Comunicados de Prensa
No.047/2005
México, D.F. a 5 de julio de 2005
DENOSTAR A JUECES DAÑA A LA SOCIEDAD: MINISTRO SILVA MEZA
* En sesión solemne conjunta de los plenos de la SCJN y del CJF rinde protesta magistrado de Circuito
La sociedad tiene urgencia de creer en sus jueces que, a veces, son injustamente denostados por quien no obtuvo lo que jurídicamente no merecía, expresiones que dañan a los juzgadores, pero más aun a la propia sociedad, afirmó el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Juan Silva Meza.
Expresó que la sociedad reclama, cada vez con mayor intensidad, jueces, magistrados y ministros que además de que tengan las cualidades constitucionalmente exigidas, asuman con compromiso y dignidad la libertad de que gozan para decidir y que encaren con responsabilidad lo decidido.
El ministro Silva Meza expresó lo anterior, durante la sesión solemne conjunta de los Plenos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), en la que José Manuel Quintero Montes rindió protesta como magistrado de Circuito del Poder Judicial de la Federación.
En su discurso resaltó que los juzgadores deben ser congruentes, austeros, serios, discretos, respetables, y, por tanto, confiables en lo público y en lo privado.
Puntualizó que la independencia es una pieza fundamental del diseño judicial, que significa hacer frente, en su resolución, a quien contrariándola, pretenda orientar, sugerir o condicionar la aplicación o interpretación del ordenamiento jurídico favoreciendo a los intereses de alguna de las partes.
Externó que dicha independencia supone una garantía frente a otros órganos del Estado para evitar que puedan entrometerse en el desempeño de administrar justicia.
“Autónomo e independiente, solamente se es, y no se debe esperar autorización ni complacencia de nadie para serlo”, recalcó.
No cabe en el desempeño del juzgador, indicó el ministro Silva Meza, actuar por miedo, autoprotección, simpatía, prejuicio, interés o pasión; se debe ser independiente de espíritu, dijo.
Ante ministros y consejeros de la Judicatura Federal, expresó que el Poder Judicial de la Federacion es el guardián indiscutible de la Constitución en tanto que coloca a este poder de la Unión en protector de los derechos fundamentales del hombre y como árbitro que dirime las controversias que surgen entre particulares, entre poderes o entre particulares y poderes procurando el equilibrio necesario para el desarrollo de la vida nacional.
En su oportunidad, el consejero de la Judicatura Federal, Luis María Aguilar Morales, refirió que el juzgador siendo un ser humano goza del privilegio de la libertad, y que esa libertad le da la posibilidad infinita de tomar determinaciones que lo lleven hacia el bien o hacia le mal.
La libertad, puntualizó, hace que los seres humanos puedan elegir el difícil camino del bien, frente al fácil camino del mal que tiene apariencia de un bien contingente.
La tarea del juzgador, apuntó, es inacabable y los requisitos de justicia de la sociedad no sólo son permanentes, sino que, por muchas razones, como es la confianza en los tribunales federales, se ven continuamente incrementados en número y en la dificultad jurídica que su estudio y resolución implican.
De ahí que hiciera un exhorto al magistrado Quintero Montes para someterse a los principios éticos que rigen ese ejercicio de la libertad; a someterse únicamente a lo que el derecho le permite y a cumplir su tarea con excelencia.