Comunicados de Prensa
No.204/2009
México, D.F. a 29 de septiembre de 2009
EN UNA DEMOCRACIA CONSTITUCIONAL, LA GARANTÍA DE LOS DERECHOS ES LA FINALIDAD ÚLTIMA: MINISTRA SÁNCHEZ CORDERO
• En el alto tribunal rindieron protesta 21 magistrados de Circuito y 12 jueces de Distrito.
• El consejero Luis María Aguilar Morales aseguró que el aumento de la litigiosidad demuestra que hay confianza de la sociedad en el PJF.
En una democracia constitucional, la garantía de los derechos es la finalidad última, y el funcionamiento equilibrado y limitado de los órganos de poder es una de las más importantes condiciones para lograr la funcionalidad de las relaciones sociales, afirmó Olga Sánchez Cordero, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Por ello, resaltó, la labor del juzgador en una democracia, de cumplirse a cabalidad, resulta ser la semilla de cambio en las instituciones del país.
La democracia constitucional pugna porque cada una de las entidades, poderes u órganos del Estado actúen conforme a la definición constitucional de su función, manifestó.
Al dar la bienvenida a 21 nuevos magistrados de Circuito y 12 jueces de Distrito, la ministra Sánchez Cordero los convocó a realizar una labor transformadora de la realidad en el medio que habitan, con una gran fuerza catalizadora de cambios y no dejarse afectar por intereses y problemas que circundan la labor jurisdiccional.
Por el contrario, dijo, que sean la independencia, la imparcialidad y el estudio, las herramientas que guíen su camino.
Reconoció que si bien la coyuntura en la que arriban a esta alta responsabilidad es delicada porque la realidad cotidiana así lo muestra día a día, esto no debe verse de manera pesimista o desesperanzadora, sino como una afortunada coincidencia en su vida.
Por su parte, el consejero de la Judicatura Federal, Luis María Aguilar Morales, estimó que en el 2009, los juzgados de Distrito y Tribunales de Circuito conocerán un millón de nuevos asuntos.
Consideró que estos índices de litigiosidad han aumento por la confianza de la población para que sea el Poder Judicial de la Federación el que defina las situaciones concretas generadas por conflictos personales o sociales, en general.
Esta litigiosidad arroja un promedio de 420 asuntos por cada 100 mil habitantes a nivel nacional; no obstante, existen entidades como Nayarit y Durango en donde el índice se eleva hasta 580 asuntos; o, por el contrario, como en el Estado de México y en Zacatecas que no sobrepasan los 120 asuntos. Indicó que en el caso del Distrito Federal se tiene el índice más elevado con 509 asuntos por cada 100 mil habitantes.
Mencionó que tan sólo en materia penal –consistentes en procesos federales y sin incluir juicios de amparo— desde el año 2006, los asuntos han crecido en un 27.5%, lo que significa que se han presentado ante los juzgados competentes, 10 mil 400 asuntos más que en el 2005.
Estas cifras, afirmó, evidencian que el compromiso del Poder Judicial de la Federación es creciente, continuo y requiere no sólo el ingenio y creatividad, sino de suficientes recursos económicos.
Por ello, estableció Aguilar Morales, la necesidad de nombrar nuevos jueces de Distrito y magistrados de Circuito, pues se estima que el crecimiento de los asuntos seguirá siendo constante, por lo que se aprovecharán los recursos presupuestales de la manera más eficiente.
Para concluir su mensaje, el consejero de la Judicatura Federal reconoció el esfuerzo de los 33 nuevos juzgadores federales porque, aseguró, su puesto es mérito propio y los conminó a no caer nunca en la corrupción.
“No hay dedazos, ni simpatías ni amiguismos y los compadrazgos y parentelas son para las fiestas, pero no para alcanzar el honroso cargo de juzgador federal”, recalcó.
• El consejero Luis María Aguilar Morales aseguró que el aumento de la litigiosidad demuestra que hay confianza de la sociedad en el PJF.
En una democracia constitucional, la garantía de los derechos es la finalidad última, y el funcionamiento equilibrado y limitado de los órganos de poder es una de las más importantes condiciones para lograr la funcionalidad de las relaciones sociales, afirmó Olga Sánchez Cordero, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Por ello, resaltó, la labor del juzgador en una democracia, de cumplirse a cabalidad, resulta ser la semilla de cambio en las instituciones del país.
La democracia constitucional pugna porque cada una de las entidades, poderes u órganos del Estado actúen conforme a la definición constitucional de su función, manifestó.
Al dar la bienvenida a 21 nuevos magistrados de Circuito y 12 jueces de Distrito, la ministra Sánchez Cordero los convocó a realizar una labor transformadora de la realidad en el medio que habitan, con una gran fuerza catalizadora de cambios y no dejarse afectar por intereses y problemas que circundan la labor jurisdiccional.
Por el contrario, dijo, que sean la independencia, la imparcialidad y el estudio, las herramientas que guíen su camino.
Reconoció que si bien la coyuntura en la que arriban a esta alta responsabilidad es delicada porque la realidad cotidiana así lo muestra día a día, esto no debe verse de manera pesimista o desesperanzadora, sino como una afortunada coincidencia en su vida.
Por su parte, el consejero de la Judicatura Federal, Luis María Aguilar Morales, estimó que en el 2009, los juzgados de Distrito y Tribunales de Circuito conocerán un millón de nuevos asuntos.
Consideró que estos índices de litigiosidad han aumento por la confianza de la población para que sea el Poder Judicial de la Federación el que defina las situaciones concretas generadas por conflictos personales o sociales, en general.
Esta litigiosidad arroja un promedio de 420 asuntos por cada 100 mil habitantes a nivel nacional; no obstante, existen entidades como Nayarit y Durango en donde el índice se eleva hasta 580 asuntos; o, por el contrario, como en el Estado de México y en Zacatecas que no sobrepasan los 120 asuntos. Indicó que en el caso del Distrito Federal se tiene el índice más elevado con 509 asuntos por cada 100 mil habitantes.
Mencionó que tan sólo en materia penal –consistentes en procesos federales y sin incluir juicios de amparo— desde el año 2006, los asuntos han crecido en un 27.5%, lo que significa que se han presentado ante los juzgados competentes, 10 mil 400 asuntos más que en el 2005.
Estas cifras, afirmó, evidencian que el compromiso del Poder Judicial de la Federación es creciente, continuo y requiere no sólo el ingenio y creatividad, sino de suficientes recursos económicos.
Por ello, estableció Aguilar Morales, la necesidad de nombrar nuevos jueces de Distrito y magistrados de Circuito, pues se estima que el crecimiento de los asuntos seguirá siendo constante, por lo que se aprovecharán los recursos presupuestales de la manera más eficiente.
Para concluir su mensaje, el consejero de la Judicatura Federal reconoció el esfuerzo de los 33 nuevos juzgadores federales porque, aseguró, su puesto es mérito propio y los conminó a no caer nunca en la corrupción.
“No hay dedazos, ni simpatías ni amiguismos y los compadrazgos y parentelas son para las fiestas, pero no para alcanzar el honroso cargo de juzgador federal”, recalcó.