Comunicados de Prensa
No.023/2002
México, D.F. a 11 de marzo de 2002
LA IMPARTICIÓN DE JUSTICIA, BASE DE UN ORDEN SOCIAL DURADERO: MINISTRA SÁNCHEZ CORDERO
La impartición de justicia en México constituye, hoy más que nunca, la base de un orden social duradero, y éste es el camino que viene transitando ya, desde hace tiempo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), afirmó la ministra de este Alto Tribunal del país, Olga María del Carmen Sánchez Cordero Dávila de García Villegas.
Hoy, enfatizó, han quedado atrás la parcialidad, la ineficiencia, la desinformación, la lentitud y la falta de transparencia en la solución de los asuntos.
La ministra Sánchez Cordero expuso lo anterior durante el aniversario 187 de la instalación del Primer Supremo Tribunal de Justicia de la Nación, en Ario de Rosales, Michoacán.
En su mensaje, destacó que en nuestro país no podrá concretarse una auténtica transición en la justicia si la eficacia en su impartición no se reconcilia con la confianza de la sociedad, si la justicia, agregó, no sostiene, como hasta hoy, su estatuto de honorabilidad, de imparcialidad y de independencia.
Para que la justicia vuelva a ser una experiencia social de la verdad, es preciso que las instituciones de justicia recuperen la confianza de la población, que sepan ser escuchas de quien se queja con justicia. Debe volverse escucha del pueblo, estableció.
En este sentido, la ministra Olga María del Carmen Sánchez Cordero subrayó que sin instituciones judiciales sólidas que obliguen al cumplimiento de la ley, a la satisfacción de las obligaciones establecidas en los contratos, a la aplicación puntual de leyes y reglamentos, la inseguridad se adueñará de la vida social, generando un caos muy costoso para los ciudadanos en general.
Estableció que si bien urge incrementar de manera gradual el número de tribunales, pues éstos son reflejo del grado de desarrollo de la vida social, urge, aún más, la mejora constante de su calidad, volverlos órganos de atención ciudadana que escuchen las justas quejas de la población y la amparen y defiendan contra el arbitrario.
Y esto no podrá lograrse, indicó la ministra de la SCJN, sin una administración de justicia eficiente, preparada, actualizada, confiable, independiente, transparente, atenta a los problemas sociales, sensible y capaz de resolver hasta los más diversos y complejos dilemas que la sociedad le plantee.
Lo importante es contar con instituciones fuertes e independientes en el campo de la administración de justicia, puntualizó.
Hoy, enfatizó, han quedado atrás la parcialidad, la ineficiencia, la desinformación, la lentitud y la falta de transparencia en la solución de los asuntos.
La ministra Sánchez Cordero expuso lo anterior durante el aniversario 187 de la instalación del Primer Supremo Tribunal de Justicia de la Nación, en Ario de Rosales, Michoacán.
En su mensaje, destacó que en nuestro país no podrá concretarse una auténtica transición en la justicia si la eficacia en su impartición no se reconcilia con la confianza de la sociedad, si la justicia, agregó, no sostiene, como hasta hoy, su estatuto de honorabilidad, de imparcialidad y de independencia.
Para que la justicia vuelva a ser una experiencia social de la verdad, es preciso que las instituciones de justicia recuperen la confianza de la población, que sepan ser escuchas de quien se queja con justicia. Debe volverse escucha del pueblo, estableció.
En este sentido, la ministra Olga María del Carmen Sánchez Cordero subrayó que sin instituciones judiciales sólidas que obliguen al cumplimiento de la ley, a la satisfacción de las obligaciones establecidas en los contratos, a la aplicación puntual de leyes y reglamentos, la inseguridad se adueñará de la vida social, generando un caos muy costoso para los ciudadanos en general.
Estableció que si bien urge incrementar de manera gradual el número de tribunales, pues éstos son reflejo del grado de desarrollo de la vida social, urge, aún más, la mejora constante de su calidad, volverlos órganos de atención ciudadana que escuchen las justas quejas de la población y la amparen y defiendan contra el arbitrario.
Y esto no podrá lograrse, indicó la ministra de la SCJN, sin una administración de justicia eficiente, preparada, actualizada, confiable, independiente, transparente, atenta a los problemas sociales, sensible y capaz de resolver hasta los más diversos y complejos dilemas que la sociedad le plantee.
Lo importante es contar con instituciones fuertes e independientes en el campo de la administración de justicia, puntualizó.