Comunicados de Prensa
No.143/2010
México, D.F. a 1 de junio de 2010
MÉXICO Y CHILE, COMPROMETIDOS CON ENSANCHAR CAMINOS QUE PERMITAN ACCEDER A UNA JUSTICIA MÁS INCLUYENTE
• Así lo manifestó el ministro Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, al dar la bienvenida a Milton Iván Juica Arancibia, presidente de la Corte Suprema de Chile.
Los poderes judiciales de México y Chile están comprometidos con la defensa de la democracia constitucional y tienen plena convicción de ensanchar los caminos que permitan acceder a una justicia cada vez más incluyente.
Así lo manifestó el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), ministro Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, al dar la bienvenida a Milton Iván Juica Arancibia, presidente de la Corte Suprema de Chile, en sesión solemne del Pleno del Alto Tribunal.
En la ceremonia, el ministro Ortiz Mayagoitia destacó el éxito que en Chile ha tenido el sistema penal acusatorio y oral, y dijo que a pesar de que cada nación tiene su propia visión de la justicia, el Poder Judicial mexicano ha entendido que las diferencias hacen posible enriquecer las perspectivas y las soluciones.
Por ello, consideró el ministro presidente, la experiencia de Chile en este tema es relevante para México, porque “tendremos información de primera mano e indicadores que serán útiles para definir la hoja de ruta y puesta en marcha del nuevo sistema de justicia penal”.
En el marco del proyecto binacional relativo al apoyo a la reforma del sistema de justicia penal mexicano, el ministro Ortiz Mayagoitia señaló que el intercambio de experiencias sobre la materia ha sido una constante en la relación entre los poderes judiciales, lo que ha generado espacios propicios para el diálogo y una colaboración fructífera a partir de lazos de amistad.
El presidente del Alto Tribunal, Ortiz Mayagoitia, entregó al ministro magistrado Juica Arancibia, la medalla Bicentenario, que la SCJN mandó acuñar con motivo de la conmemoración del Bicentenario del inicio de Independencia y del Centenario del inicio de la Revolución.
Por su parte, el ministro Milton Iván Juica Arancibia, presidente de la Corte Suprema de Chile, dijo que en su país existe un compromiso con la tarea de generar un espacio de diálogo y reflexión, acerca de la titánica tarea que se ha impuesto México al implementar un sistema de justicia penal que privilegie los principios constitucionales del debido proceso de ley para fortalecer una justicia y un proceso penal que comprenda, dentro del sistema acusatorio, los valores de la oralidad, la publicidad, la inmediación y la concentración que asegure tanto los derechos de las víctimas como de los imputados.
“Chile se ha comprometido a participar simplemente trayendo la experiencia de lo que nosotros hemos pasado en aras de mejorar nuestro sistema judicial, a partir de la restauración del sistema democrático en nuestro país”, subrayó.
Explicó que su país inició en la década de los ochentas la difícil tarea de modificar las viejas estructuras de los tribunales de justicia, no para mejorar la situación de los jueces, sino para mejorar la percepción de la ciudadanía respecto de los tribunales.
Juica Arancibia mencionó que se cambiaron las estructuras orgánicas del sistema penal y se estableció un control sobre garantías procesales a través de jueces de garantías, asegurando a los ciudadanos un juicio oral, rápido y eficiente.
Los poderes judiciales de México y Chile están comprometidos con la defensa de la democracia constitucional y tienen plena convicción de ensanchar los caminos que permitan acceder a una justicia cada vez más incluyente.
Así lo manifestó el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), ministro Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, al dar la bienvenida a Milton Iván Juica Arancibia, presidente de la Corte Suprema de Chile, en sesión solemne del Pleno del Alto Tribunal.
En la ceremonia, el ministro Ortiz Mayagoitia destacó el éxito que en Chile ha tenido el sistema penal acusatorio y oral, y dijo que a pesar de que cada nación tiene su propia visión de la justicia, el Poder Judicial mexicano ha entendido que las diferencias hacen posible enriquecer las perspectivas y las soluciones.
Por ello, consideró el ministro presidente, la experiencia de Chile en este tema es relevante para México, porque “tendremos información de primera mano e indicadores que serán útiles para definir la hoja de ruta y puesta en marcha del nuevo sistema de justicia penal”.
En el marco del proyecto binacional relativo al apoyo a la reforma del sistema de justicia penal mexicano, el ministro Ortiz Mayagoitia señaló que el intercambio de experiencias sobre la materia ha sido una constante en la relación entre los poderes judiciales, lo que ha generado espacios propicios para el diálogo y una colaboración fructífera a partir de lazos de amistad.
El presidente del Alto Tribunal, Ortiz Mayagoitia, entregó al ministro magistrado Juica Arancibia, la medalla Bicentenario, que la SCJN mandó acuñar con motivo de la conmemoración del Bicentenario del inicio de Independencia y del Centenario del inicio de la Revolución.
Por su parte, el ministro Milton Iván Juica Arancibia, presidente de la Corte Suprema de Chile, dijo que en su país existe un compromiso con la tarea de generar un espacio de diálogo y reflexión, acerca de la titánica tarea que se ha impuesto México al implementar un sistema de justicia penal que privilegie los principios constitucionales del debido proceso de ley para fortalecer una justicia y un proceso penal que comprenda, dentro del sistema acusatorio, los valores de la oralidad, la publicidad, la inmediación y la concentración que asegure tanto los derechos de las víctimas como de los imputados.
“Chile se ha comprometido a participar simplemente trayendo la experiencia de lo que nosotros hemos pasado en aras de mejorar nuestro sistema judicial, a partir de la restauración del sistema democrático en nuestro país”, subrayó.
Explicó que su país inició en la década de los ochentas la difícil tarea de modificar las viejas estructuras de los tribunales de justicia, no para mejorar la situación de los jueces, sino para mejorar la percepción de la ciudadanía respecto de los tribunales.
Juica Arancibia mencionó que se cambiaron las estructuras orgánicas del sistema penal y se estableció un control sobre garantías procesales a través de jueces de garantías, asegurando a los ciudadanos un juicio oral, rápido y eficiente.