Comunicados de Prensa
No.159/2011
México, D.F. a 19 de septiembre de 2011
LOS JUZGADORES NO PODEMOS PERMITIR QUE NADIE DESISTA DE BUSCAR JUSTICIA DENTRO DE SU PROPIO PAÍS Y DEBEMOS DAR RESPUESTA A SUS RECLAMOS
• La SCJN y la ONU-Mujeres firman acuerdo a fin de consolidar relación institucional y desarrollar acciones para incorporar la perspectiva de género y de no discriminación.
• Encabezan el acto los Ministros Olga Sánchez Cordero y José Ramón Cossío Díaz, así como Magdy Martínez-Solimán, coordinador del Sistema de las Naciones Unidas en México y Ana Güezmes García, de la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres-ONU Mujeres.
Quienes tenemos alguna responsabilidad social, jurídica o política en la protección de los derechos humanos, estamos obligados a proveer el ambiente adecuado para que todas las personas desarrollen su proyecto de vida de forma digna y ante ello, los juzgadores no podemos permitir que ninguna persona desista en la búsqueda de justicia dentro de su propio país; debemos dar respuesta eficaz a sus reclamos, afirmó la Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Olga Sánchez Cordero.
Al encabezar, junto con el Ministro José Ramón Cossío Díaz, la firma de un convenio de colaboración entre el Alto Tribunal y la Entidad de las Naciones Unidad para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres-ONU Mujeres, la Ministra Sánchez Cordero destacó que los juzgadores deben equilibrar la distribución inequitativa y abusiva del poder con las herramientas que la impartición de justicia proporciona para que los servidores públicos sean un ejemplo en la vigilancia y en el cumplimiento de los derechos humanos.
“Si en esa función se fallara, nuestra principal función correctiva es evitar la revictimización en los procesos judiciales y la impartición de justicia reparando integralmente el daño y tomando las medidas necesarias para que esos hechos no vuelvan a repetirse. Porque, ante una violación no evitada no encuentro actividad alguna que pueda revestir mayor nobleza que brindar justicia pronta, completa e imparcial, e instruir la reparación del daño a la víctima”, enfatizó.
Sánchez Cordero hizo referencia a las seis sentencias condenatorias en contra del Estado Mexicano que recientemente emitió la Corte Interamericana de Derecho Humanos por violación a estos principios y destacó que de los seis fallos, tres de ellos tienen que ver con mujeres.
Ante esas condenas, la Ministra cuestionó qué habrá fallado en el sistema jurídico mexicano que orilló a esas mujeres a acudir a un tribunal internacional.
Es por ello, dijo, que los que tenemos la tarea de impartir justicia, no debemos olvidar nuestro deber de estar frente a las víctimas.
La Ministra reconoció que el Poder Judicial de la Federación (PJF) ha asumido de manera muy firme y decidida la importancia de introducir la perspectiva de género en sus criterios.
Por su parte, el Ministro José Ramón Cossío Díaz manifestó que el convenio de colaboración entre la SCJN con la ONU-Mujeres dará al PJF herramientas para ir construyendo una narrativa mucho más empática hacia las mujeres.
“Este convenio potenciará algunos logros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación”, dijo.
Cossío Díaz consideró que es necesario construir, desde el Poder Judicial de la Federación, una narrativa de derechos para las mujeres.
“Nos corresponde a los juzgadores porque estamos en un momento extraordinario, pues contamos con una Constitución nueva a raíz de las recientes reformas en materia de amparo y de derechos humanos”, subrayó.
Por ello, afirmó, no hay pretexto para decir que no se pueden proteger los derechos humanos, lo dice la Constitución; no hay pretexto para no decir que se tienen que aplicar los tratados internacionales, lo dice la Constitución, no hay pretexto para no decir que se puede hacer un control de constitucionalidad, ya lo dijo la Corte, no hay pretexto para echarle la culpa a las formalidades del juicio de amparo, porque éste está a punto de transformarse de manera radical, precisó.
En tanto, Ana Güezmes García, de la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres-ONU Mujeres explicó que mediante el presente convenio de colaboración, la SCJN y la ONU Mujeres consolidarán su relación institucional y desarrollarán acciones para incorporar la perspectiva de género y de no discriminación.
Presentó 10 recomendaciones para que los sistemas de justicia a nivel mundial respondan a las necesidades de las mujeres, destacando: la necesidad de capacitar a quienes imparten justicia en materia de derechos de las mujeres; implementar acciones para mejorar el acceso a la justicia y reducir el abandono de los casos en los procesos de procuración y administración de la justicia; así como establece programas de reparación de daño para las víctimas.
Magdy Martínez-Solimán, coordinador residente del Sistema de las Naciones Unidas en México dijo que eliminar la violencia y la discriminación contra las mujeres y las niñas es una acción inaplazable.
Por ello, aseveró, este convenio sumará esfuerzos y voluntades para hacer valer el compromiso de la Constitución Mexicana de defender más y mejor la dignidad humana, de la que una vida libre de violencia es un elemento esencial e indisoluble.
“El Sistema de las Naciones Unidas tiene el compromiso de lograr el empoderamiento de las mujeres y la igualdad de género en México y ésta última sigue siendo el reto e inspiración del fortalecimiento de la democracia en la región”, dijo.
• Encabezan el acto los Ministros Olga Sánchez Cordero y José Ramón Cossío Díaz, así como Magdy Martínez-Solimán, coordinador del Sistema de las Naciones Unidas en México y Ana Güezmes García, de la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres-ONU Mujeres.
Quienes tenemos alguna responsabilidad social, jurídica o política en la protección de los derechos humanos, estamos obligados a proveer el ambiente adecuado para que todas las personas desarrollen su proyecto de vida de forma digna y ante ello, los juzgadores no podemos permitir que ninguna persona desista en la búsqueda de justicia dentro de su propio país; debemos dar respuesta eficaz a sus reclamos, afirmó la Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Olga Sánchez Cordero.
Al encabezar, junto con el Ministro José Ramón Cossío Díaz, la firma de un convenio de colaboración entre el Alto Tribunal y la Entidad de las Naciones Unidad para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres-ONU Mujeres, la Ministra Sánchez Cordero destacó que los juzgadores deben equilibrar la distribución inequitativa y abusiva del poder con las herramientas que la impartición de justicia proporciona para que los servidores públicos sean un ejemplo en la vigilancia y en el cumplimiento de los derechos humanos.
“Si en esa función se fallara, nuestra principal función correctiva es evitar la revictimización en los procesos judiciales y la impartición de justicia reparando integralmente el daño y tomando las medidas necesarias para que esos hechos no vuelvan a repetirse. Porque, ante una violación no evitada no encuentro actividad alguna que pueda revestir mayor nobleza que brindar justicia pronta, completa e imparcial, e instruir la reparación del daño a la víctima”, enfatizó.
Sánchez Cordero hizo referencia a las seis sentencias condenatorias en contra del Estado Mexicano que recientemente emitió la Corte Interamericana de Derecho Humanos por violación a estos principios y destacó que de los seis fallos, tres de ellos tienen que ver con mujeres.
Ante esas condenas, la Ministra cuestionó qué habrá fallado en el sistema jurídico mexicano que orilló a esas mujeres a acudir a un tribunal internacional.
Es por ello, dijo, que los que tenemos la tarea de impartir justicia, no debemos olvidar nuestro deber de estar frente a las víctimas.
La Ministra reconoció que el Poder Judicial de la Federación (PJF) ha asumido de manera muy firme y decidida la importancia de introducir la perspectiva de género en sus criterios.
Por su parte, el Ministro José Ramón Cossío Díaz manifestó que el convenio de colaboración entre la SCJN con la ONU-Mujeres dará al PJF herramientas para ir construyendo una narrativa mucho más empática hacia las mujeres.
“Este convenio potenciará algunos logros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación”, dijo.
Cossío Díaz consideró que es necesario construir, desde el Poder Judicial de la Federación, una narrativa de derechos para las mujeres.
“Nos corresponde a los juzgadores porque estamos en un momento extraordinario, pues contamos con una Constitución nueva a raíz de las recientes reformas en materia de amparo y de derechos humanos”, subrayó.
Por ello, afirmó, no hay pretexto para decir que no se pueden proteger los derechos humanos, lo dice la Constitución; no hay pretexto para no decir que se tienen que aplicar los tratados internacionales, lo dice la Constitución, no hay pretexto para no decir que se puede hacer un control de constitucionalidad, ya lo dijo la Corte, no hay pretexto para echarle la culpa a las formalidades del juicio de amparo, porque éste está a punto de transformarse de manera radical, precisó.
En tanto, Ana Güezmes García, de la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres-ONU Mujeres explicó que mediante el presente convenio de colaboración, la SCJN y la ONU Mujeres consolidarán su relación institucional y desarrollarán acciones para incorporar la perspectiva de género y de no discriminación.
Presentó 10 recomendaciones para que los sistemas de justicia a nivel mundial respondan a las necesidades de las mujeres, destacando: la necesidad de capacitar a quienes imparten justicia en materia de derechos de las mujeres; implementar acciones para mejorar el acceso a la justicia y reducir el abandono de los casos en los procesos de procuración y administración de la justicia; así como establece programas de reparación de daño para las víctimas.
Magdy Martínez-Solimán, coordinador residente del Sistema de las Naciones Unidas en México dijo que eliminar la violencia y la discriminación contra las mujeres y las niñas es una acción inaplazable.
Por ello, aseveró, este convenio sumará esfuerzos y voluntades para hacer valer el compromiso de la Constitución Mexicana de defender más y mejor la dignidad humana, de la que una vida libre de violencia es un elemento esencial e indisoluble.
“El Sistema de las Naciones Unidas tiene el compromiso de lograr el empoderamiento de las mujeres y la igualdad de género en México y ésta última sigue siendo el reto e inspiración del fortalecimiento de la democracia en la región”, dijo.