Comunicados de Prensa
No.118/2001
México, D.F. a 27 de agosto de 2001
LOS TRATADOS INTERNACIONALES, POR ENCIMA DE LAS LEYES NACIONALES: SÁNCHEZ CORDERO
La ministra de la SCJN se pronuncia porque así lo establezca expresamente la Constitución
Es necesario establecer en la Constitución una jerarquía que postule expresamente la importancia de los tratados internacionales por encima de las leyes federales, para evitar conflictos de interpretación y aplicabilidad, aseguró la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Olga Sánchez Cordero de García Villegas.
Al inaugurar el “Primer Curso de Especialización sobre los Derechos de la Niñez”, organizado por la UNICEF y el Instituto de la Judicatura Federal, la ministra se pronunció porque se determine el rango que tienen los tratados internacionales, firmados por México, respecto de las legislaciones secundarias, ya que no existe un orden jurídico interno que dirima el conflicto entre los convenios internaciones y las leyes nacionales.
“Es necesario crear una nueva cultura de la legalidad que abreve en los tratados internacionales y convierta eso que muchos llaman cartas de buenas intenciones, en lo que verdaderamente son: instrumentos internacionales que, siguiendo los procedimientos establecidos en la Constitución, se conviertan en Ley Suprema de la Unión.
“La contradicción entre normas internacionales y de Derecho interno generalmente plantea problemas de mera legalidad, es decir, problemas de oposición entre tratados internaciones y leyes ordinarias, en los cuales se trata de precisar si una norma ha sido correctamente aplicada, o bien, si se trata de oposición entre normas secundarias”, dijo.
Sánchez Cordero de García Villegas señaló que una solución a las controversias podría ser que se establezca la obligación genérica de interpretar todo el sistema jurídico, de manera que se adapte lo más posible a los pactos internacionales sobre derechos fundamentales.
“Esto haría más dinámica la inserción de los tratados internaciones en la legislación nacional, con los consecuentes beneficios para los ciudadanos”, expuso.
La ministra aseguró que los tratados internacionales han cobrado una gran importancia, pues muchos de éstos “comienzan a convertirse en una referencia esencial para quienes somos operadores del Derecho: jueces, litigantes, académicos, estudiantes”.
Sin embargo, indicó, con el paso del tiempo, lejos de dirimirse las controversias respecto de si existe o no una jerarquía determinada entre Derecho interno y Derecho internacional, éstas se han ido acrecentado.
Por un lado, mencionó, la Constitución reconoce a los tratados como parte del sistema jurídico nacional; pero por otro lado, no existe dentro de la Carta Magna un reconocimiento de validez intrínseca del Derecho Internacional.
“Es decir, que las normas de Derecho internacional no son válidas per se en nuestro país, pues su eficacia opera en tanto son aceptadas expresamente por la Constitución. No queda claro si los tratados son jerárquicamente superiores a las leyes, o viceversa”.
La ministra expresó que actualmente es a criterio de los intérpretes de las leyes y de los tratados, establecer las jerarquías entre ambos, provocando con ello graves conflictos, porque no hay uniformidad de criterios y, por lo tanto, hay diversas conclusiones de un mismo asunto.
Es necesario uniformar criterios que permitan la coexistencia armónica y simultánea de los tratados y de las leyes secundarias, “pues no se trata de anular a una de las dos normas en conflicto, privando totalmente de sus efectos a una de ellas; sino de definir su aplicabilidad a un caso concreto”.
Al hablar específicamente de los acuerdos signados por el gobierno mexicano referentes a los derechos de los niños, Olga Sánchez Cordero estableció que si bien éstos no han sido numerosos, sí son suficientes.
Aseguró que de establecerse criterios de uniformidad entre los tratados internacionales y las leyes secundarias, el rubro de la niñez sería uno de las más beneficiados porque existen convenios internacionales que son más estrictos que las propias legislaciones secundarias de México.
Lamentó que dentro del mosaico de minorías existentes en el país, y en el mundo, sean los niños los que mayor segregación y ataques padezcan.
La ministra subrayó que no se puede seguir permitiendo que la niñez continúe siendo objeto de explotación y maltrato.
Recordó que, recientemente, la Suprema Corte de Justicia de la Nación elaboró una tesis en la que se dirime un conflicto de aplicabilidad entre una ley secundaria mexicana y un tratado internacional.
A la ceremonia de inauguración, celebrada en el Auditorio “Ignacio L. Vallarta” del Palacio de Justicia Federal, asistieron Bernt Aasen, representante de UNICEF en México; Antonio Do Amaral e Silva, juez del Tribunal Superior de Santa Catarina, Brasil, y Julio César Vázquez Mellado, director del Instituto de la Judicatura Federal.
Es necesario establecer en la Constitución una jerarquía que postule expresamente la importancia de los tratados internacionales por encima de las leyes federales, para evitar conflictos de interpretación y aplicabilidad, aseguró la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Olga Sánchez Cordero de García Villegas.
Al inaugurar el “Primer Curso de Especialización sobre los Derechos de la Niñez”, organizado por la UNICEF y el Instituto de la Judicatura Federal, la ministra se pronunció porque se determine el rango que tienen los tratados internacionales, firmados por México, respecto de las legislaciones secundarias, ya que no existe un orden jurídico interno que dirima el conflicto entre los convenios internaciones y las leyes nacionales.
“Es necesario crear una nueva cultura de la legalidad que abreve en los tratados internacionales y convierta eso que muchos llaman cartas de buenas intenciones, en lo que verdaderamente son: instrumentos internacionales que, siguiendo los procedimientos establecidos en la Constitución, se conviertan en Ley Suprema de la Unión.
“La contradicción entre normas internacionales y de Derecho interno generalmente plantea problemas de mera legalidad, es decir, problemas de oposición entre tratados internaciones y leyes ordinarias, en los cuales se trata de precisar si una norma ha sido correctamente aplicada, o bien, si se trata de oposición entre normas secundarias”, dijo.
Sánchez Cordero de García Villegas señaló que una solución a las controversias podría ser que se establezca la obligación genérica de interpretar todo el sistema jurídico, de manera que se adapte lo más posible a los pactos internacionales sobre derechos fundamentales.
“Esto haría más dinámica la inserción de los tratados internaciones en la legislación nacional, con los consecuentes beneficios para los ciudadanos”, expuso.
La ministra aseguró que los tratados internacionales han cobrado una gran importancia, pues muchos de éstos “comienzan a convertirse en una referencia esencial para quienes somos operadores del Derecho: jueces, litigantes, académicos, estudiantes”.
Sin embargo, indicó, con el paso del tiempo, lejos de dirimirse las controversias respecto de si existe o no una jerarquía determinada entre Derecho interno y Derecho internacional, éstas se han ido acrecentado.
Por un lado, mencionó, la Constitución reconoce a los tratados como parte del sistema jurídico nacional; pero por otro lado, no existe dentro de la Carta Magna un reconocimiento de validez intrínseca del Derecho Internacional.
“Es decir, que las normas de Derecho internacional no son válidas per se en nuestro país, pues su eficacia opera en tanto son aceptadas expresamente por la Constitución. No queda claro si los tratados son jerárquicamente superiores a las leyes, o viceversa”.
La ministra expresó que actualmente es a criterio de los intérpretes de las leyes y de los tratados, establecer las jerarquías entre ambos, provocando con ello graves conflictos, porque no hay uniformidad de criterios y, por lo tanto, hay diversas conclusiones de un mismo asunto.
Es necesario uniformar criterios que permitan la coexistencia armónica y simultánea de los tratados y de las leyes secundarias, “pues no se trata de anular a una de las dos normas en conflicto, privando totalmente de sus efectos a una de ellas; sino de definir su aplicabilidad a un caso concreto”.
Al hablar específicamente de los acuerdos signados por el gobierno mexicano referentes a los derechos de los niños, Olga Sánchez Cordero estableció que si bien éstos no han sido numerosos, sí son suficientes.
Aseguró que de establecerse criterios de uniformidad entre los tratados internacionales y las leyes secundarias, el rubro de la niñez sería uno de las más beneficiados porque existen convenios internacionales que son más estrictos que las propias legislaciones secundarias de México.
Lamentó que dentro del mosaico de minorías existentes en el país, y en el mundo, sean los niños los que mayor segregación y ataques padezcan.
La ministra subrayó que no se puede seguir permitiendo que la niñez continúe siendo objeto de explotación y maltrato.
Recordó que, recientemente, la Suprema Corte de Justicia de la Nación elaboró una tesis en la que se dirime un conflicto de aplicabilidad entre una ley secundaria mexicana y un tratado internacional.
A la ceremonia de inauguración, celebrada en el Auditorio “Ignacio L. Vallarta” del Palacio de Justicia Federal, asistieron Bernt Aasen, representante de UNICEF en México; Antonio Do Amaral e Silva, juez del Tribunal Superior de Santa Catarina, Brasil, y Julio César Vázquez Mellado, director del Instituto de la Judicatura Federal.