Comunicados de Prensa
No.221/2010
México, D.F. a 5 de octubre de 2010
ANTE LOS ACONTECIMIENTOS QUE VIVE EL PAÍS, COBRA IMPORTANCIA EL EFICAZ DESEMPEÑO DE LOS JUZGADORES
• Así lo dijo la ministra Margarita Luna Ramos en la toma de protesta de 79 juzgadores federales.
• El consejero de la Judicatura Federal, Jorge Efraín Moreno Collado, hizo hincapié en que los juzgadores no están al servicio de los poderosos ni del poder político y menos de los poderes fácticos.
La lucha incesante del Poder Judicial de la Federación (PJF) es la mejor forma de contrarrestar los tiempos difíciles que nuestro país vive, hechos atroces que hacen cimbrar lo más profundo de nuestra conciencia, que conmueven y convulsionan a nuestra sociedad, aseguró la ministra Margarita Beatriz Luna Ramos, luego de subrayar que “vivimos una crisis de valores”.
En la ceremonia de toma de protesta de 34 magistrados de Circuito y 45 jueces de Distrito, apuntó que ante acontecimientos que en la actualidad amenazan con desdibujar el rostro de nuestra nación, cobra primordial importancia el eficiente y eficaz desempeño de sus juzgadores, pues es la aplicación del derecho el mejor método de acceso a la justicia y su proclamación recta y responsable la única forma de garantizar el bien común.
De ahí que el PJF, externó la ministra Luna Ramos, debe aportar su mejor esfuerzo para obtener, si no el beneplácito, sí el respeto de la sociedad, para la preservación de las condiciones de convivencia social, pacífica y armónica, que deben prevalecer en un Estado democrático de derecho.
Una democracia entendida no como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural, como un valor fundamental e indispensable del Estado constitucional de derecho, estableció.
Señaló que la mejor manera de celebrar el Bicentenario de nuestra Independencia y el Centenario de la Revolución, de emular a quienes nos dieron patria y libertad y contrarrestar los acontecimientos negativos, es la lucha incesante del PJF por desterrar la improvisación y la falta de capacidad profesional, de ahí que tenga reconocimiento y prestigio institucional en nuestro país.
Al dirigirse a los juzgadores que rindieron protesta, la ministra Luna Ramos dijo que el sentimiento de orgullo y pertenencia debe verse reflejado en el excelente desempeño de la función jurisdiccional, sin que esa búsqueda de la excelencia sea terreno fértil para la soberbia y la arbitrariedad. “Que sus pasos firmes y decididos se mantengan apoyados sobre la faz de la tierra, sin permitir que la arrogancia, los haga levitar”, apuntó.
El temor, agregó, es también factor utilizado para docilitar al juzgador. Por eso, “que en el dictado de la sentencia no influya el fino soborno de la lisonja y el elogio o la encubierta amenaza del improperio público”, externó.
Por su parte, el consejero de la Judicatura Federal, Jorge Efraín Moreno Collado, hizo hincapié en que los juzgadores no están al servicio de los poderosos ni del poder político y menos de los poderes fácticos.
No deben sucumbir, dijo a los juzgadores, ante los partidismos de ningún signo, ni ser instrumentos dóciles y sin convicción de las ideologías y de los intereses.
Expresó en que no puede haber en los juzgadores, quienes tienen a su cargo resguardar el orden jurídico supremo del país, actitudes vergonzantes frente a esta noción de la política, pues ella es la fuerza de hacer eficaz al derecho.
Protestar el cargo no es un simple acto protocolario, los jueces están llamados a ser guardianes de la ley, procurar el bien común, la protección del interés general, la defensa del más débil y la satisfacción de un pueblo que reclama justicia, indicó.
Moreno Collado subrayó que no pueden ignorar que vivimos tiempos difíciles, circunstancias que pretenden amenazar el estado de Derecho, vulnerar la seguridad pública y trastocar la paz social.
Los jueces federales, puntualizó, juegan un papel de suma importancia para la protección de ese estado de Derecho, la tranquilidad de todos los mexicanos y la defensa de las instituciones públicas, democráticas y republicanas.
El ministro presidente de la SCJN, Guillermo Ortiz Mayagoitia, tomó protesta a los 79 juzgadores y les entregó la credencial y el distintivo del PJF, como símbolo de la alta investidura que el Estado mexicano les confiere.
• El consejero de la Judicatura Federal, Jorge Efraín Moreno Collado, hizo hincapié en que los juzgadores no están al servicio de los poderosos ni del poder político y menos de los poderes fácticos.
La lucha incesante del Poder Judicial de la Federación (PJF) es la mejor forma de contrarrestar los tiempos difíciles que nuestro país vive, hechos atroces que hacen cimbrar lo más profundo de nuestra conciencia, que conmueven y convulsionan a nuestra sociedad, aseguró la ministra Margarita Beatriz Luna Ramos, luego de subrayar que “vivimos una crisis de valores”.
En la ceremonia de toma de protesta de 34 magistrados de Circuito y 45 jueces de Distrito, apuntó que ante acontecimientos que en la actualidad amenazan con desdibujar el rostro de nuestra nación, cobra primordial importancia el eficiente y eficaz desempeño de sus juzgadores, pues es la aplicación del derecho el mejor método de acceso a la justicia y su proclamación recta y responsable la única forma de garantizar el bien común.
De ahí que el PJF, externó la ministra Luna Ramos, debe aportar su mejor esfuerzo para obtener, si no el beneplácito, sí el respeto de la sociedad, para la preservación de las condiciones de convivencia social, pacífica y armónica, que deben prevalecer en un Estado democrático de derecho.
Una democracia entendida no como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural, como un valor fundamental e indispensable del Estado constitucional de derecho, estableció.
Señaló que la mejor manera de celebrar el Bicentenario de nuestra Independencia y el Centenario de la Revolución, de emular a quienes nos dieron patria y libertad y contrarrestar los acontecimientos negativos, es la lucha incesante del PJF por desterrar la improvisación y la falta de capacidad profesional, de ahí que tenga reconocimiento y prestigio institucional en nuestro país.
Al dirigirse a los juzgadores que rindieron protesta, la ministra Luna Ramos dijo que el sentimiento de orgullo y pertenencia debe verse reflejado en el excelente desempeño de la función jurisdiccional, sin que esa búsqueda de la excelencia sea terreno fértil para la soberbia y la arbitrariedad. “Que sus pasos firmes y decididos se mantengan apoyados sobre la faz de la tierra, sin permitir que la arrogancia, los haga levitar”, apuntó.
El temor, agregó, es también factor utilizado para docilitar al juzgador. Por eso, “que en el dictado de la sentencia no influya el fino soborno de la lisonja y el elogio o la encubierta amenaza del improperio público”, externó.
Por su parte, el consejero de la Judicatura Federal, Jorge Efraín Moreno Collado, hizo hincapié en que los juzgadores no están al servicio de los poderosos ni del poder político y menos de los poderes fácticos.
No deben sucumbir, dijo a los juzgadores, ante los partidismos de ningún signo, ni ser instrumentos dóciles y sin convicción de las ideologías y de los intereses.
Expresó en que no puede haber en los juzgadores, quienes tienen a su cargo resguardar el orden jurídico supremo del país, actitudes vergonzantes frente a esta noción de la política, pues ella es la fuerza de hacer eficaz al derecho.
Protestar el cargo no es un simple acto protocolario, los jueces están llamados a ser guardianes de la ley, procurar el bien común, la protección del interés general, la defensa del más débil y la satisfacción de un pueblo que reclama justicia, indicó.
Moreno Collado subrayó que no pueden ignorar que vivimos tiempos difíciles, circunstancias que pretenden amenazar el estado de Derecho, vulnerar la seguridad pública y trastocar la paz social.
Los jueces federales, puntualizó, juegan un papel de suma importancia para la protección de ese estado de Derecho, la tranquilidad de todos los mexicanos y la defensa de las instituciones públicas, democráticas y republicanas.
El ministro presidente de la SCJN, Guillermo Ortiz Mayagoitia, tomó protesta a los 79 juzgadores y les entregó la credencial y el distintivo del PJF, como símbolo de la alta investidura que el Estado mexicano les confiere.