Comunicados de Prensa
No.219/2009
México, D.F. a 8 de octubre de 2009
EL OTORGAMIENTO DE DERECHOS A GOBERNADOS, SU ALCANCE, LÍMITES Y MODALIDADES, DECISIÓN POLÍTICA: GUDIÑO PELAYO
• AsÍ lo señaló el ministro de la SCJN, durante la presentación de la obra La Constitución y Derechos Humanos: Orígenes del Control Jurisdiccional, del magistrado Manuel González Oropeza.
El otorgamiento o reconocimiento de las prerrogativas o derechos de los gobernados, su alcance, límites y modalidades es, por esencia, una decisión política, que no puede ser de otra manera, si por política se entiende la actividad relativa a la obtención, mantenimiento, ejercicio y control del poder.
Así lo aseguró el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) José de Jesús Gudiño Pelayo, al participar en la presentación del libro Construcción y Derechos Humanos Orígenes del Control Jurisdiccional, del magistrado Manuel González Oropeza, que describe diversos acontecimientos que, desde su perspectiva, implicaron un cambio trascendente en la historia de la humanidad, en esta materia.
El ministro Gudiño Pelayo señaló que al entrar en juego las tradiciones jurídicas de la interpretación y del control constitucional, surge el problema de que si las decisiones les corresponden tomarlas al constituyente, legislador, juez, o ambos, y en qué medida.
En su participación como comentarista de la obra, el ministro, integrante de la Primera Sala del Alto Tribunal, sostuvo que un régimen constitucional se integra con el equilibrio que se da entre dos fuerzas antagónicas: el poder y la libertad. El aumento de una trae como consecuencia la disminución de la otra, externó.
Este equilibrio, dijo, parte de la Constitución, pero no de manera necesaria se agota en ella; sus intérpretes y operadores de todo género tienen un papel fundamental en el establecimiento y mantenimiento de este equilibrio, abundó.
En el acto, celebrado en auditorio de la sede alterna de la SCJN, Gudiño Pelayo consideró que es tiempo de reivindicar a la actividad política como tal del desprestigio en que lo han sumido los detentadores del poder, es decir, los políticos.
Ello, consideró, porque la política es la gran conquista civilizadora de la humanidad, la que salva del caos y la barbarie a los pueblos, la que permite construir instituciones que a la vez que posibilitan la acción civilizadora limitan la acción arbitraria de quienes gobiernan.
La política es la que nos permite aspirar al mejor mundo posible, concluyó el ministro de la SCJN.
A la presentación de la obra asistieron, como moderador, el ministro Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, presidente del Alto Tribunal, y como comentarista la ministra Margarita Luna Ramos así como el autor, magistrado Manuel González Oropeza.
El otorgamiento o reconocimiento de las prerrogativas o derechos de los gobernados, su alcance, límites y modalidades es, por esencia, una decisión política, que no puede ser de otra manera, si por política se entiende la actividad relativa a la obtención, mantenimiento, ejercicio y control del poder.
Así lo aseguró el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) José de Jesús Gudiño Pelayo, al participar en la presentación del libro Construcción y Derechos Humanos Orígenes del Control Jurisdiccional, del magistrado Manuel González Oropeza, que describe diversos acontecimientos que, desde su perspectiva, implicaron un cambio trascendente en la historia de la humanidad, en esta materia.
El ministro Gudiño Pelayo señaló que al entrar en juego las tradiciones jurídicas de la interpretación y del control constitucional, surge el problema de que si las decisiones les corresponden tomarlas al constituyente, legislador, juez, o ambos, y en qué medida.
En su participación como comentarista de la obra, el ministro, integrante de la Primera Sala del Alto Tribunal, sostuvo que un régimen constitucional se integra con el equilibrio que se da entre dos fuerzas antagónicas: el poder y la libertad. El aumento de una trae como consecuencia la disminución de la otra, externó.
Este equilibrio, dijo, parte de la Constitución, pero no de manera necesaria se agota en ella; sus intérpretes y operadores de todo género tienen un papel fundamental en el establecimiento y mantenimiento de este equilibrio, abundó.
En el acto, celebrado en auditorio de la sede alterna de la SCJN, Gudiño Pelayo consideró que es tiempo de reivindicar a la actividad política como tal del desprestigio en que lo han sumido los detentadores del poder, es decir, los políticos.
Ello, consideró, porque la política es la gran conquista civilizadora de la humanidad, la que salva del caos y la barbarie a los pueblos, la que permite construir instituciones que a la vez que posibilitan la acción civilizadora limitan la acción arbitraria de quienes gobiernan.
La política es la que nos permite aspirar al mejor mundo posible, concluyó el ministro de la SCJN.
A la presentación de la obra asistieron, como moderador, el ministro Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, presidente del Alto Tribunal, y como comentarista la ministra Margarita Luna Ramos así como el autor, magistrado Manuel González Oropeza.