Comunicados de Prensa
No.111/2001
México, D.F. a 17 de agosto de 2001
DE GRAN IMPORTANCIA PARA LA VIDA SOCIAL DEL PAÍS, LA FUNCIÓN DEL JUEZ FEDERAL
Así lo manifestó el consejero de la Judicatura Federal, Torres Morales, al instalar un juzgado de Distrito en la ciudad de Mérida
La función que desempeñan los jueces federales tiene gran importancia en la vida social del país, porque son los encargados de calmar los ánimos de quienes buscan justicia cuando creen haber recibido algún agravio, afirmó el consejero de la Judicatura Federal, José Guadalupe Torres Morales.
Al presidir la ceremonia de instalación del Juzgado Cuarto de Distrito en el estado de Yucatán, con residencia en Mérida, Torres Morales manifestó que los juzgadores federales tienen la misión de calmar las cosas en tanto se recobra la cordura, para que pueda juzgarse con tranquilidad a quien le asiste la razón.
“Su función es esencialmente pacificadora y esa tarea debe, además, ser callada, sin aspavientos ni exageraciones, porque mal cumple su tarea el juez que con su conducta, pública o privada, o con las actitudes que adopta, siembra alarma, inseguridad o desconfianza”, dijo el consejero de la Judicatura Federal, al exhortar a los integrantes del nuevo Juzgado a que contribuyan a fomentar el prestigio del que ya gozan estas instancias.
Ante funcionarios del Poder Judicial de la Federación, pertenecientes al Décimo Cuarto Circuito, Torres Morales comentó que el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) se preocupa por seleccionar cuidadosamente a los abogados que son nombrados jueces, tanto en el campo profesional como en el humano.
El juez federal, al aceptar el cargo, dijo, adquiere el compromiso de actuar con honradez, objetividad, autonomía e independencia, no sólo en su vida oficial, sino también en su vida privada.
“Debe tener vocación para este trabajo y para desempeñarlo sin sujeción a horario; debe ser valiente para resolver con autonomía de criterio, sin más límites que los que le fijan las leyes y la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y cuidar su moralidad y su buena imagen”, estableció el presidente de la Comisión de Adscripción del CJF.
Por lo tanto, aseguró, sólo conjugando el trabajo tenaz, la honestidad, la valentía responsable y mesurada para resolver con apego a las leyes y la imagen de un hombre de bien, se puede lograr un alto grado de eficiencia y, con esto, la confianza en el sistema de justicia que la Nación demanda.
La función que desempeñan los jueces federales tiene gran importancia en la vida social del país, porque son los encargados de calmar los ánimos de quienes buscan justicia cuando creen haber recibido algún agravio, afirmó el consejero de la Judicatura Federal, José Guadalupe Torres Morales.
Al presidir la ceremonia de instalación del Juzgado Cuarto de Distrito en el estado de Yucatán, con residencia en Mérida, Torres Morales manifestó que los juzgadores federales tienen la misión de calmar las cosas en tanto se recobra la cordura, para que pueda juzgarse con tranquilidad a quien le asiste la razón.
“Su función es esencialmente pacificadora y esa tarea debe, además, ser callada, sin aspavientos ni exageraciones, porque mal cumple su tarea el juez que con su conducta, pública o privada, o con las actitudes que adopta, siembra alarma, inseguridad o desconfianza”, dijo el consejero de la Judicatura Federal, al exhortar a los integrantes del nuevo Juzgado a que contribuyan a fomentar el prestigio del que ya gozan estas instancias.
Ante funcionarios del Poder Judicial de la Federación, pertenecientes al Décimo Cuarto Circuito, Torres Morales comentó que el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) se preocupa por seleccionar cuidadosamente a los abogados que son nombrados jueces, tanto en el campo profesional como en el humano.
El juez federal, al aceptar el cargo, dijo, adquiere el compromiso de actuar con honradez, objetividad, autonomía e independencia, no sólo en su vida oficial, sino también en su vida privada.
“Debe tener vocación para este trabajo y para desempeñarlo sin sujeción a horario; debe ser valiente para resolver con autonomía de criterio, sin más límites que los que le fijan las leyes y la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y cuidar su moralidad y su buena imagen”, estableció el presidente de la Comisión de Adscripción del CJF.
Por lo tanto, aseguró, sólo conjugando el trabajo tenaz, la honestidad, la valentía responsable y mesurada para resolver con apego a las leyes y la imagen de un hombre de bien, se puede lograr un alto grado de eficiencia y, con esto, la confianza en el sistema de justicia que la Nación demanda.