Comunicados de Prensa
No.248/2009
México, D.F. a 5 de noviembre de 2009
RINDE PLENO DE SCJN HOMENAJE AL MINISTRO AZUELA GÜITRÓN POR FIN DE SU ENCARGO CONSTITUCIONAL
• Prestó servicios al alto tribunal durante 39 años.
• Lo hecho, dijo el homenajeado, bien o mal, quedó consignado en mis proyectos de sentencias y en mis votos.
En sesión solemne del pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), a la que asistieron consejeros de la Judicatura Federal y magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, se rindió un homenaje al ministro Mariano Azuela Güitrón, con motivo del fin de su encargo constitucional.
En el salón de plenos del alto tribunal, al que acudieron sus familiares, amigos y colaboradores, sus compañeros ministros destacaron su labor de casi medio siglo al servicio de la justicia, 39 de los cuales los prestó al máximo tribunal, 26 de ellos como ministro
Diez discursos en los que se exaltó su trabajo, la defensa de sus convicciones, su actuar sin ostentación, la laboriosidad que imprimió a las tareas encomendadas. También su legado: el impulso cultural en los espacios físicos de la sede de la SCJN, la consulta nacional sobre una reforma integral y coherente del sistema de impartición de justicia, el establecimiento de los comités del tribunal pleno, la formulación de un código de ética para los trabajadores del Poder Judicial de la Federación y la creación de Canal Judicial, entre otros.
El ministro Sergio Salvador Aguirre Anguiano lo definió como caballero a carta cabal, hombre sabio y de arraigadas convicciones, y le deseó los mejores éxitos para sus “nuevas hazañas”.
Siguió el ministro José Ramón Cossío Díaz, quien destacó el valor de diferir con el ministro Azuela a la hora de exponer, cada cual, sus argumentos jurídicos. Es, dijo, frontal, convencido, lo que me ha ayudado a ser ministro.
La ministra Margarita Beatriz Luna Ramos rememoró la forma como veía al ministro Azuela, cuando ella fungió como secretaria de estudio y cuenta del alto tribunal. Le elogió su actuar sin ostentación ni jactancia; también su laboriosidad y férrea disciplina.
“Feroz generador de tesis” le llamó, por su parte, el ministro José Fernando Franco González Salas, quien además lo calificó como hombre justo y bueno, en su actuar tanto público como privado.
El ministro Genaro David Góngora Pimentel, a su vez, recordó que, durante su gestión como presidente del máximo tribunal, fueron muchas las ocasiones en que el pleno le solicitó que les diera “luz”, respecto de algún asunto jurídico. ¡Y cuántas veces lo hizo!, subrayó. También reveló que fue por ello que, para sucederlo, votó por él.
Tocó el turno al ministro José de Jesús Gudiño Pelayo. Estoy seguro, expuso, de que aún te quedan muchas tareas por realizar y, conociéndote, se que serán en beneficio más de la comunidad que tuyo.
El ministro Mariano Azuela, dijo en su oportunidad su colega Sergio Armando Valls Hernández, es uno de los hombres destinados a servir como ejemplo. Remarcó, asimismo, su preocupación por las labores altruistas a las que se ha entregado.
En tanto, la ministra Olga Sánchez Cordero destacó que el ministro Azuela es uno de esos hombres cuya naturaleza rechaza cualquier tipo de homenaje a su persona. Y como hombre magnánimo, enfatizó, tiene a la sencillez como divisa.
El ministro Juan Silva Meza, en su turno, afirmó que el ministro Azuela es un personaje que ha sabido llevar el título de juez constitucional. Es, añadió, un juez prudente, honorable, sobrio. “Se va un hombre íntegro, respetable”, resumió.
En su momento, el presidente del alto tribunal, ministro Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, abrió un espacio para que la concurrencia diera un prolongado aplauso al ministro Azuela, cuando recordó que sólo cinco ministros, en las historia de 185 años del alto tribunal, han fungido por más de 26 años; uno de ellos, el homenajeado.
El ministro Ortiz Mayagoitia leyó una carta al ministro Azuela, encargo hecho por el resto de los ministros. Por tu honorabilidad, buena fe, honestidad, eficacia y total entrega, leyó, “te recordaremos en el Poder Judicial de la Federación”.
Y añadió: “Hoy por hoy, no hay abogado más conocedor de las profundas transformaciones históricas de la justicia constitucional, que tú que las viviste como testigo, como estudioso, como actor”.
El ministro Azuela Güitrón pronunció un discurso hacia el final de la ceremonia, en el que destacó que buscó cumplir con la responsabilidad inculcada, por su señora madre y los hermanos maristas. Traté, expuso, de cumplir con la voluntad de Dios, manifestada de múltiples maneras en el ejercicio de mis responsabilidades.
Lo hecho, dijo, bien o mal, quedó consignado en mis proyectos de sentencias y en mis votos, algunos disidentes, así como en mis acciones durante cuatro años como representante de esta Suprema Corte y de la Judicatura Federal.
Agradeció a su esposa, doña Consuelo Bohigas Lomelí, familia, y a quienes con sus críticas, señaló, “me hicieron crecer en humildad y con sus conocimientos, erudición y cultura”.
Durante la sesión, a la que también acudieron los ministros en retiro Juan Díaz Romero, Juventino Castro y Castro, Agustín Téllez Cruces y Ulises Schmill Ordónez, entre otros, se entregó un reconocimiento al ministro Azuela, signado por todos los integrantes del pleno, y se difundió una semblanza de éste producida por el Canal Judicial.
• Lo hecho, dijo el homenajeado, bien o mal, quedó consignado en mis proyectos de sentencias y en mis votos.
En sesión solemne del pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), a la que asistieron consejeros de la Judicatura Federal y magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, se rindió un homenaje al ministro Mariano Azuela Güitrón, con motivo del fin de su encargo constitucional.
En el salón de plenos del alto tribunal, al que acudieron sus familiares, amigos y colaboradores, sus compañeros ministros destacaron su labor de casi medio siglo al servicio de la justicia, 39 de los cuales los prestó al máximo tribunal, 26 de ellos como ministro
Diez discursos en los que se exaltó su trabajo, la defensa de sus convicciones, su actuar sin ostentación, la laboriosidad que imprimió a las tareas encomendadas. También su legado: el impulso cultural en los espacios físicos de la sede de la SCJN, la consulta nacional sobre una reforma integral y coherente del sistema de impartición de justicia, el establecimiento de los comités del tribunal pleno, la formulación de un código de ética para los trabajadores del Poder Judicial de la Federación y la creación de Canal Judicial, entre otros.
El ministro Sergio Salvador Aguirre Anguiano lo definió como caballero a carta cabal, hombre sabio y de arraigadas convicciones, y le deseó los mejores éxitos para sus “nuevas hazañas”.
Siguió el ministro José Ramón Cossío Díaz, quien destacó el valor de diferir con el ministro Azuela a la hora de exponer, cada cual, sus argumentos jurídicos. Es, dijo, frontal, convencido, lo que me ha ayudado a ser ministro.
La ministra Margarita Beatriz Luna Ramos rememoró la forma como veía al ministro Azuela, cuando ella fungió como secretaria de estudio y cuenta del alto tribunal. Le elogió su actuar sin ostentación ni jactancia; también su laboriosidad y férrea disciplina.
“Feroz generador de tesis” le llamó, por su parte, el ministro José Fernando Franco González Salas, quien además lo calificó como hombre justo y bueno, en su actuar tanto público como privado.
El ministro Genaro David Góngora Pimentel, a su vez, recordó que, durante su gestión como presidente del máximo tribunal, fueron muchas las ocasiones en que el pleno le solicitó que les diera “luz”, respecto de algún asunto jurídico. ¡Y cuántas veces lo hizo!, subrayó. También reveló que fue por ello que, para sucederlo, votó por él.
Tocó el turno al ministro José de Jesús Gudiño Pelayo. Estoy seguro, expuso, de que aún te quedan muchas tareas por realizar y, conociéndote, se que serán en beneficio más de la comunidad que tuyo.
El ministro Mariano Azuela, dijo en su oportunidad su colega Sergio Armando Valls Hernández, es uno de los hombres destinados a servir como ejemplo. Remarcó, asimismo, su preocupación por las labores altruistas a las que se ha entregado.
En tanto, la ministra Olga Sánchez Cordero destacó que el ministro Azuela es uno de esos hombres cuya naturaleza rechaza cualquier tipo de homenaje a su persona. Y como hombre magnánimo, enfatizó, tiene a la sencillez como divisa.
El ministro Juan Silva Meza, en su turno, afirmó que el ministro Azuela es un personaje que ha sabido llevar el título de juez constitucional. Es, añadió, un juez prudente, honorable, sobrio. “Se va un hombre íntegro, respetable”, resumió.
En su momento, el presidente del alto tribunal, ministro Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, abrió un espacio para que la concurrencia diera un prolongado aplauso al ministro Azuela, cuando recordó que sólo cinco ministros, en las historia de 185 años del alto tribunal, han fungido por más de 26 años; uno de ellos, el homenajeado.
El ministro Ortiz Mayagoitia leyó una carta al ministro Azuela, encargo hecho por el resto de los ministros. Por tu honorabilidad, buena fe, honestidad, eficacia y total entrega, leyó, “te recordaremos en el Poder Judicial de la Federación”.
Y añadió: “Hoy por hoy, no hay abogado más conocedor de las profundas transformaciones históricas de la justicia constitucional, que tú que las viviste como testigo, como estudioso, como actor”.
El ministro Azuela Güitrón pronunció un discurso hacia el final de la ceremonia, en el que destacó que buscó cumplir con la responsabilidad inculcada, por su señora madre y los hermanos maristas. Traté, expuso, de cumplir con la voluntad de Dios, manifestada de múltiples maneras en el ejercicio de mis responsabilidades.
Lo hecho, dijo, bien o mal, quedó consignado en mis proyectos de sentencias y en mis votos, algunos disidentes, así como en mis acciones durante cuatro años como representante de esta Suprema Corte y de la Judicatura Federal.
Agradeció a su esposa, doña Consuelo Bohigas Lomelí, familia, y a quienes con sus críticas, señaló, “me hicieron crecer en humildad y con sus conocimientos, erudición y cultura”.
Durante la sesión, a la que también acudieron los ministros en retiro Juan Díaz Romero, Juventino Castro y Castro, Agustín Téllez Cruces y Ulises Schmill Ordónez, entre otros, se entregó un reconocimiento al ministro Azuela, signado por todos los integrantes del pleno, y se difundió una semblanza de éste producida por el Canal Judicial.