Comunicados de Prensa
No.SNC/2000
México, D.F. a 21 de noviembre de 2000
EL JUICIO DE CONTROVERSIA CONSTITUCIONAL ES LA GARANTÍA DEL SISTEMA FEDERAL: GUDIÑO PELAYO
El ministro José de Jesús Gudiño Pelayo presentó su libro Controversia sobre controversia
‘En el Pleno de la Suprema Corte de Justicia se ha generado una auténtica controversia para determinar el alcance y los límites de la competencia que, en materia de controversias constitucionales, tiene el Máximo Tribunal del país’. ‘Así como el juicio de amparo, una vez instaurado en nuestro sistema, adquirió forma al determinar sus fronteras y su estructura a través de los fallos que en torno al mismo se dictaron, también la controversia constitucional inicia su formación con base en los fallos que en ellas se han pronunciado’. Lo anterior lo afirmó José de Jesús Gudiño Pelayo, ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al presentar su más reciente libro titulado Controversia sobre controversia.
Durante el acto celebrado en el auditorio Crescencio Ballesteros de la Universidad Iberoamericana, el ministro Gudiño resumió el debate en el siguiente cuestionamiento: ¿Qué es lo que debe o no estudiar y, en consecuencia, invalidar la Suprema Corte de Justicia de la Nación al resolver un juicio de controversia constitucional? En el texto, el ministro sostiene que ‘la controversia constitucional no puede convertirse en un juicio de amparo entre autoridades, pues los supuestos procesales y la evolución de dicho juicio son incompatibles teórica y prácticamente con el juicio de controversia constitucional’.
Ante una numerosa concurrencia integrada por ministros, magistrados, jueces federales, académicos, juristas e invitados especiales, Gudiño Pelayo subrayó que ‘a pesar de los inconvenientes que algunos encuentran en ello, la Suprema Corte se aleja cada vez más de ser un tribunal de legalidad para acercarse más a un tribunal constitucional. En esta tesitura, la controversia constitucional es una acción que reafirma este nuevo perfil que la Corte adquiere y, por ello, reviste una trascendencia indiscutible.’
El juicio de controversia constitucional es la garantía del sistema federal y constituye un instrumento eficaz para la protección de los principios constitucionales relativos a la parte orgánica de nuestra ley suprema. Por ello afirmó es necesario preservar la competencia exclusiva de la controversia constitucional para ventilar los conflictos suscitados entre dos o más niveles de gobierno, en los que se acusen de inconstitucionales actos o disposiciones generales, emitidos por una entidad, poder u órgano, cuando la cuestión debatida se refiera a la distribución o invasión de competencias que a cada una corresponda.
El ministro Gudiño Pelayo ejemplificó sus opiniones con los votos particulares que emitió cuando se resolvieron algunas controversias constitucionales que motivaron el interés de la opinión pública. Entre los casos que comentó destacan el que promovió el Congreso del Estado de Tabasco al impugnar la actuación del Congreso de la Unión con relación a la investigación del supuesto desvío de recursos federales para fines electorales. También, la que se resolvió ordenando la reinstalación en su cargo del presidente municipal de Valle de Bravo y la promovida por el Poder Judicial del Estado de Jalisco contra el Congreso de ese Estado por la que se acordó la procedencia de juicio político a un juez del fuero común por una de sus sentencias.
Por su parte, Fabián Aguinaco, Elisur Arteaga, Gerardo Laveaga y Loretta Ortiz Ahlf, quienes presentaron el libro, subrayaron que la obra de Gudiño Pelayo llena un vacío doctrinal en la materia, además de que demuestra que la Suprema Corte se caracteriza por la pluralidad de sus integrantes.