Comunicados de Prensa
No.257/2009
México, D.F. a 13 de noviembre de 2009
ACTOR Y DEMANDADO DEBEN PAGAR COSTAS PROCESALES CUANDO ACUDAN A LA APELACIÓN
* No es posible afirmar que el vencido hizo concurrir injustamente a su contrario a la apelación, pues las dos partes la instauraron voluntariamente, señalaron los ministros.
Cuando un actor y un demandado en un juicio mercantil obtienen, en primera instancia, sentencia parcialmente favorable y al apelarla por ambos se modifica únicamente por el recurso de uno, agravando la situación del otro, cada uno debe sufragar las costas que haya originado.
Así lo determinó la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al resolver una contradicción de tesis entre dos tribunales colegiados de Circuito que sostenían criterios distintos respecto a si en un juicio mercantil, cuando la actora y la demandada resultan parcialmente favorecidas por la sentencia de primera instancia, y dicha determinación es apelada por ambas partes, modificándose en perjuicio de una de ellas, procede o no condenar a la perdedora al pago de las costas de ambas instancias, en términos de la fracción IV, del artículo 1084 del Código de Comercio.
Los ministros consideraron que no es posible afirmar que el vencido en ambas instancias hizo concurrir injustamente a su contrario a la apelación, pues las dos partes la instauraron voluntariamente.
La Primera Sala precisó que la razón por la que se condena en costas, en términos del precepto indicado, es que el apelante obliga a su contraparte a acudir a la segunda instancia de manera injustificada, lo cual no acontece cuando cambia el sentido de ésta, aunque sea mínimamente, pues en ese supuesto la comparecencia a segunda instancia resulta objetivamente justificada.
Cuando un actor y un demandado en un juicio mercantil obtienen, en primera instancia, sentencia parcialmente favorable y al apelarla por ambos se modifica únicamente por el recurso de uno, agravando la situación del otro, cada uno debe sufragar las costas que haya originado.
Así lo determinó la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al resolver una contradicción de tesis entre dos tribunales colegiados de Circuito que sostenían criterios distintos respecto a si en un juicio mercantil, cuando la actora y la demandada resultan parcialmente favorecidas por la sentencia de primera instancia, y dicha determinación es apelada por ambas partes, modificándose en perjuicio de una de ellas, procede o no condenar a la perdedora al pago de las costas de ambas instancias, en términos de la fracción IV, del artículo 1084 del Código de Comercio.
Los ministros consideraron que no es posible afirmar que el vencido en ambas instancias hizo concurrir injustamente a su contrario a la apelación, pues las dos partes la instauraron voluntariamente.
La Primera Sala precisó que la razón por la que se condena en costas, en términos del precepto indicado, es que el apelante obliga a su contraparte a acudir a la segunda instancia de manera injustificada, lo cual no acontece cuando cambia el sentido de ésta, aunque sea mínimamente, pues en ese supuesto la comparecencia a segunda instancia resulta objetivamente justificada.