Suprema Corte de Justicia

Comunicados de Prensa

No.212/2010

México, D.F. a 23 de septiembre de 2010

RINDEN HOMENAJE AL MINISTRO JOSÉ DE JESÚS GUDIÑO PELAYO EN LA SCJN

• Le dan último adiós en el Alto Tribunal, tras su deceso acaecido el pasado 19 de septiembre.

• Acudió el presidente Felipe Calderón, quien montó una guardia de honor y presentó sus condolencias a la familia.

En sesión solemne de los plenos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, del Consejo de la Judicatura Federal y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, se rindió un homenaje de cuerpo presente al ministro del máximo tribunal José de Jesús Gudiño Pelayo (SCJN), quien falleció el pasado día 19, a la edad de 67 años.

Antes, al salón de Plenos de la SCJN acudió el presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, quien montó una guardia de honor ante el féretro del jurista, acompañado por el presidente del Alto Tribunal, ministro Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, para después presentar sus condolencias a la señora Yolanda Cicero Ocaranza viuda de Gudiño Pelayo.

Se presentaron integrantes de los Poderes Ejecutivo y Legislativo, familiares, amigos, compañeros y funcionarios -del máximo tribunal y del Poder Judicial de la Federación (PJF)- y colaboradores, quienes montaron guardias durante dos horas ante los restos del jurista originario de Autlán, Jalisco, y ministro de la SCJN a partir de la reforma judicial de 1995.

En esta jornada se guardaron minutos de silencio en recuerdo del ministro Gudiño Pelayo, en cuyo lugar que ocupaba en el Pleno se colocó un moño negro en señal de luto, así como la toga que utilizaba en las sesiones y el mayete con el que presidía la Primera Sala del Alto Tribunal.

Luego, sus compañeros ministros iniciaron una ronda de discursos, en las que se destacó el papel y las aportaciones del jurista Gudiño Pelayo, quien iniciase su trayectoria en el PJF en 1977, como secretario de Estudio y Cuenta adscrito a la Primera Sala.

El ministro Sergio Salvador Aguirre Anguiano refirió del homenajeado su “demostrada vocación de juez”, exaltó su gusto por prodigarse en amistad, y rememoró las no pocas mañanas en que lo visitaba en su oficina para beber un té y compartir su gusto por la poesía.

Siguió el ministro José Ramón Cossío; relató la naturaleza de su amistad, y expuso: “no puedo pensar una mejor manera de honrar a Chucho, de ser fiel a nuestra amistad, que dejándome acompañar por él en lo que a mí me reste de vida”.

En su turno, la ministra Margarita Beatriz Luna Ramos recordó al ministro Gudiño Pelayo, a partir de un “inventario de remembranzas”. Su rostro siempre sonriente, dijo, su cálido saludo matutino, acompañado de una frase halagadora que marcaba un feliz inicio de la jornada laboral.

Luego habló el ministro José Fernando Franco González Salas. Honraste tu profesión, dijo ante el féretro, enalteciste la trascendente y noble función de la impartición de justicia, el reconocimiento unánime y generalizado de estos días hacia tu persona y a tu desempeño como juez así lo avala.

Continuó el ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, quien afirmó que los “hombres cuando se van nunca se van del todo”. Quedan indelebles, aseveró, la luminosidad de su ejemplo y la fuerza de sus ideas, y este es el caso de José de Jesús Gudiño Pelayo.

El ministro Luis María Aguilar Morales, a su vez, se refirió al jalisciense como “jurista en la más amplia extensión de la palabra”. “Conocedor de la ciencia del derecho, maestro de muchas generaciones, que supo inculcar en los jóvenes el amor por la justicia que él mismo profesaba con verdadera convicción o pasión, para decirlo mejor”, completó.

Por su parte, el ministro Sergio Armando Valls Hernández sostuvo que el ministro Gudiño Pelayo partió, pero dejando un “legado que trascenderá”. Y no sólo en el ámbito jurídico, dijo, sino también en el histórico, social e institucional, porque fue “hombre de ideas y convicciones arraigadas”.

La ministra Olga Sánchez Cordero, en su turno, se refirió al jurista como “queridísimo amigo”, y destacó su voz discordante frente a la de los demás, en diferentes temas abordados por el Pleno. “Compañero del disenso, el de los votos particulares, con los que dabas contenido, a veces totalmente opuesto a lo que se proponía, el que buscaba construir una realidad alternativa”.

“Perdemos a uno de nuestros miembros más entrañables”, enfatizó en su momento el ministro Juan Silva Meza, quien habló de daños a la SCJN como institución, con su partida. “Si las instituciones están hechas por personas, la pérdida de los individuos que las integran las daña, las lastima, y así, en cierta forma, las humaniza”.

Habló el presidente del Alto Tribunal, ministro Ortiz Mayagoitia, quien hizo un repaso pormenorizado de las aportaciones del ministro desaparecido en su trayectoria de 33 años en el PJF.

“En lo humano, don José de Jesús encarnó de manera pulcra y cometida la imagen del juez mexicano ideal: la sencillez, la generosidad amable, la inteligencia y la responsabilidad en el juicio, la consistencia en el criterio, la vocación y la convicción por la justicia, lo definieron y lo delinearon hasta el día de hoy en que nos reunimos para darle el último adiós y agradecerle todos los años de su vida que dedicó para hacer de la Constitución una realidad y de la justicia instrumento de la libertad y progreso para nuestro país”, destacó.

Hacia el final, el ministro Ortiz Mayagoitia entregó a la señora Yolanda Cicero Ocaranza viuda de Gudiño Pelayo la toga y el mayete del ministro Gudiño Pelayo, en “recuerdo emblemático de su elevada misión”.

Al homenaje de cuerpo presente acudieron el secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora; el procurador general de la República, Arturo Chávez Chávez, y el consejero jurídico de la Presidencia, Miguel Alessio Robles.

El presidente de la Mesa Directiva del Senado, Manlio Fabio Beltrones, y los senadores Santiago Creel Miranda y José González Morfín.

El ex secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, y la consejera jurídica del Gobierno del Distrito Federal, Leticia Bonifaz, entre otros.


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