independencia de los órganos jurisdiccionales. Por el contrario, subrayó, la mejor manera de refrendar dicha independencia es en la interacción con la sociedad.
El ministro resaltó que así como la sociedad espera un desempeño ejemplar, ético y profesional por parte de sus jueces, también lo espera de sus periodistas.
En este sentido, hizo hincapié en que los medios de comunicación y los órganos judiciales comparten responsabilidades importantes; tanto, que su credibilidad y viabilidad dependen de la forma ética, responsable, independiente y transparente de conducirse frente a los ciudadanos.
Antes, el ministro Góngora Pimentel hizo un breve recuento sobre las sentencias emitidas por los jueces federales mexicanos a favor de la libertad de expresión, desde 1835 hasta nuestros días.
Resaltó que uno de los más importantes criterios respecto del derecho de los ciudadanos a recibir información por parte de la autoridad fue emitido por la Suprema Corte en 1996, con motivo de una investigación que realizara en torno al asesinato de un grupo de campesinos en un poblado del estado de Guerrero.
Se estableció que el derecho a la información es básico para el mejoramiento de una conciencia ciudadana, lo cual es esencial para el progreso de nuestra sociedad.
De ahí, señaló, que el proporcionar una información incompleta, manipulada o condicionada a intereses de grupos o personas por parte de la autoridad, para la Suprema Corte constituye una violación grave a las garantías individuales.
“Somos un Poder del Estado y servimos a los ciudadanos. Somos gobierno en lo general y servidores públicos en lo particular y, por tanto, estamos sujetos al escrutinio público, porque así lo han decidido los ciudadanos a través de nuestro marco constitucional”, aseveró.