Comunicados de Prensa
No.SNC/2001
México, D.F. a 10 de mayo de 2001
UN PODER JUDICIAL FUERTE E INDEPENDIENTE, FUNDAMENTAL PARA LA DEMOCRACIA: GÓNGORA
El presidente de la SCJN dictó una conferencia magistral en el foro “Nuevos Enfoques para Atender la Demanda de Justicia”, en el CIDE
El Estado de Derecho es indispensable para la estabilización política de una democracia liberal y sólo mediante éste se puede consolidar la democracia de manera fuerte y competitiva. Por ello, un Poder Judicial fuerte e independiente es un elemento esencial para la realización de la democracia y del Estado de Derecho, afirmó el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Genaro David Góngora Pimentel.
El marco general del Estado no tendrá la solidez requerida, subrayó, si el Poder Judicial no funciona adecuadamente. “Las reformas que pretendan mejorar diferentes aspectos institucionales tendrán un impacto disminuido o bien los beneficios serán limitados si el sistema judicial no funciona de manera correcta”, advirtió.
En este sentido, el ministro Góngora Pimentel sostuvo que si se quieren fortalecer las instituciones democráticas y llevar adelante un desarrollo sostenido, aparece como imperativa la necesidad de contar con un servicio de justicia eficaz.
El presidente de la SCJN expuso lo anterior al dictar una conferencia magistral en el foro “Nuevos Enfoques para Atender la Demanda de Justicia,”, organizada por el Banco Mundial y el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).
El ministro Genaro Góngora indicó que hoy en día no basta con abrir las puertas al libre mercado, o decir que constitucionalmente se vive en una democracia.
“Más bien debemos hablar de desarrollo sustentable con estándares sociales aceptables, y de gobernabilidad democrática, porque la democracia formal no es nada sin la democracia material”, destacó.
Por ende, recalcó, la consolidación democrática y el desarrollo dependen, en buena medida, de un Poder Judicial independiente.
El titular del Poder Judicial de la Federación expuso que “poco a poco” los poderes judiciales del Continente Americano han dejado a un lado su politización y su dependencia a otro de los poderes, lo que había debilitado enormemente su imagen.
En la actualidad, externó, las magistraturas empiezan a actuar como mecanismos que mantienen la vigencia del Estado de Derecho y, en consecuencia, ejercen un control jurídico y político.
Sin embargo, señaló, los poderes judiciales aún enfrentan varios problemas endémicos: el retraso en la solución de las controversias, la falta de recursos económicos, las deficiencias procesales y, en ocasiones, una excesiva carga administrativa en cada uno de los juzgados, “lo que genera cuestionamientos al sistema judicial y una disminución en la confianza institucional”.
Ante esta situación, manifestó el ministro Góngora Pimentel, los poderes judiciales de la región han emprendido una serie de iniciativas para dar respuesta a dicha problemática, tomando en cuenta experiencias judiciales de otras latitudes.
En este marco, el también presidente del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) refirió que en México, el Poder Judicial Federal creció de manera importante en los años recientes, para dar respuesta inmediata a la demanda de justicia.
Mencionó que con la reforma constitucional de 1994, mediante la cual se creó el CJF, se registró un crecimiento considerable en el número de tribunales federales, hasta llegar, al 30 de abril de 2001, a 423 órganos jurisdiccionales.
Asimismo, se incrementó el número de jueces y magistrados encargados de satisfacer los reclamos de justicia, y a enero de este año, existían 615 juzgados en total.
“El Poder Judicial de la Federación está inmerso en una reforma judicial con un crecimiento cuantitativo como criterio predominante, debido principalmente a la existencia de una amplia demanda de justicia que sólo podría haberse empezado a paliar con la reforma cuantitativa, la cual consideramos en su momento como la más adecuada para cumplir con el mandato del Artículo 17 constitucional”, puntualizó el ministro Genaro Góngora Pimentel.
El Estado de Derecho es indispensable para la estabilización política de una democracia liberal y sólo mediante éste se puede consolidar la democracia de manera fuerte y competitiva. Por ello, un Poder Judicial fuerte e independiente es un elemento esencial para la realización de la democracia y del Estado de Derecho, afirmó el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Genaro David Góngora Pimentel.
El marco general del Estado no tendrá la solidez requerida, subrayó, si el Poder Judicial no funciona adecuadamente. “Las reformas que pretendan mejorar diferentes aspectos institucionales tendrán un impacto disminuido o bien los beneficios serán limitados si el sistema judicial no funciona de manera correcta”, advirtió.
En este sentido, el ministro Góngora Pimentel sostuvo que si se quieren fortalecer las instituciones democráticas y llevar adelante un desarrollo sostenido, aparece como imperativa la necesidad de contar con un servicio de justicia eficaz.
El presidente de la SCJN expuso lo anterior al dictar una conferencia magistral en el foro “Nuevos Enfoques para Atender la Demanda de Justicia,”, organizada por el Banco Mundial y el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).
El ministro Genaro Góngora indicó que hoy en día no basta con abrir las puertas al libre mercado, o decir que constitucionalmente se vive en una democracia.
“Más bien debemos hablar de desarrollo sustentable con estándares sociales aceptables, y de gobernabilidad democrática, porque la democracia formal no es nada sin la democracia material”, destacó.
Por ende, recalcó, la consolidación democrática y el desarrollo dependen, en buena medida, de un Poder Judicial independiente.
El titular del Poder Judicial de la Federación expuso que “poco a poco” los poderes judiciales del Continente Americano han dejado a un lado su politización y su dependencia a otro de los poderes, lo que había debilitado enormemente su imagen.
En la actualidad, externó, las magistraturas empiezan a actuar como mecanismos que mantienen la vigencia del Estado de Derecho y, en consecuencia, ejercen un control jurídico y político.
Sin embargo, señaló, los poderes judiciales aún enfrentan varios problemas endémicos: el retraso en la solución de las controversias, la falta de recursos económicos, las deficiencias procesales y, en ocasiones, una excesiva carga administrativa en cada uno de los juzgados, “lo que genera cuestionamientos al sistema judicial y una disminución en la confianza institucional”.
Ante esta situación, manifestó el ministro Góngora Pimentel, los poderes judiciales de la región han emprendido una serie de iniciativas para dar respuesta a dicha problemática, tomando en cuenta experiencias judiciales de otras latitudes.
En este marco, el también presidente del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) refirió que en México, el Poder Judicial Federal creció de manera importante en los años recientes, para dar respuesta inmediata a la demanda de justicia.
Mencionó que con la reforma constitucional de 1994, mediante la cual se creó el CJF, se registró un crecimiento considerable en el número de tribunales federales, hasta llegar, al 30 de abril de 2001, a 423 órganos jurisdiccionales.
Asimismo, se incrementó el número de jueces y magistrados encargados de satisfacer los reclamos de justicia, y a enero de este año, existían 615 juzgados en total.
“El Poder Judicial de la Federación está inmerso en una reforma judicial con un crecimiento cuantitativo como criterio predominante, debido principalmente a la existencia de una amplia demanda de justicia que sólo podría haberse empezado a paliar con la reforma cuantitativa, la cual consideramos en su momento como la más adecuada para cumplir con el mandato del Artículo 17 constitucional”, puntualizó el ministro Genaro Góngora Pimentel.