Comunicados de Prensa
No.SNC/2001
México, D.F. a 28 de mayo de 2001
LA DEFENSORÍA PÚBLICA, AL ALCANCE DE QUIENES MENOS TIENEN: GÓNGORA
El presidente de la SCJN y del CJF entregó la Medalla Ponciano Arriaga al Defensor Público Federal más destacado en el año 2000
Por su alto contenido social, los servicios de defensoría pública que presta el Poder Judicial de la Federación deben seguir estando al alcance de quienes menos tienen y colocarse como efectivos instrumentos de acceso a la justicia, afirmó Genaro David Góngora Pimentel, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y del Consejo de la Judicatura Federal (CJF).
“Sigamos trabajando por una defensa jurídica de calidad, porque los juristas no sólo somos servidores del Derecho, sino también de la justicia”, dijo Góngora Pimentel al imponer la medalla “Ponciano Arriaga” a José de Jesús Esqueda Díaz, reconocido como el defensor público más destacado del año 2000.
En su mensaje, Genaro Góngora expuso que los defensores públicos federales y los asesores jurídicos son los abogados de “aquel México que para muchos sólo existe en el imaginario social; de aquel México que se ha quedado en el pasado; de aquel México del que casi todos se han olvidado y del que ahora casi nadie se ocupa”.
Puntualizó que la responsabilidad esencial de los defensores públicos es defender los derechos y libertades fundamentales de las personas ante la justicia federal, y esta función, indicó, exige de una integridad moral indiscutible y una sólida capacidad técnica para intervenir en el proceso judicial.
Un defensor público, enfatizó, debe ser el patrocinador del derecho y de la justicia. Por ello, un defensor que no sepa distinguir o valorar correctamente los derechos y libertades fundamentales de su representado, corre el riesgo de no saber qué es lo que tiene que defender, ni frente a qué, ni frente a quién.
“Corresponde a ustedes –exhortó- vigilar la preservación de los derechos humanos; defender, asesorar y orientar a sus representados, así como auxiliar en la administración de justicia. Sigamos trabajando por un efectivo acceso a la justicia”.
Advirtió que los servicios de defensoría pública federal tienen un alto contenido social, por lo cual deberán seguir estando al alcance de quienes menos tienen.
“Los defensores públicos y asesores jurídicos federales son la esperanza de muchos mexicanos que, por diversas razones, tienen que enfrentar un proceso judicial en los tribunales federales y que por cuestiones económicas o étnicas, no tienen la posibilidad de contar con los servicios jurídicos privados para su defensa”, externó el ministro Genaro Góngora Pimentel.
Por su alto contenido social, los servicios de defensoría pública que presta el Poder Judicial de la Federación deben seguir estando al alcance de quienes menos tienen y colocarse como efectivos instrumentos de acceso a la justicia, afirmó Genaro David Góngora Pimentel, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y del Consejo de la Judicatura Federal (CJF).
“Sigamos trabajando por una defensa jurídica de calidad, porque los juristas no sólo somos servidores del Derecho, sino también de la justicia”, dijo Góngora Pimentel al imponer la medalla “Ponciano Arriaga” a José de Jesús Esqueda Díaz, reconocido como el defensor público más destacado del año 2000.
En su mensaje, Genaro Góngora expuso que los defensores públicos federales y los asesores jurídicos son los abogados de “aquel México que para muchos sólo existe en el imaginario social; de aquel México que se ha quedado en el pasado; de aquel México del que casi todos se han olvidado y del que ahora casi nadie se ocupa”.
Puntualizó que la responsabilidad esencial de los defensores públicos es defender los derechos y libertades fundamentales de las personas ante la justicia federal, y esta función, indicó, exige de una integridad moral indiscutible y una sólida capacidad técnica para intervenir en el proceso judicial.
Un defensor público, enfatizó, debe ser el patrocinador del derecho y de la justicia. Por ello, un defensor que no sepa distinguir o valorar correctamente los derechos y libertades fundamentales de su representado, corre el riesgo de no saber qué es lo que tiene que defender, ni frente a qué, ni frente a quién.
“Corresponde a ustedes –exhortó- vigilar la preservación de los derechos humanos; defender, asesorar y orientar a sus representados, así como auxiliar en la administración de justicia. Sigamos trabajando por un efectivo acceso a la justicia”.
Advirtió que los servicios de defensoría pública federal tienen un alto contenido social, por lo cual deberán seguir estando al alcance de quienes menos tienen.
“Los defensores públicos y asesores jurídicos federales son la esperanza de muchos mexicanos que, por diversas razones, tienen que enfrentar un proceso judicial en los tribunales federales y que por cuestiones económicas o étnicas, no tienen la posibilidad de contar con los servicios jurídicos privados para su defensa”, externó el ministro Genaro Góngora Pimentel.