Suprema Corte de Justicia

Comunicados de Prensa

No.SNC/2001

México, D.F. a 2 de abril de 2001

EN EL PODER JUDICIAL NO CABEN JUECES BUROCRATIZADOS Y SIN VALORES: SÁNCHEZ CORDERO

 La ministra de la SCJN dictó una conferencia en Morelos

Una democracia con un Poder Judicial fuerte es sencillamente una democracia más fuerte, y en él no caben ni el fariseísmo judicial, ni los jueces burocratizados y sin valores éticos y morales, manifestó la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Olga Sánchez Cordero.

En este sentido, Sánchez Cordero afirmó que el desarrollo de los Estados depende, en gran medida, de la confianza que la población tenga en sus instituciones, particularmente de sus jueces, quienes deben preferir lo bueno y justo por encima de lo malo e injusto, y buscar alternativa adecuadas y bien razonadas en sus resoluciones, apartándose de juicios apresurados e irreales.

Por ello, el Poder Judicial de la Federación (PJF) "debe seleccionar a aquéllos (jueces) que en el ejercicio de sus funciones actúen con prudencia, magnanimidad, coraje y equilibrio, y cuya forma de argumentar sea impecable y racional, de tal manera que puedan resistir el análisis más severo y la crítica más fina y puntual".

Al dictar una conferencia en la ciudad de Cuernavaca, Morelos, sobre la preparación de los jueces, la ministra Olga Sánchez señaló que la capacitación de los juzgadores se convierte en un tema toral, en tanto que la tendencia mundial es que la actuación de los jueces sea más participativa, a fin de contar con una justicia mejor y más expedita.

Un juez, agregó, debe contar con una excelente formación profesional, técnica y una auténtica formación humanista; debe ser probo, honesto, independiente y culto, porque su función tiene un indudable carácter intelectual que le obliga a discernir, apreciar, enjuiciar, analizar y exponer razonamientos.

"De la calidad humana, profesional y ética que tengan los jueces, dependerá la calidad de la justicia, y la calidad humana sólo se logra mediante valores", destacó.

En consecuencia, el PJF debe prescindir de los jueces que, para dictar sus resoluciones, "se dejan arrastrar y presionar por los medios de comunicación; por los sectores políticos, económicos o sociales o, lo que es peor, que obedecen a líneas de superiores jerárquicos dentro del mismo Poder Judicial. De aquellos que no tienen el valor para dictar una resolución conforme lo disponen la ley y su consciencia", anotó.

También debe rechazarse, agregó, a los jueces que ven en la función judicial la única manera para garantizar su futuro económico, soslayando la importancia del estudio del Derecho y la trascendencia que su actuación tiene entre la sociedad.

La ministra Sánchez Cordero se pronunció por evitar al juez que, de manera autómata, dicta sus sentencias en medio de una montaña de asuntos, con más ganas de sacarse de encima las causas pendientes, que buscar la verdad. "Debemos prescindir de esa clase de jueces burocratizados, sin amor al trabajo, carentes de criterio", asentó.

Hay que soslayar, abundó, a los juzgadores que, poniendo por encima de su dignidad cualquier suma de dinero o regalos, se apartan del recto juicio y ponen precio a la justicia aceptando sobornos, pasando por encima de la legalidad, de la justicia y de la verdad, corrompiendo no sólo a su persona, sino en general a sus colegas y al ser humano.

Olga Sánchez Cordero indicó que es necesario evitar al juez que se aparte del sentido de la justicia, favoreciendo a alguna de las partes, prevaricando de algún modo al buscar ciertos beneficios particulares para sí mismo o para la parte a la que se inclina, así como al juzgador de criterio cerrado que se casa con una ideología, con una barra o sector.

"Al juez hipócrita que, aparentando un incorruptible respeto por el Derecho, elude todo compromiso con la justicia. Fariseísmo judicial que viniendo de las más profundas entrañas del juez, trasciende al fallo y a las partes, ocultando detrás de un aparente criterio de argumentación, las más oscuras falacias construibles a partir de las normas jurídicas", sostuvo.

En suma, externó, el PJF debe evitar a los jueces que eluden el compromiso de mejorar constantemente a este país, a sus instituciones y a la sociedad en general.

La ministra Olga Sánchez refirió que si bien la Ley Orgánica del PJF establece la obligación de llevar a cabo programas de formación, capacitación y actualización de los servidores públicos de este Poder, no aborda de manera terminante los aspectos éticos y morales, aspectos que no fácilmente pueden escolarizarse.

La Ley Orgánica del PJF, apuntó, tiende a favorecer la formación de aptitudes y no de actitudes, por lo que hace falta en ella ponerlas en equilibrio, en tanto, dijo, las escuelas judiciales debieran encargarse de que esto suceda.

"Pero ese mejoramiento debe iniciarse por quienes hoy desempeñamos tan importante y trascendental misión, pues de nuestro ejemplo tomarán las futuras generaciones y, al igual que nuestros hijos, nuestros jueces y la justicia serán el reflejo de lo que hoy hagamos", concluyó la ministra Sánchez Cordero.

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