Comunicados de Prensa
No.SNC/2000
México, D.F. a 21 de septiembre de 2000
INFORME DE LABORES 1999-2000 DEL PRESIDENTE DEL TRIBUNAL ELECTORAL DEL PODER JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN
La actuación de las autoridades federales estuvo revestida de las características de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad
El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ha asumido su responsabilidad incondicionalmente, ajeno a cualquier presión política y privilegiando los principios y reglas emanadas de nuestra Constitución y de la Ley
Nuestra trayectoria como magistrados puede soportar cualquier examen al que sea sometida
Por lo que se refiere a la elección presidencial, la Sala Superior anuló la votación recibida en sólo una casilla, lo que significó la anulación de 439 votos
‘En el proceso de consolidación democrática en México, el Poder Judicial de la Federación por conducto del Tribunal Electoral, ha constituido una pieza fundamental en el esquema institucional que la sociedad ha construido con el afán de garantizar que su voluntad soberana sea el único factor de legitimidad de nuestras autoridades electas’. Así lo declaró el magistrado José Luis de la Peza, presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, al rendir su Cuarto Informe de Labores, correspondiente al periodo 1999-2000. El acto tuvo lugar en el salón de plenos del Máximo Tribunal del País, ante los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los consejeros de la Judicatura Federal, los magistrados del Tribunal Electoral y diversos funcionarios del Poder Judicial de la Federación.
El presidente del Tribunal Electoral afirmó que ‘nunca antes en la historia reciente de nuestro país el proceso electoral mexicano del año 2000 generó tantas expectativas ante una real y, por ello, inédita competencia entre las distintas fuerzas políticas. Desde el inicio del proceso, la actividad de las autoridades electorales fue sometida a un minucioso escrutinio y vigilancia por parte de los medios de comunicación, los partidos políticos y sus candidatos y, en general, por la sociedad entera. Los resultados de las elecciones y el paso del tiempo, que habitualmente es indispensable para un mejor juicio, demostraron y convencieron a la ciudadanía de que la actuación de las autoridades federales estuvo revestida de las características de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad, que como principios rectores impone nuestra Constitución Federal’.
Al referirse a la elección presidencial, el magistrado De la Peza señaló que ‘en sesión pública del 2 de agosto del presente año, la Sala Superior declaró válida la elección del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos celebrada el 2 de julio de 2000, que el ciudadano Vicente Fox Quesada fue el candidato que tuvo el mayor número de votos en la elección de presidente y, en consecuencia, se le otorgó Constancia de Presidente Electo para el periodo del 1º. de diciembre de 2000 al 30 de noviembre de 2006’. Al respecto, mencionó que por lo que se refiere a la elección presidencial, la Sala Superior anuló ‘la votación recibida en sólo una casilla, lo que significó la anulación de 439 votos’.
El magistrado de la Peza informó que durante el periodo 1999-2000, el Tribunal, a través de sus salas, ha conocido de 2,155 medios de impugnación, de los que corresponden 19 a recursos de revisión, 69 a recursos de apelación, 112 a juicios de inconformidad, 44 a recursos de reconsideración, 1,397 a juicios para la protección de los derechos político-electorales del ciudadano, 491 a juicios de revisión constitucional Electoral y 23 a juicios para dirimir los conflictos o diferencias laborales de los servidores del Instituto Federal Electoral. En este contexto, las salas del Tribunal, a través de 73 sesiones celebradas, resolvieron 2,150 asuntos, de los cuales 1,285 fueron declarados fundados, 126 parcialmente fundados, 438 infundados, 202 desechados y 34 sobreseidos. En 32 asuntos se decidió su remisión a la autoridad responsable y, en 51 más, se tuvieron por no interpuestos o se ordenó su archivo por no guardar conexidad con algún juicio de inconformidad u otro’.
Después de dar a conocer éstas cifras y mencionar algunos de los casos relevantes que fueron del conocimiento del Tribunal, De la Peza subrayó que ‘la recurrente interposición de los distintos medios de impugnación por parte de los partidos políticos, candidatos y ciudadanos, refleja en gran medida la aceptación y confianza de los distintos actores políticos en acudir a un órgano especializado, imparcial e independiente adscrito al Poder Judicial de la Federación para resolver sólo por el cause de la ley, los conflictos derivados de los procesos electorales’’
El presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación reiteró que este órgano ‘ha asumido su responsabilidad incondicionalmente, ajeno a cualquier presión política y privilegiando los principios y reglas emanadas de nuestra Constitución y de la Ley. México ha sido un país donde el reclamo del respeto a la ley había sido una constante hasta hace muy pocos años. Dicho reclamo, en el ámbito electoral cobraba una dramática relevancia por la falta de Tribunales en donde los atropellos al Estado de Derecho pudieran ser reparados. Hoy felizmente en una etapa en la vida política de nuestro país en que tal exigencia no podía ser postergada, se ha dotado al Sistema Institucional Electoral de un Tribunal de plena jurisdicción, capaz de hacer cumplir objetiva e imparcialmente la Constitución y la Ley.’
Por ello, concluyó, ‘nuestra trayectoria como magistrados puede soportar cualquier examen al que sea sometida; quien quiera encontrar razones, puede revisar nuestros expedientes, nuestras sentencias y podrá verificar que el único fundamento que ha servido de base para nuestras resoluciones es el Derecho. Si seguimos trabajando con estos fundamentos, la cultura de la legalidad en México habrá de permear de manera tal que el sistema de justicia electoral a cargo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sea un pilar de nuestro sistema político democrático. Orgullosamente formamos parte del Poder Judicial de la Federación y nos sentimos profundamente comprometidos con su causa’.
El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ha asumido su responsabilidad incondicionalmente, ajeno a cualquier presión política y privilegiando los principios y reglas emanadas de nuestra Constitución y de la Ley
Nuestra trayectoria como magistrados puede soportar cualquier examen al que sea sometida
Por lo que se refiere a la elección presidencial, la Sala Superior anuló la votación recibida en sólo una casilla, lo que significó la anulación de 439 votos
‘En el proceso de consolidación democrática en México, el Poder Judicial de la Federación por conducto del Tribunal Electoral, ha constituido una pieza fundamental en el esquema institucional que la sociedad ha construido con el afán de garantizar que su voluntad soberana sea el único factor de legitimidad de nuestras autoridades electas’. Así lo declaró el magistrado José Luis de la Peza, presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, al rendir su Cuarto Informe de Labores, correspondiente al periodo 1999-2000. El acto tuvo lugar en el salón de plenos del Máximo Tribunal del País, ante los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los consejeros de la Judicatura Federal, los magistrados del Tribunal Electoral y diversos funcionarios del Poder Judicial de la Federación.
El presidente del Tribunal Electoral afirmó que ‘nunca antes en la historia reciente de nuestro país el proceso electoral mexicano del año 2000 generó tantas expectativas ante una real y, por ello, inédita competencia entre las distintas fuerzas políticas. Desde el inicio del proceso, la actividad de las autoridades electorales fue sometida a un minucioso escrutinio y vigilancia por parte de los medios de comunicación, los partidos políticos y sus candidatos y, en general, por la sociedad entera. Los resultados de las elecciones y el paso del tiempo, que habitualmente es indispensable para un mejor juicio, demostraron y convencieron a la ciudadanía de que la actuación de las autoridades federales estuvo revestida de las características de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad, que como principios rectores impone nuestra Constitución Federal’.
Al referirse a la elección presidencial, el magistrado De la Peza señaló que ‘en sesión pública del 2 de agosto del presente año, la Sala Superior declaró válida la elección del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos celebrada el 2 de julio de 2000, que el ciudadano Vicente Fox Quesada fue el candidato que tuvo el mayor número de votos en la elección de presidente y, en consecuencia, se le otorgó Constancia de Presidente Electo para el periodo del 1º. de diciembre de 2000 al 30 de noviembre de 2006’. Al respecto, mencionó que por lo que se refiere a la elección presidencial, la Sala Superior anuló ‘la votación recibida en sólo una casilla, lo que significó la anulación de 439 votos’.
El magistrado de la Peza informó que durante el periodo 1999-2000, el Tribunal, a través de sus salas, ha conocido de 2,155 medios de impugnación, de los que corresponden 19 a recursos de revisión, 69 a recursos de apelación, 112 a juicios de inconformidad, 44 a recursos de reconsideración, 1,397 a juicios para la protección de los derechos político-electorales del ciudadano, 491 a juicios de revisión constitucional Electoral y 23 a juicios para dirimir los conflictos o diferencias laborales de los servidores del Instituto Federal Electoral. En este contexto, las salas del Tribunal, a través de 73 sesiones celebradas, resolvieron 2,150 asuntos, de los cuales 1,285 fueron declarados fundados, 126 parcialmente fundados, 438 infundados, 202 desechados y 34 sobreseidos. En 32 asuntos se decidió su remisión a la autoridad responsable y, en 51 más, se tuvieron por no interpuestos o se ordenó su archivo por no guardar conexidad con algún juicio de inconformidad u otro’.
Después de dar a conocer éstas cifras y mencionar algunos de los casos relevantes que fueron del conocimiento del Tribunal, De la Peza subrayó que ‘la recurrente interposición de los distintos medios de impugnación por parte de los partidos políticos, candidatos y ciudadanos, refleja en gran medida la aceptación y confianza de los distintos actores políticos en acudir a un órgano especializado, imparcial e independiente adscrito al Poder Judicial de la Federación para resolver sólo por el cause de la ley, los conflictos derivados de los procesos electorales’’
El presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación reiteró que este órgano ‘ha asumido su responsabilidad incondicionalmente, ajeno a cualquier presión política y privilegiando los principios y reglas emanadas de nuestra Constitución y de la Ley. México ha sido un país donde el reclamo del respeto a la ley había sido una constante hasta hace muy pocos años. Dicho reclamo, en el ámbito electoral cobraba una dramática relevancia por la falta de Tribunales en donde los atropellos al Estado de Derecho pudieran ser reparados. Hoy felizmente en una etapa en la vida política de nuestro país en que tal exigencia no podía ser postergada, se ha dotado al Sistema Institucional Electoral de un Tribunal de plena jurisdicción, capaz de hacer cumplir objetiva e imparcialmente la Constitución y la Ley.’
Por ello, concluyó, ‘nuestra trayectoria como magistrados puede soportar cualquier examen al que sea sometida; quien quiera encontrar razones, puede revisar nuestros expedientes, nuestras sentencias y podrá verificar que el único fundamento que ha servido de base para nuestras resoluciones es el Derecho. Si seguimos trabajando con estos fundamentos, la cultura de la legalidad en México habrá de permear de manera tal que el sistema de justicia electoral a cargo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sea un pilar de nuestro sistema político democrático. Orgullosamente formamos parte del Poder Judicial de la Federación y nos sentimos profundamente comprometidos con su causa’.