Comunicados de Prensa
No.SNC/2000
México, D.F. a 7 de marzo de 2000
LA MINISTRA DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN, OLGA SANCHEZ CORDERO, ASISTIÓ A LA CEREMONIA CONMEMORATIVA DEL 185 ANIVERSARIO DE LA INSTALACION DEL PRIMER SUPREMO TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LA NACIÓN
La ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Olga Sánchez Cordero, pronunció el discurso oficial con motivo del 185 aniversario de la instalación del Primer Supremo Tribunal de Justicia de la Nación, en Ario de Rosales, Michoacán. A la ceremonia asistieron representantes de los tres poderes del Gobierno del Estado, encabezados por el gobernador Víctor Manuel Tinoco Rubí.
El Poder Judicial de la Federación, apuntó la ministra Sánchez Cordero ‘y, en especial la Suprema Corte de Justicia de la Nación’, representan el más vivo anhelo de justicia de Don José María Morelos y Pavón: ‘Este anhelo cristalizó en esta población michoacana en un día como hoy, el 7 de marzo de 1815, con la instalación del Supremo Tribunal de Justicia de la América Mexicana’.
En su discurso, la ministra expresó que la democracia es la forma de gobierno idónea con la que el Estado cuenta para renovar sus estructuras orgánicas. ‘El derecho es el marco jurídico que orienta y asegura el acceso al Poder Público. Democracia y derecho son pilares fundamentales de la legalidad y de la legitimación del Poder Político’.
En el Palacio Municipal de Ario de Rosales dijo, además, que la democracia garantiza la independencia y la autonomía del Poder Judicial: ‘Justicia y libertad son los valores supremos de la convivencia social y del derecho. No hay sistema social válido que postergue la justicia en aras de la libertad, como tampoco es legítimo cancelar la libertad con miras a extender el ámbito de la justicia’.
Por último, expresó que José María Morelos se adelantó a su tiempo: ‘Fue un visionario que miraba más allá de su época y que, después de luchar por un gobierno dimanado del pueblo, los años de vida institucional han enriquecido su contenido al incorporar los ideales del Siervo de la Nación a la Constitución de 1917’.