Comunicados de Prensa
No.SNC/2001
México, D.F. a 28 de febrero de 2001
RINDEN PROTESTA DIEZ JUECES DE DISTRITO DE LA ESCUELA JUDICIAL DEL PJF
A escuchar a los justiciables, los conminó el ministro Vicente Aguinaco Alemán
Los jueces deben saber oír y callar, salvo las ocasiones en que deban hacer sonar su voz. Por eso, no hay que olvidar que aunque el silencio es a veces callar, siempre será escuchar. Nada hay más confortante para un justiciable que el ser oído por el juez, pues aquél siempre abriga el anhelo de ser escuchado antes del fallo, cualquiera que sea el sentido final de éste, afirmó el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), José Vicente Aguinaco Alemán.
En este sentido, el ministro Aguinaco Alemán añadió que la regla del Derecho se crea para beneficio del hombre, y no el hombre para servir a la ley, toda vez que el valor substancial supremo de la vida en sociedad es la persona.
Así lo expuso durante la sesión solemne de la SCJN en la que diez jueces de Distrito integrantes de la primera generación de la Especialidad en Administración de Justicia en Juzgados de Distrito, que imparte el Instituto de la Judicatura Federal, rindieron protesta ante los plenos del máximo tribunal y del Consejo de la Judicatura Federal.
En su mensaje a los nuevos jueces federales, el ministro de la SCJN, José Vicente Aguinaco Alemán, señaló que una primera lectura de los textos constitucionales permite pensar que la justicia que imparten los jueces se reduciría a una lectura mecánica de la ley para aplicarla en el caso concreto; "pero esto no es exacto, porque la norma positiva no es una fría fórmula matemática, sino un cauce seco que se llena con la convivencia humana.
"Las vidas de los seres humanos --dijo-- tienen en los cauces de la ley, una vía segura de orden y de paz para transitar en el espacio y en el tiempo, de manera que la naturaleza y fines de las leyes no son otros que los de servir al hombre para ordenar y lograr, equilibrada y pacíficamente, sus relaciones recíprocas en sociedad".
Los recién nombrados juzgadores obtuvieron las calificaciones más altas de entre los sesenta participantes, todos ellos alumnos de dicha especialidad, en el Cuarto Concurso Interno de Oposición para la Designación de Jueces de Distrito.
El ministro presidente de la SCJN y del CJF, Genaro David Góngora Pimentel, tomó la protesta a los jueces de Distrito Agustín Arroyo Torres, José César Flores Rodríguez, Fernando Omar Garrido Espinoza, Jesús Eduardo Hernández Fonseca, Alejandro Javier Hernández Loera, Gabriela Guadalupe Huízar Flores, María Leonor Pacheco Figueroa, Sara Olimpia Reyes García, Edwigis Olivia Rotunno de Santiago y Oscar Javier Sánchez Martínez.
Los jueces deben saber oír y callar, salvo las ocasiones en que deban hacer sonar su voz. Por eso, no hay que olvidar que aunque el silencio es a veces callar, siempre será escuchar. Nada hay más confortante para un justiciable que el ser oído por el juez, pues aquél siempre abriga el anhelo de ser escuchado antes del fallo, cualquiera que sea el sentido final de éste, afirmó el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), José Vicente Aguinaco Alemán.
En este sentido, el ministro Aguinaco Alemán añadió que la regla del Derecho se crea para beneficio del hombre, y no el hombre para servir a la ley, toda vez que el valor substancial supremo de la vida en sociedad es la persona.
Así lo expuso durante la sesión solemne de la SCJN en la que diez jueces de Distrito integrantes de la primera generación de la Especialidad en Administración de Justicia en Juzgados de Distrito, que imparte el Instituto de la Judicatura Federal, rindieron protesta ante los plenos del máximo tribunal y del Consejo de la Judicatura Federal.
En su mensaje a los nuevos jueces federales, el ministro de la SCJN, José Vicente Aguinaco Alemán, señaló que una primera lectura de los textos constitucionales permite pensar que la justicia que imparten los jueces se reduciría a una lectura mecánica de la ley para aplicarla en el caso concreto; "pero esto no es exacto, porque la norma positiva no es una fría fórmula matemática, sino un cauce seco que se llena con la convivencia humana.
"Las vidas de los seres humanos --dijo-- tienen en los cauces de la ley, una vía segura de orden y de paz para transitar en el espacio y en el tiempo, de manera que la naturaleza y fines de las leyes no son otros que los de servir al hombre para ordenar y lograr, equilibrada y pacíficamente, sus relaciones recíprocas en sociedad".
Los recién nombrados juzgadores obtuvieron las calificaciones más altas de entre los sesenta participantes, todos ellos alumnos de dicha especialidad, en el Cuarto Concurso Interno de Oposición para la Designación de Jueces de Distrito.
El ministro presidente de la SCJN y del CJF, Genaro David Góngora Pimentel, tomó la protesta a los jueces de Distrito Agustín Arroyo Torres, José César Flores Rodríguez, Fernando Omar Garrido Espinoza, Jesús Eduardo Hernández Fonseca, Alejandro Javier Hernández Loera, Gabriela Guadalupe Huízar Flores, María Leonor Pacheco Figueroa, Sara Olimpia Reyes García, Edwigis Olivia Rotunno de Santiago y Oscar Javier Sánchez Martínez.