Suprema Corte de Justicia

Comunicados de Prensa

No.SNC/2001

México, D.F. a 3 de mayo de 2001

LOS PODERES JUDICIALES, PILARES DE LA DEMOCRACIA: AGUIRRE ANGUIANO

 El ministro de la SCJN participa en la Reunión Binacional de Poderes Judiciales de México y Estados Unidos, en Austin, Texas

En los inicios del nuevo milenio, la justicia y la democracia no pueden concebirse ni ejercerse de manera separada, mucho menos, sobrevivir una sin la otra; por ello, ha llegado el momento de que los poderes judiciales se conviertan en los pilares de la democracia, afirmó Sergio Salvador Aguirre Anguiano, ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

“No puede haber democracias fuertes, sin tribunales fuertes e independientes”, puntualizó Aguirre Anguiano al

participar en la Reunión Binacional de Poderes Judiciales de México y Estados Unidos, que se lleva a cabo en la Escuela de Leyes de la Universidad de Texas, en Austin.

Ante jueces, abogados y académicos de ambos países que se reunirán durante tres días en esa ciudad norteamericana, para iniciar un diálogo binacional sobre los temas judiciales de las dos naciones, el ministro de la Corte manifestó que no es posible concebir el binomio justicia y democracia sin la plena certeza de que los órganos que la imparten gozan de independencia en todas y cada una de sus dimensiones.

“La independencia del Poder Judicial ha sido, desde finales del siglo XVIII, uno de los mayores anhelos de las democracias occidentales”, destacó.

Aguirre Anguiano explicó que el concepto de independencia puede entenderse en un doble sentido: el primero, respecto de la libertad con la que el juez ha de resolver un litigio; el segundo, en cuanto a la independencia del juez, al no sujetarse a la influencia directa de un poder extraño a la labor jurisdiccional.

En este sentido, dijo, es posible afirmar que la garantía de la independencia judicial permite a los órganos jurisdiccionales ser los garantes de la protección no sólo de la división de poderes, sino también de la preservación de los valores supremos a los que sirve el sistema institucional: la libertad y la dignidad del hombre.

El ministro de la SCJN señaló que aspectos fundamentales para que el Poder Judicial sea independiente y autónomo respecto de los demás poderes, es su plena libertad para designar a sus miembros, a través de los métodos que considere convenientes.

Asimismo, indicó, este Poder debe gozar de independencia en cuanto a su ejercicio jurisdiccional, lo que lo libraría del influjo de cualquier fuerza extraña que pretenda moverlo a sus intereses.

Sergio Salvador Aguirre enfatizó que otro elemento fundamental para alcanzar la independencia y autonomía del Poder Judicial, es establecer en la Constitución un porcentaje fijo del presupuesto general, destinado a este Poder.

“La práctica presupuestaria en muchos países, que deja al arbitrio del Poder Legislativo la determinación de su monto, provoca dependencia y falta de autonomía del Judicial ante lo insuficiente del mismo para implementar las políticas judiciales necesarias”, sostuvo.



Sin embargo, indicó, la independencia y autonomía del Poder Judicial no puede ser irrestricta, al grado de que sus actos sean irresponsables, “pues se correría el riesgo de que su labor jurisdiccional se tornara un peligro para el justiciable y se convirtiera en un super Poder por encima de los dos restantes, en franca traición del fin principal del constitucionalismo moderno: que el poder detenga y limite al poder”.

Por esta razón, añadió, resulta de gran importancia la responsabilidad judicial, los límites y sanciones internos y externos ante la actuación negligente o dolosa de los órganos jurisdiccionales, ante su postura conscientemente alejada de los principios y de las normas que regulan su personalidad de juzgador y sus actos jurisdiccionales.

“De esta manera, la independencia y la responsabilidad judiciales encuentran un cauce común hacia la construcción del Estado de Derecho democrático que a diario intentamos construir”, externó.

En este marco, el ministro Aguirre Anguiano puntualizó que la viabilidad nacional e internacional de los países depende de la independencia, calidad y confiabilidad de los tribunales y de los jueces.

Los procesos democráticos, la globalización y el derrumbe de los grandes paradigmas, expresó, han puesto a los altos órganos jurisdiccionales en una posición de faros de luz, de certidumbre jurídica para las democracias.

Ejemplo de ello, mencionó, es la “judicialización de la política”, que se da cuando los actores políticos no tienen la capacidad de llegar a arreglos democráticos, y tienen que resolver su conflictos en los tribunales.

Tales son los casos de la reciente elección presidencial en Estados Unidos, que fue resuelta por la Suprema Corte de Justicia de esa nación, y de algunos conflictos electorales que se suceden en México y se dirimen en el Máximo Tribunal del país.

La delegación mexicana que asiste a este encuentro binacional en Austin, Texas, y que encabeza el ministro Aguirre Anguiano, la integran los consejeros de la Judicatura Federal, Sergio Valls Hernández, Manuel Barquín Álvarez y Jaime Manuel Marroquín Zaleta.

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