Comunicados de Prensa
No.SNC/1999
México, D.F. a 15 de diciembre de 1999
EL PRESIDENTE DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN Y DEL CONSEJO DE LA JUDICATURA FEDERAL, RINDIÓ SU INFORME ANUAL DE LABORES CORRESPONDIENTE A 1999
Cada día son más las instituciones y las personas que acuden al Poder Judicial Federal para resolver sus conflictos. Lo que antes se solucionaba a través de la violencia o las componendas, hoy se soluciona por medio de los juicios, de los caminos previstos por nuestra legislación
No descansaremos mientras existan personas que para acudir a un juzgado o a un tribunal en busca de justicia, tengan que emprender viajes de 2, 4 y hasta 8 horas. De nada sirven las mejores leyes si éstas no están al alcance del pueblo. Para esto es para lo que necesitamos los recursos financieros que autoriza el Congreso de la Unión. Para esto es para lo que hemos solicitado una ampliación al presupuesto del Poder Judicial de la Federación
En una institución donde la confianza es tan importante, no podemos tolerar ninguna desviación
Un Estado moderno exige la transparencia de sus instituciones. El hermetismo y la oscuridad pertenecen a otros tiempos. La época que vivimos así lo exige. No puede haber confianza sin transparencia
En la rendición de la Cuenta Pública ha quedado acreditada una correcta aplicación de los recursos públicos que se pusieron a disposición del Poder Judicial de la Federación
507,537 asuntos: La carga de trabajo que tuvieron todos los órganos jurisdiccionales del Poder Judicial de la Federación este año
El día de hoy, a las 12:00 horas, el ministro Genaro David Góngora Pimentel, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Consejo de la Judicatura Federal, rindió su Informe Anual de Labores correspondiente a 1999. Al acto asistió el presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Doctor Ernesto Zedillo. Estuvieron presentes, asimismo, los ministros integrantes del Pleno del Máximo Tribunal del país, los consejeros de la Judicatura Federal, los magistrados del Tribunal Electoral, legisladores federales, juristas, académicos e invitados especiales.
El ministro Góngora Pimentel expresó la gratitud del Poder Judicial de la Federación a los Poderes Legislativo y Ejecutivo por el impulso que dieron a las reformas constitucionales de 1995 —que convirtió a la Suprema Corte en Tribunal Constitucional y creó, además, el Consejo de la Judicatura Federal— y de 1999 —que acotó el funcionamiento del Consejo de la Judicatura Federal—. Sobre el particular, apuntó que ‘sin este impulso no habríamos podido aspirar a un Poder Judicial Federal que hoy es más confiable e independiente que nunca’.
En relación con la reforma de 1999, comentó que ‘ya nadie tiene ninguna duda acerca de los alcances y límites de las tareas que le han sido encomendadas por nuestra Constitución al Consejo de la Judicatura Federal, órgano encargado de la vigilancia, administración, disciplina y carrera judicial de juzgados y tribunales’. Asimismo, agregó que esta reforma ‘permitió que nuestro Máximo Tribunal pudiera reservarse el estudio de aquellos asuntos que, por su novedad o trascendencia, exigieran toda su atención’.
El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación afirmó que, al iniciar el próximo año, ‘tanto el poder Legislativo Federal como el Ejecutivo Federal, tendrán ante sí un nuevo desafío: interpretar el reclamo que ha hecho la sociedad para modernizar el juicio de amparo. Es un clamor la urgencia de reformar la legislación procesal para transformar el juicio de amparo en un mecanismo que garantice, de manera efectiva, el acceso a la justicia a todos los sectores de la población. Nosotros tenemos que estar ahí, al lado de ambos poderes, para impulsar esta reforma’.
El ministro Góngora Pimentel señaló que ‘de poco le sirve a un Poder Judicial su independencia si éste no es capaz de brindar, a través de sus resoluciones, la seguridad jurídica que exige la sociedad a la que sirve. Sin seguridad jurídica, todos lo sabemos, no es posible que prosperen la política, la economía ni la sociedad de ningún Estado. Cuando existe la seguridad jurídica, en cambio, pueden prosperar la salud, la educación, las oportunidades laborales y los espacios recreativos de una sociedad. Por eso es tan importante disponer de una legislación moderna, de mecanismos que permitan que todas las personas tengan acceso a la justicia. Por eso es tan importante contar con más recursos financieros para seguir creciendo y consolidando nuestro sistema judicial’.
El presidente del Máximo Tribunal del país afirmó que ‘la sociedad espera de nosotros honestidad, valor e imaginación. En este sentido, me he esmerado en aproximarme a diversos grupos de la sociedad. Realicé giras de trabajo tanto fuera del país -concretamente China y los Estados Unidos- como dentro del mismo. Visité numerosas ciudades de la República para conocer, de primera mano, las carencias y las posibilidades de juzgados y tribunales federales. Inicié, del mismo modo, una nueva relación con los medios de comunicación. Es necesario que todos los mexicanos conozcan la labor que desarrollamos cotidianamente. Un Estado moderno exige la transparencia de sus instituciones, el permanente diálogo con ellas’.
En este sentido, agregó que ‘se han organizado cursos de actualización judicial para periodistas y se han publicado materiales que, en lenguaje sencillo, nos aproximen con la comunidad a la que servimos. Entre estos materiales, habría que destacar el manual ilustrado con caricaturas ¿Qué es el Poder Judicial de la Federación? y la revista Compromiso, nuestro órgano informativo. El hermetismo y la oscuridad pertenecen a otros tiempos. La época que vivimos así lo exige. No puede haber confianza sin transparencia’.
El presidente de la Suprema Corte de Justicia subrayó que ‘el Poder Judicial de la Federación tiene, como único instrumento para cumplir con su tarea, la confianza que pueda inspirar en la sociedad. Hoy quiero reiterarlo. Pero más que lo que yo pueda agregar en torno a la confianza, creo que de ella dan cuenta algunas cifras. Las cifras —comentó— ‘nos hablan de que existe confianza en el Poder Judicial Federal: de que cada día son más las instituciones y las personas que acuden a él para resolver sus conflictos. Lo que antes se solucionaba a través de la violencia o las componendas, hoy se soluciona por medio de los juicios, de los recursos, de los caminos previstos por nuestra legislación’.
Sobre el particular, explicó que ‘si sumamos las cargas de trabajo que tuvieron todos los órganos jurisdiccionales del Poder Judicial de la Federación este año, obtendremos la cantidad de 507,537 asuntos: más de medio millón de causas legales que, divididas entre los 353 órganos jurisdiccionales, dan un promedio de 1,437 asuntos en cada uno de estos órganos’. Por ello, ‘sin afán de triunfalismos -y reconociendo todo lo que aún falta por hacer- creo que no es aventurado pensar que estamos respondiendo a las crecientes necesidades de la población que busca justicia, que estamos inspirando confianza, que avanzamos en la dirección correcta’. Al respecto, el ministro señaló que en los Anexos del Informe se dan a conocer las cifras y logros relacionados con la actividad jurisdiccional de los juzgados federales, los tribunales de circuito, las dos salas de la Suprema Corte y el Pleno.
Al referirse a la independencia del Poder Judicial, el ministro Góngora Pimentel señaló que ‘ésta no puede constatarse en las cifras sino, más bien, en el sentido de las resoluciones de juzgados, tribunales y, en especial, de la Suprema Corte de Justicia, muchas de las cuales no resultaron favorables a las pretensiones jurídicas de los Poderes Legislativo y Ejecutivo’. Acto seguido, destacó las siguientes:
El artículo 78-A de la Ley del Impuesto sobre la Renta, que establece este tributo respecto de los ingresos derivados de préstamos otorgados por los patrones a sus trabajadores, viola el principio constitucional de legalidad tributaria.
Las leyes o estatutos laborales que establecen el mandamiento de un solo sindicato de burócratas por dependencia gubernativa violan la garantía social de libre sindicalización de los trabajadores
La fracción V del artículo 24 de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores al Servicio del Estado transgrede la garantía de igualdad de sexos, establecida en la Constitución, al establecer un trato distinto para tener acceso a los servicios de salud, según se tratara de la esposa del trabajador o del esposo de la trabajadora.
Una orden de arraigo domiciliario puede ser susceptible de suspensión si, para ello, se cumplen los requisitos exigidos legalmente.
Los Tratados Internacionales se encuentran en un segundo plano con relación a la Constitución y por encima del derecho federal y local.
En cuanto a las reformas administrativas en la Suprema Corte, que fueron calificadas por el ministro presidente como ‘una condición inevitable para poder convertir en resultados concretos la confianza y la independencia’ informó que se sustituyó la Secretaría General de la Presidencia y Oficialía Mayor por la Secretaría de Contraloría y de Gestión Administrativa y por la Secretaría de Finanzas y Servicios Administrativos, lo que ‘ha redundado en trámites más rápidos y en servicios más eficientes’. Asimismo, señaló que se creó la Unidad de Gestión y Dictamen de Cumplimiento de Sentencias. En ocasiones —afirmó— ‘las mejores sentencias carecen de sentido si la autoridad que debe cumplirlas no lo hace’. Por ello, ‘la Unidad, elaboró el Manual para lograr el eficaz cumplimiento de las sentencias de amparo. Se trata de una guía práctica para que los juzgadores, las autoridades responsables y los quejosos tramiten e intervengan en los procedimientos relacionados con la ejecución de sentencias’.
Asimismo, Informó que se crearon la Coordinación General de Asuntos Jurídicos y la Dirección General de Control Interno, pues ‘ninguna institución moderna puede ser ajena al control ni al aprovechamiento de los recursos disponibles, así como a la racionalización de la gestión administrativa’. En consecuencia, ‘surgió la necesidad de reubicar diversas plazas y de reasignar funciones, eliminar fondos fijos en ciertas áreas administrativas, diseñar un sistema integral de control de inventarios, depurar los controles en cuanto a traslado de bienes y a obras en proceso, simplificar la expedición de recibos oficiales y depurar los métodos de trabajo. En la rendición de la Cuenta Pública ha quedado acreditada una correcta aplicación de los recursos públicos que se pusieron a disposición del Poder Judicial de la Federación’.
Al informar sobre las actividades del Consejo de la Judicatura Federal, el ministro Góngora Pimentel informó que ‘se ha establecido una intensa dinámica de creación de nuevos órganos’. No descansaremos mientras existan personas que para acudir a un juzgado o a un tribunal en busca de justicia, tengan que emprender viajes de 2, 4 y hasta 8 horas. Con los 117 Tribunales Colegiados, los 52 Unitarios de Circuito y los 197 Juzgados de Distrito creados o reestructurados, contamos con 366 órganos jurisdiccionales nuevos o renovados. Las cifras, insisto, no tendrían sentido si no se tradujeran en una aproximación de los órganos jurisdiccionales con la sociedad civil. De nada sirven las mejores leyes si éstas no están al alcance del pueblo. Para esto es para lo que necesitamos los recursos financieros que autoriza el Congreso de la Unión. Para esto es para lo que hemos solicitado una ampliación al presupuesto del Poder Judicial de la Federación’.
En cuanto a disciplina, señaló que ‘el Pleno del Consejo resolvió 40 quejas administrativas, 11 denuncias, 4 expedientes de investigación y 3 expedientes de Varios. El resultado de esta tarea fueron las quejas, denuncias e investigaciones fundadas que, aunque reducidísimas, nos llevaron a fincar las responsabilidades y las sanciones correspondientes. En una institución donde la confianza es tan importante, no podemos tolerar ninguna desviación’.
En otro orden de ideas, manifestó que ‘se reanudó la celebración de los Congresos Nacionales de Jueces de Distrito y Magistrados. Ambos permitieron que los juzgadores expresaran sus inquietudes y sus dudas. Ambos revelaron dónde tenemos que apretar el paso y dónde debemos pedir el auxilio de los otros dos poderes de la Unión’.
Por último, el ministro Góngora Pimentel agradeció a los señores ministros y magistrados, a los señores consejeros y jueces, ‘su dedicación y entereza, su compromiso y su convicción por la justicia —y agregó—quiero pedirles, públicamente, que redoblemos nuestros esfuerzos para seguir apuntalando el Poder Judicial de la Federación que reclama el México del Siglo XXI’.
No descansaremos mientras existan personas que para acudir a un juzgado o a un tribunal en busca de justicia, tengan que emprender viajes de 2, 4 y hasta 8 horas. De nada sirven las mejores leyes si éstas no están al alcance del pueblo. Para esto es para lo que necesitamos los recursos financieros que autoriza el Congreso de la Unión. Para esto es para lo que hemos solicitado una ampliación al presupuesto del Poder Judicial de la Federación
En una institución donde la confianza es tan importante, no podemos tolerar ninguna desviación
Un Estado moderno exige la transparencia de sus instituciones. El hermetismo y la oscuridad pertenecen a otros tiempos. La época que vivimos así lo exige. No puede haber confianza sin transparencia
En la rendición de la Cuenta Pública ha quedado acreditada una correcta aplicación de los recursos públicos que se pusieron a disposición del Poder Judicial de la Federación
507,537 asuntos: La carga de trabajo que tuvieron todos los órganos jurisdiccionales del Poder Judicial de la Federación este año
El día de hoy, a las 12:00 horas, el ministro Genaro David Góngora Pimentel, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Consejo de la Judicatura Federal, rindió su Informe Anual de Labores correspondiente a 1999. Al acto asistió el presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Doctor Ernesto Zedillo. Estuvieron presentes, asimismo, los ministros integrantes del Pleno del Máximo Tribunal del país, los consejeros de la Judicatura Federal, los magistrados del Tribunal Electoral, legisladores federales, juristas, académicos e invitados especiales.
El ministro Góngora Pimentel expresó la gratitud del Poder Judicial de la Federación a los Poderes Legislativo y Ejecutivo por el impulso que dieron a las reformas constitucionales de 1995 —que convirtió a la Suprema Corte en Tribunal Constitucional y creó, además, el Consejo de la Judicatura Federal— y de 1999 —que acotó el funcionamiento del Consejo de la Judicatura Federal—. Sobre el particular, apuntó que ‘sin este impulso no habríamos podido aspirar a un Poder Judicial Federal que hoy es más confiable e independiente que nunca’.
En relación con la reforma de 1999, comentó que ‘ya nadie tiene ninguna duda acerca de los alcances y límites de las tareas que le han sido encomendadas por nuestra Constitución al Consejo de la Judicatura Federal, órgano encargado de la vigilancia, administración, disciplina y carrera judicial de juzgados y tribunales’. Asimismo, agregó que esta reforma ‘permitió que nuestro Máximo Tribunal pudiera reservarse el estudio de aquellos asuntos que, por su novedad o trascendencia, exigieran toda su atención’.
El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación afirmó que, al iniciar el próximo año, ‘tanto el poder Legislativo Federal como el Ejecutivo Federal, tendrán ante sí un nuevo desafío: interpretar el reclamo que ha hecho la sociedad para modernizar el juicio de amparo. Es un clamor la urgencia de reformar la legislación procesal para transformar el juicio de amparo en un mecanismo que garantice, de manera efectiva, el acceso a la justicia a todos los sectores de la población. Nosotros tenemos que estar ahí, al lado de ambos poderes, para impulsar esta reforma’.
El ministro Góngora Pimentel señaló que ‘de poco le sirve a un Poder Judicial su independencia si éste no es capaz de brindar, a través de sus resoluciones, la seguridad jurídica que exige la sociedad a la que sirve. Sin seguridad jurídica, todos lo sabemos, no es posible que prosperen la política, la economía ni la sociedad de ningún Estado. Cuando existe la seguridad jurídica, en cambio, pueden prosperar la salud, la educación, las oportunidades laborales y los espacios recreativos de una sociedad. Por eso es tan importante disponer de una legislación moderna, de mecanismos que permitan que todas las personas tengan acceso a la justicia. Por eso es tan importante contar con más recursos financieros para seguir creciendo y consolidando nuestro sistema judicial’.
El presidente del Máximo Tribunal del país afirmó que ‘la sociedad espera de nosotros honestidad, valor e imaginación. En este sentido, me he esmerado en aproximarme a diversos grupos de la sociedad. Realicé giras de trabajo tanto fuera del país -concretamente China y los Estados Unidos- como dentro del mismo. Visité numerosas ciudades de la República para conocer, de primera mano, las carencias y las posibilidades de juzgados y tribunales federales. Inicié, del mismo modo, una nueva relación con los medios de comunicación. Es necesario que todos los mexicanos conozcan la labor que desarrollamos cotidianamente. Un Estado moderno exige la transparencia de sus instituciones, el permanente diálogo con ellas’.
En este sentido, agregó que ‘se han organizado cursos de actualización judicial para periodistas y se han publicado materiales que, en lenguaje sencillo, nos aproximen con la comunidad a la que servimos. Entre estos materiales, habría que destacar el manual ilustrado con caricaturas ¿Qué es el Poder Judicial de la Federación? y la revista Compromiso, nuestro órgano informativo. El hermetismo y la oscuridad pertenecen a otros tiempos. La época que vivimos así lo exige. No puede haber confianza sin transparencia’.
El presidente de la Suprema Corte de Justicia subrayó que ‘el Poder Judicial de la Federación tiene, como único instrumento para cumplir con su tarea, la confianza que pueda inspirar en la sociedad. Hoy quiero reiterarlo. Pero más que lo que yo pueda agregar en torno a la confianza, creo que de ella dan cuenta algunas cifras. Las cifras —comentó— ‘nos hablan de que existe confianza en el Poder Judicial Federal: de que cada día son más las instituciones y las personas que acuden a él para resolver sus conflictos. Lo que antes se solucionaba a través de la violencia o las componendas, hoy se soluciona por medio de los juicios, de los recursos, de los caminos previstos por nuestra legislación’.
Sobre el particular, explicó que ‘si sumamos las cargas de trabajo que tuvieron todos los órganos jurisdiccionales del Poder Judicial de la Federación este año, obtendremos la cantidad de 507,537 asuntos: más de medio millón de causas legales que, divididas entre los 353 órganos jurisdiccionales, dan un promedio de 1,437 asuntos en cada uno de estos órganos’. Por ello, ‘sin afán de triunfalismos -y reconociendo todo lo que aún falta por hacer- creo que no es aventurado pensar que estamos respondiendo a las crecientes necesidades de la población que busca justicia, que estamos inspirando confianza, que avanzamos en la dirección correcta’. Al respecto, el ministro señaló que en los Anexos del Informe se dan a conocer las cifras y logros relacionados con la actividad jurisdiccional de los juzgados federales, los tribunales de circuito, las dos salas de la Suprema Corte y el Pleno.
Al referirse a la independencia del Poder Judicial, el ministro Góngora Pimentel señaló que ‘ésta no puede constatarse en las cifras sino, más bien, en el sentido de las resoluciones de juzgados, tribunales y, en especial, de la Suprema Corte de Justicia, muchas de las cuales no resultaron favorables a las pretensiones jurídicas de los Poderes Legislativo y Ejecutivo’. Acto seguido, destacó las siguientes:
El artículo 78-A de la Ley del Impuesto sobre la Renta, que establece este tributo respecto de los ingresos derivados de préstamos otorgados por los patrones a sus trabajadores, viola el principio constitucional de legalidad tributaria.
Las leyes o estatutos laborales que establecen el mandamiento de un solo sindicato de burócratas por dependencia gubernativa violan la garantía social de libre sindicalización de los trabajadores
La fracción V del artículo 24 de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores al Servicio del Estado transgrede la garantía de igualdad de sexos, establecida en la Constitución, al establecer un trato distinto para tener acceso a los servicios de salud, según se tratara de la esposa del trabajador o del esposo de la trabajadora.
Una orden de arraigo domiciliario puede ser susceptible de suspensión si, para ello, se cumplen los requisitos exigidos legalmente.
Los Tratados Internacionales se encuentran en un segundo plano con relación a la Constitución y por encima del derecho federal y local.
En cuanto a las reformas administrativas en la Suprema Corte, que fueron calificadas por el ministro presidente como ‘una condición inevitable para poder convertir en resultados concretos la confianza y la independencia’ informó que se sustituyó la Secretaría General de la Presidencia y Oficialía Mayor por la Secretaría de Contraloría y de Gestión Administrativa y por la Secretaría de Finanzas y Servicios Administrativos, lo que ‘ha redundado en trámites más rápidos y en servicios más eficientes’. Asimismo, señaló que se creó la Unidad de Gestión y Dictamen de Cumplimiento de Sentencias. En ocasiones —afirmó— ‘las mejores sentencias carecen de sentido si la autoridad que debe cumplirlas no lo hace’. Por ello, ‘la Unidad, elaboró el Manual para lograr el eficaz cumplimiento de las sentencias de amparo. Se trata de una guía práctica para que los juzgadores, las autoridades responsables y los quejosos tramiten e intervengan en los procedimientos relacionados con la ejecución de sentencias’.
Asimismo, Informó que se crearon la Coordinación General de Asuntos Jurídicos y la Dirección General de Control Interno, pues ‘ninguna institución moderna puede ser ajena al control ni al aprovechamiento de los recursos disponibles, así como a la racionalización de la gestión administrativa’. En consecuencia, ‘surgió la necesidad de reubicar diversas plazas y de reasignar funciones, eliminar fondos fijos en ciertas áreas administrativas, diseñar un sistema integral de control de inventarios, depurar los controles en cuanto a traslado de bienes y a obras en proceso, simplificar la expedición de recibos oficiales y depurar los métodos de trabajo. En la rendición de la Cuenta Pública ha quedado acreditada una correcta aplicación de los recursos públicos que se pusieron a disposición del Poder Judicial de la Federación’.
Al informar sobre las actividades del Consejo de la Judicatura Federal, el ministro Góngora Pimentel informó que ‘se ha establecido una intensa dinámica de creación de nuevos órganos’. No descansaremos mientras existan personas que para acudir a un juzgado o a un tribunal en busca de justicia, tengan que emprender viajes de 2, 4 y hasta 8 horas. Con los 117 Tribunales Colegiados, los 52 Unitarios de Circuito y los 197 Juzgados de Distrito creados o reestructurados, contamos con 366 órganos jurisdiccionales nuevos o renovados. Las cifras, insisto, no tendrían sentido si no se tradujeran en una aproximación de los órganos jurisdiccionales con la sociedad civil. De nada sirven las mejores leyes si éstas no están al alcance del pueblo. Para esto es para lo que necesitamos los recursos financieros que autoriza el Congreso de la Unión. Para esto es para lo que hemos solicitado una ampliación al presupuesto del Poder Judicial de la Federación’.
En cuanto a disciplina, señaló que ‘el Pleno del Consejo resolvió 40 quejas administrativas, 11 denuncias, 4 expedientes de investigación y 3 expedientes de Varios. El resultado de esta tarea fueron las quejas, denuncias e investigaciones fundadas que, aunque reducidísimas, nos llevaron a fincar las responsabilidades y las sanciones correspondientes. En una institución donde la confianza es tan importante, no podemos tolerar ninguna desviación’.
En otro orden de ideas, manifestó que ‘se reanudó la celebración de los Congresos Nacionales de Jueces de Distrito y Magistrados. Ambos permitieron que los juzgadores expresaran sus inquietudes y sus dudas. Ambos revelaron dónde tenemos que apretar el paso y dónde debemos pedir el auxilio de los otros dos poderes de la Unión’.
Por último, el ministro Góngora Pimentel agradeció a los señores ministros y magistrados, a los señores consejeros y jueces, ‘su dedicación y entereza, su compromiso y su convicción por la justicia —y agregó—quiero pedirles, públicamente, que redoblemos nuestros esfuerzos para seguir apuntalando el Poder Judicial de la Federación que reclama el México del Siglo XXI’.